La muerte de un periodista no es noticia

La cifra de periodistas asesinados en este año llegó a los 40. Irak, Libia y Pakistán es donde se produjeron más asesinatos. En América Brasil, Mexico y Colombia lideran este infame ranking.

La muerte de un periodista no es noticia

Internacionales

Unidiversidad

Mariano Bermejo

Publicado el 09 DE SEPTIEMBRE DE 2011

El iraquí Hadi al-Mahdi, el peruano Pedro Flores Silva, el hondureño Medardo Flores y el afgano Ahmed Omed Khpulwak, esta semana se sumaron a una trágica lista. Los 4 fueron asesinados sólo por un motivo: el ser periodistas.

Según Reporteros Sin Fronteras en el 2010 hubo 57 periodistas asesinados en todo el mundo. En lo que va del 2011 la cantidad de muertos llega a 40. Se trata de cifras sin lugar a dudas alarmante, pero que dificilmente ocupe un lugar importante en la agenda de los medios nacionales e internacionales.

Los países donde más asesinatos se han producido este año son Pakistan (8 muertos), Irak (6) y Libia (5). En nuestra región se registaron asesinatos en Brasil, Perú, Colombia y México. En estos últimos 2 países es donde se han asesinado más periodistas en los últimos años, en México hubo 74 muertes desde el 2000 hasta la actualidad, mientras que en Colombia desde 1993 hasta hoy se produjeron 140 asesinatos.

En la Argentina, conocimos bien lo que es la represión contra el periodismo, especialmente durante la última dictadura militar. Entre los años 1976 y 1983, fueron asesinados por lo menos 127 periodistas y personas ligadas a los medios de comunicación. Ellos constituyen un ejemplo frente a muchos otros que colaboraron con la dictadura y trabajaron sin ningún tipo de problema durante esos años.

Naturalizar este tipo de sucesos, no darle la importancia ni reconocer la gravedad que suponen, es claudicar en nuestra labor como periodistas. Todos esos colegas fueron asesinados porque de alguna u otra forma incomodaron a alguien, porque afectaron los intereses de los poderosos o porque simplemente intentaron publicar la verdad, y eso es algo digno de imitar.