Lo que se esconde entre las flores

La última serie mexicana producida por Netflix representa una verdadera parodia del culebrón clásico y está llena de mensajes sobre los estereotipos y la importancia del “qué dirán”.

Lo que se esconde entre las flores

Primer cuadro de la serie "La casa de las flores". Foto: Netflix.

Cultura Unidiversidad #MultiversosExpandidos / por Milagros Martín Varela / Publicado el 14 DE SEPTIEMBRE 2018

“La normalidad es un camino pavimentado: es cómodo para caminar, pero nunca crecerán flores en él”. Con esta frase de Vincent Van Gogh, comienza la serie de comedia negra de la que habla todo el mundo. Es la nueva producción de Netflix que, así como sucedió con los contenidos españoles, parece augurar la hora de las series mexicanas, ya que tiene como antecedente Luis Miguel: La serie.

Hablamos de La casa de las flores, una producción que trata sobre la familia De La Mora, constituida según el modelo tradicional, dueña de una importante florería que lleva el nombre de la serie y que ya tiene 50 años de historia en la región. Detrás de la apariencia de “la familia perfecta”, este clan se enfrenta a distintas situaciones que ponen en jaque las estructuras que la sostienen.

Es en este punto donde la producción juega con la parodia de los clásicos culebrones mexicanos, y pone en el tapete hasta qué punto se consideran los estereotipos sociales como “lo normal” y hasta dónde puede llegar la prioridad del “qué dirán” contra lo que cada integrante de la familia realmente es. A lo largo de la trama, se muestra cuán frágiles son los modelos impuestos ante las vicisitudes personales y sociales.

Podríamos considerar que es ese el principal atractivo de la serie: la visibilización, a través de la ironía y de la ridicularización, de la importancia que culturalmente le damos a lo que pensarán los demás acerca de cada persona y de la búsqueda de una posibilidad de ruptura con los modelos impuestos. ¿Cuál es el fin de esa búsqueda? Pareciera ser, nada más ni nada menos, la liberación de cada uno y cada una de los De La Mora.

Con una fotografía impecable y una estética con colores vibrantes, La casa de las flores aborda temas como el suicidio, la homosexualidad, la transgeneridad, las infidelidades y las sexualidades libres. La producción dirigida por Manolo Caro dejó un final relativamente abierto como para dar lugar a una segunda temporada, aunque por el momento no hay nada confirmado.

 

El retorno de Verónica Castro

La reconocida actriz mexicana, que se hizo famosa en la década del 80 protagonizando la clase de novelas que, justamente, La casa de las flores ironiza, vuelve a las pantallas después de casi diez años para encarnar a Virginia, la matriarca de la familia De La Mora. Su última actuación había sido en la versión mexicana de Los exitosos Pells en 2009. Dato millennial: si no sabés quién es Verónica Castro, podés ubicarla como la madre de Cristian Castro, cantante mexicano muy reconocido en la Argentina.

 

Imagen de la presentación de cada capítulo de la serie. Imagen publicada en vogue.mx.

 

Qué hay detrás de los nombres de los capítulos

Esta primera y, por ahora, única temporada de La casa de las flores tiene 13 capítulos de media hora de duración cada uno. El arte de nombrar los episodios estuvo en que a cada uno le corresponde el nombre de una flor, que simboliza algún valor, acción o sentimiento. Así es como el narciso, el lirio y el erísimo representan a la mentira, la libertad y la adversidad, respectivamente y por citar algunos ejemplos.

 

Paulina, su particular forma de hablar y el hashtag furor en las redes

Paulina De La Mora es la hija mayor del matrimonio de Ernesto y Virginia (ejem, ejem) y fue interpretada con una memorable actuación por Cecilia Suárez. La particularidad de este personaje –además de su carácter, su empeño y voluntad por no permitir que nada en el mundo derrumbe a la familia– es su forma de hablar.

Tanto es así que una vez estrenada la serie, comenzó a circular en las redes sociales el hashtag #PaulinaDeLaMoraChallenge. El desafío consiste en filmar un video de alguien o de sí mismo o misma hablando como este personaje, que tiene una oralidad sumamente pausada al punto de que al oído, da la sensación de que la mujer habla en cámara lenta.

 

¿Pero de dónde salió este distintivo de Paulina? Si bien la actriz aseguró en una nota publicada en Infobae que no fue algo planeado ni consensuado, sino que salió naturalmente; en la misma serie se deja implícito que también es un efecto de una adicción a un medicamento que el personaje le confiesa a su psicólogo (cof, cof).

Fue la misma Cecilia Suárez la que declaró que están a la espera de que Netflix defina si habrá o no una segunda temporada de La casa de las flores y aseguró que todo el equipo está entusiasmado con esa idea.

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