“En toda guerra, la primera baja es la verdad”

Así lo dijo Nicolás Kasanzew, el único periodista que cubrió la Guerra de Malvinas e Islas del Atlántico Sur de principio a fin.

"En toda guerra, la primera baja es la verdad"

Nicolás Kasanzew en plena tarea periodística durante la Guerra de Malvinas. Foto: Zona Militar.

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Milagros Martín Varela

Publicado el 03 DE MAYO DE 2018

Periodista desde 1967 y escritor de libros, Nicolás Kasanzew recuerda su experiencia como corresponsal de guerra en Malvinas –en 1982– como un hito que marcó un antes y un después en su carrera profesional. Fue el único que cubrió el conflicto bélico entre Argentina y Gran Bretaña de principio a fin, desde el 2 de abril hasta el 14 de junio. El especialista vivió en carne propia la dificultad de ejercer el periodismo en una guerra, donde lo primero que se mató fue la verdad debido a la manipulación de la información por parte de los gobernantes.

“En toda guerra, la primera baja es la verdad, porque los gobiernos usan la información y la desinformación como un arma más”, sentenció Kasanzew.

En 1982 trabajó para el que entonces era el Canal 7 de Argentina (ATC), el de mayor audiencia en nuestro país por esos tiempos. Allí realizó informes junto al camarógrafo que lo acompañó, Alfredo Lamela, pero la información generada por el reportero fue manipulada y entre el 90 % y el 95 % del material que produjo fue destruido.

Kasansew relató, en diálogo con Unidiversidad, que le prohibieron filmar a soldados conscriptos. “Yo los seguí filmando por una cuestión de ética profesional y porque ellos se ponían muy contentos porque los grabáramos, porque pensaban que los podían ver sus seres queridos en casa”, contó. De hecho, luego de la guerra, Kasansew tuvo que exiliarse porque fue perseguido por agentes ingleses.

También dijo que, aunque en aquella época los grandes medios eran públicos (los había estatizado la presidenta derrocada por el golpe de Estado de 1976, Isabel Martínez de Perón), los medios privados fueron “más papistas que el Papa” porque mintieron aún más que los comunicados del Estado Mayor Conjunto, con una tendencia sensacionalista cuyo único objetivo fue vender ejemplares.

El profesional califica a la gesta de Malvinas como una guerra “nuestra, noble, limpia” y asegura que fue por una causa justa. “Para un periodista es muy diferente cubrir la guerra de su país que cubrir otra guerra. Yo ya había cubierto otras guerras, pero esta era la mía”, señaló. Antes de Malvinas, Kasanzew cubrió las guerras civiles en Nicaragua y El Salvador; después de 1982 fue periodista en zonas bélicas en Irak y en el Líbano.

El profesional explicó la diferencia entre ser corresponsal de guerra y periodista en zona bélica: la primera hace referencia al periodista que participa de la guerra, por lo tanto, está supeditado a los mandos militares de su país y, si cae prisionero, tiene que ser tratado como un soldado más. El periodista en zona hostil responde al medio para el que trabaja.

Kasanzew comenzó a escribir en un diario chico en 1967. Su primera nota publicada en un medio más reconocido fue en 1971, en La Nación. En la actualidad, colabora para el diario La Prensa y se dedica, principalmente, a la autoría de libros. Los títulos de los que tratan sobre su experiencia en la Guerra de Malvinas e Islas del Atlántico Sur son Malvinas a sangre y fuego y La pasión según Malvinas.

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