Llevar la ingeniería a la calle

Una muestra de lo que se hace en la Facultad de Ingeniería en materia de innovación, con vistas a solucionar las problemáticas de la sociedad.

Llevar la ingeniería a la calle

Roberto Haarth y el Laboratorio de Robótica, en la Facultad de Ingeniería (Foto: Ariella Pientro / Unidiversidad)

Sociedad Edición U #34 - Innovación sin vencimiento / por Mariano Rivas / Publicado el 14 DE ABRIL 2019

Buscan necesidades y, cuando las encuentran, dan respuesta a las problemáticas de la manera más eficiente posible. En la Facultad de Ingeniería, la innovación no se reduce a los fines económicos, sino que además tiene una cara social que debe atender, y se hace trabajando en equipos de conformación heterogénea.

Lo entiende así Mónica García Tello, licenciada en Comercialización. Ella fue la que impulsó en esa casa educativa la primera asignatura de Emprendedorismo e Innovación, materia abierta a estudiantes de toda la UNCuyo. También es profesora adjunta en las materias Comercialización y Proyecto Final. En todas estas áreas, estudiantes realizan proyectos que deben cumplir los requisitos de ser rentables y útiles para resolver problemas de la vida diaria.

Desde iniciativas que impulsan el consumo de algarroba como reemplazo del cacao, pasando por otras como la fabricación de vodka de uva saborizado hasta el Laboratorio de Robótica, en el que el ingeniero Roberto Haarth dirige a estudiantes que trabajan fabricando dispositivos como drones, en Ingeniería se idean soluciones de todo tipo.

Lo que tienen en común todas estas iniciativas, que son solo algunos ejemplos, es que están pensadas como herramientas para satisfacer una necesidad y son llevadas adelante por estudiantes de la Facultad de Ingeniería.

García Tello dirige el Grupo de Desarrollo Emprendedor e Innovación, que articula los proyectos. Establece una diferencia entre la creatividad, a la que caracteriza como la capacidad individual de tener una idea, y la innovación, algo que solamente surge en entornos grupales.

Al hablar de innovación, “a veces las personas piensan en los brazos mecánicos que van armando autos, pero hay tareas en las que el ser humano no puede ser reemplazado, que son las que aporta la innovación no tecnológica. La tecnológica viene de las máquinas, de los sistemas, pero en la no tecnológica es el sistema que tenemos en la cabeza el que nos permite aportar conocimiento”, señala la docente. Recuerda que innovación es, al fin y al cabo, el aprovechamiento más eficiente de la información que desemboca en una solución que no existía o en el mejoramiento de otra.

Mónica García Tello, docente creadora de la cátedra Emprendedorismo e Innovación en la UNCuyo (Foto: Ariella Pientro / Unidiversidad)

 

Piedras de colores

Hay una buena forma de ver cómo llega el espacio de Emprendedorismo e Innovación a la ciudadanía y cómo se vincula con otras áreas para lograrlo. Por ejemplo, hace algunos años y en el marco de los proyectos Mauricio López que impulsa la UNCuyo, un equipo de docentes y estudiantes de la Facultad de Ingeniería, incluida García Tello, trabajó junto con la Municipalidad de Godoy Cruz y algunos vecinos voluntarios para levantar un centro de uso comunitario al que llamaron Piedras de Colores.

Foto: Prensa Facultad de Ingeniería

 

“Lo que hicimos fue acercarnos al municipio. Ellos ya tenían programas de asistencia y de empleo, y lo que hizo la Universidad fue identificar demandas de un espacio común. Entonces, se pensó en una plaza de juegos y un domo con una tecnología de construcción sustentable llamada Súper Adobe”, explica la docente. Para esto, se trabajó interdisciplinariamente con la Facultad de Ciencias Políticas y con las carreras de Educación e Ingeniería. Cada profesional, desde su área, aportaba lo suyo: unos buscaban que el espacio fuera técnicamente resistente a sismos; otros, que estuviera socialmente apto para hacer actividades. “Esa es una aplicación de la innovación”, apunta García Tello.

El domo de Super Adobe (Foto: Prensa Facultad de Ingeniería)