“La persona en situación de calle es un ser que sufre”

Guillermo Funes, quien dirige la Unidad de Atención Primaria de la Salud Itinerante dependiente de la UNCUYO, invitó a repensar los estereotipos con los que miramos a este colectivo. Un problema complejo y multicausal. El abordaje integral.

"La persona en situación de calle es un ser que sufre"

Según los registros oficiales, en el Gran Mendoza hay 350 personas en situación de calle.

Sociedad Unidiversidad por Verónica Gordillo / Publicado el 28 DE JUNIO 2018

No encajan, y como no encajan, no los vemos, los juzgamos, los estigmatizamos. Frente a esta mirada social, Guillermo Funes, quien dirige la Unidad de Atención Primaria de la Salud Itinerante (Uapsi), propone repensar nuestros esquemas, entender que una persona que está en situación de calle es un ser que sufre, que está solo y que fue expulsado del sistema.

Funes hace las veces de director de orquesta durante el operativo sanitario que realizaron la Uapsi, el Ejecutivo y la Iglesia de la Merced para brindar asistencia integral a las personas que están en situación de calle, y que de acuerdo a los registros oficiales son 350 en el Gran Mendoza. Conoce a cada una de las mujeres y los varones que se acercaron, los guía en el recorrido por consultorios, los ayuda, los abraza.

Ese conocimiento entre el médico y las personas que se acercaron al predio de la iglesia está sustentado en los cuatro años de trabajo de la Uapsi, un proyecto de extensión de la carrera de Medicina de la UNCUYO. A Funes no le gusta el concepto de consultorio, prefiere definirlo como un espacio de salud horizontal, participativo, plural e interdisciplinario, donde los protagonistas son los asistentes y los estudiantes, que tienen un compromiso que va mucho más allá de la exigencia curricular.

Ese espacio funciona martes, miércoles y viernes de 9 a 14 en Córdoba 554. Y los lunes por la noche los estudiantes se trasladan a la Plaza Independencia, donde trabajan junto con los integrantes de la organización Ayuda Urbana, que brindan una comida caliente a quienes duermen a la intemperie.

Desde ese espacio lograron articular acciones conjuntas entre la Universidad, distintos estamentos del Ejecutivo y organizaciones religiosas y de la sociedad civil, para intentar abordar en forma integral una problemática compleja.

Los cuatro años de trabajo permiten conocer más de este colectivo: muchos no terminaron la educación obligatoria, sufrieron violencia desde pequeños, sus derechos fueron vulnerados en forma sistemática y existe una ruptura de lazos familiares, sociales y culturales. Por eso, Funes invitó a no juzgar, a repensar los estereotipos con los que miramos al otro.

Según el Gobierno, hay 350 personas en situación de calle

Así lo aseguró el subsecretario de Desarrollo Social, Alejandro Verón, quien advierte que se trata de un registro solo del Gran Mendoza. Este miércoles, el Ejecutivo montó un operativo sanitario en la iglesia de La Merced.

 

Sin plan integral

Después de cuatro años de trabajo, ¿cuál cree que es el mayor obstáculo a la hora de abordar esta problemática?

En nuestro país no hay un plan para este colectivo, simplemente se ha tratado de que se integren al sistema de salud, pero no todos los efectores ni los profesionales lo hacen. Algunos reproducen ciertos estereotipos sociales que terminan expulsando a los pacientes, porque no encajan en el modelo legitimado por la sociedad. Ellos no entran, no encajan, han sido vulnerados sistemáticamente todos sus derechos, por eso una de las patas fundamentales de nuestro trabajo es la articulación, fortalecer las redes para que nadie quede fuera del desarrollo socioeconómico del país.

Según su experiencia, ¿cuáles son las razones por las que una persona termina en situación de calle?

La problemática de situación de calle es de suma complejidad. La literatura coincide en dos causas: primero, una pobreza estructural, que no en todos los casos se da, pero en muchos sí, y la segunda es la trayectoria de vida, en la que hay un innumerable conjunto de elementos que se entrelazan y terminan propiciando el riesgo para entrar en situación de calle. Generalmente ha habido pobreza estructural, muchísimas personas no terminaron la primaria o la secundaria, hay problemáticas de salud mental, de consumo, pero hay que saber dilucidar, es decir, no es que una persona termine en la calle porque es drogadicta; por la droga casi nadie termina en la calle. En toda persona en situación de calle hay una ruptura de lazos personales, sociales, culturales, con el sistema, con la sociedad, y para recuperar estos lazos es necesario trabajar en forma integral.

Las voces de la calle

Alguien les dijo que no sabían expresarse, y ese fue el puntapié del programa de radio El Fantasma de la Máquina, producido y conducido por personas en situación de calle. Graban en uno de los salones de la organización Puente Vincular, que desde el ...

 

De ahí el esfuerzo de articular con otros organismos.

Sí, tenemos una coalición con varios efectores de salud, principalmente con el Centro de Salud N.° 2, con los Centro Preventivos en Adicciones (CPA), que son las instituciones que están en cada municipio para tratar problemáticas de consumo, con los hospitales psiquiátricos y los generales y muchas dependencias de Salud y de Desarrollo Social como Género, Derechos Humanos, Contingencias Sociales, pero no es fácil, necesitamos más apoyo, más voluntad política. A los efectores y las personas que trabajan en ellos los invitamos a repensar la problemática, a no estigmatizar, a no expulsar a estas personas del sistema de salud, a tratar de que todas las políticas que hagamos las incluyan, que la equidad y la inclusión estén en todas nuestras acciones como responsables y garantes de la salud. Es una invitación, no es una acusación.

Los ciudadanos que no estamos en esa situación también replicamos esos estereotipos.

Todos están invitados a colaborar, a repensar la problemática desde sus casas, con sus familias, a no estigmatizar ni criminalizar. Entonces, cuando veamos a alguien en situación de calle, no pensemos que es porque quiere estar ahí, que es un drogadicto, un borracho, que algo habrá hecho, sino que tratemos de reflexionar. La mayoría de estas personas ha sido violentada desde su infancia, ha sufrido abusos, el tema de consumo ha estado presente desde pequeños, no se les ha garantizado el acceso a la salud, a la vivienda digna, a un trabajo digno, no se les han brindado herramientas para hacer uso de sus derechos. Por eso, nuestro trabajo fundamental es facilitar herramientas para que estas personas estén incluidas.

¿Cuáles son los problemáticas de salud mental que advierten en este colectivo?

Cuando una persona entra en situación de calle, indefectiblemente hay una problemática de salud mental, pero no lo digo desde un encuadre psiquiátrico, sino desde una mirada integral. Una persona que está en situación de calle es un ser que sufre, que está solo, en la calle, no está con su familia, no tiene un trabajo, no tiene estudios, ha sido expulsado por el sistema; entonces hay una problemática de salud mental, pero desde una mirada integral.