Birmania admite que al menos 176 pueblos rohingya han sido vaciados de residentes

Unidiversidad | Internacionales

14 de septiembre de 2017, 13:47. Por: Unidiversidad / Fuente: El Mundo.


La cifra representa el 40 % de los núcleos urbanos musulmanes del país. Al menos 34 de esas aldeas han quedado parcialmente abandonadas. La ONU califica el conflicto de "limpieza étnica de manual". La comunidad internacional no reacciona ante el genocidio.


Birmania admite que al menos 176 pueblos rohingya han sido vaciados de residentes

Foto: amnesty.org.au.


La ofensiva contra la comunidad rohingya lanzada por el Ejército birmano –una"limpieza étnica de manual", según Naciones Unidas– ya ha derivado en la expulsión de toda la población musulmana de al menos 176 pueblos, según ha anunciado el portavoz del Gobierno de Naypyidaw, Zaw Htay.

El responsable detalló que de las 471 localidades afectadas por las operaciones militares, al menos 176 ya están vacías de residentes, lo que implica el 40 % de los núcleos urbanos musulmanes. Al menos 34 de esas aldeas han quedado parcialmente abandonadas.

El Ejecutivo birmano parece admitir así el movimiento masivo de población musulmana que ha forzado mediante las masacres y los incendios de aldeas, pese a que en los medios locales sólo se menciona la existencia de 30 mil desplazados budistas e hindúes por la violencia en Rajine, sin mencionar que un tercio de la población rohingya ha escapado al ver sus hogares y sus pertenencias arder a manos de los uniformados o de las milicias civiles que actúan con impunidad en el estado birmano, en una oleada de odio étnico y religioso contra la castigada comunidad rohingya sin precedentes en lo que va del siglo.

 

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Se trata de una minoría étnica predominantemente musulmana que vive en el estado de Rajine, al oeste de ese país, fronterizo con Bangladesh. Su gobierno insiste en que todos los rohingyas son inmigrantes ilegales y se niega a reconocerlos como ...

 

Para el secretario general de la ONU, António Guterres, la situación sólo puede ser descrita como "catastrófica". Fue el adjetivo que empleó tras la reunión del Consejo de Seguridad, reunido a puertas cerradas para debatir el flagrante episodio de limpieza étnica que se está cometiendo en Birmania sin que el mundo haga nada para impedirlo.

"Pido a las autoridades de Birmania que suspendan toda acción militar, que pongan fin a la violencia, que defiendan el Estado de derecho y reconozcan el derecho al retorno de aquellos que se han visto obligados a abandonar el país", dijo Guterres en una rueda de prensa en la que se anunció el final de una sesión que se cerró sin ningún tipo de acción, más allá de la clásica "enérgica condena" verbal. China ya había advertido que impediría cualquier resolución en contra de su socio birmano.

Guterres fue explícito en su discurso. "Cuando nos reunimos la semana pasada, 125 000 quienes habían huido a Bangladesh. Ese número se ha triplicado a casi 380 000", recordó, "y muchas mujeres y niños que llegan hambrientos y malnutridos". Interrogado sobre si considera que los rohingya están siendo sometidos a limpieza étnica, respondió: "Cuando un tercio de la población se ha visto obligada a huir del país, ¿se puede encontrar una definición mejor que esa?".

Poco antes de la reunión del Consejo de Seguridad, 12 galardonados con el Premio Nobel habían entregado una carta a los cinco países miembros en la que se exigía una "intervención inmediata con todos los medios disponibles" para poner fin a la tragedia y a los "crímenes contra la Humanidad" que se están cometiendo en el estado de Rajine. "El mundo espera ansioso para ver el papel que está dispuesto a asumir el Consejo de Seguridad para poner fin a esta catástrofe humanitaria y construir la paz en la región", se leía en el texto, pero la iniciativa no fue atendida por un Consejo de Seguridad preso de sus intereses nacionales.

 

Aire a los extremistas

La inacción de la comunidad internacional hacia la protección de la minoría musulmana, sin derechos básicos en Birmania y sometida a una clara persecución religiosa, amenaza con dar aire a los extremistas islamistas. Las imágenes de incendios, abusos, masacres, torturas y refugiados copan las redes sociales, especialmente en los países musulmanes, alarmados por la impunidad de los crímenes cometidos a manos de los budistas.

Al Qaeda ha emitido un comunicado en sus redes donde pide "a todos los mujaidines de Bangladesh, India, Pakistán y Filipinas que acudan a Birmania para ayudar a sus hermanos musulmanes", y a que "preparen todo lo necesario, entrenamiento y demás para resistir la opresión", informó el sitio online SITE, encargado de la vigilancia de las comunicaciones de grupos extremistas.

"El salvaje trato dispensado a nuestros hermanos musulmanes no quedará sin castigo", se leía en el comunicado. "El Gobierno birmano probará lo mismo que nuestros hermanos musulmanes han probado". Al Qaeda también pedía a los musulmanes de todo el mundo que apoyen a sus hermanos rohingya con ayuda, armas o "apoyo militar", en un llamamiento que criminalizará aún más a ojos de las autoridades birmanas y, posiblemente, de la comunidad internacional a los rohingya.

 

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