Los Andes: Mendoza desperdicia un costoso programa de educación técnica

Ocho laboratorios en los que se invirtieron 2,5 millones de dólares en equipos de última tecnología y preparados especialmente para uso didáctico. Ingenieros que debieron concursar para acceder al cargo docente. Y una sede cómoda y accesible como lo es la UTN. No podrían existir condiciones mejores para impartir una clase de educación técnica; sin embargo la Provincia dejó morir este programa que estaba destinado a capacitar profesores.

Universidad Noticias UNCuyo La Universidad / / Publicado el 12 DE JULIO 2004

La Dirección General de Escuelas recibió la inversión y equipamiento del INET (Instituto Nacional de Educación Tecnológica) en abril del 2001 y el centro comenzó a funcionar un año después. Por convenio, la Nación absorbería los gastos del programa los dos primeros años, pero después el gobierno local debía asegurar su financiamiento (unos 200 mil pesos anuales) en el presupuesto provincial.

Eso no ocurrió y, desde noviembre del año pasado, el costoso equipamiento pasa la mayoría del tiempo sin utilidad, aprovechado solamente por algunos alumnos de la UTN.

Lo peor es que tal realidad surja cuando las escuelas técnicas están sufriendo la caducidad o la carencia de sus equipos y cuando uno de los principales reclamos de los profesores es no haber sido capacitados para encarar las nuevas asignaturas y contenidos que plantea el Polimodal.

Justamente, ese era el objetivo que perseguía el INET cuando creó estos Centros Regionales de Educación Tecnológica (Ceret) en varias provincias del país, donde siguen funcionando.

El de Mendoza -que cuenta con un nodo también en el Sur provincial- alcanzó a capacitar a unos 800 docentes, aunque pudieron ser muchos más.

El ingeniero a cargo del laboratorio de informática, José Fleitas, asegura que el programa estuvo mal implementado. “No se le dio la difusión adecuada -hay docentes que nunca supieron de su existencia- y la DGE no facilitó el acceso de los profesores, librando horas o a través de un planeamiento por zonas”, se quejó.

Hoy por hoy, algunos laboratorios fueron desarmados porque la universidad necesitaba las aulas, ciertos equipos están sin uso y sin protección y, el resto, es ocupado por los alumnos de la UTN para sus prácticas. En realidad, el convenio con la casa de estudios estipula que a ésta le corresponde el 40% de la utilidad por prestar sus instalaciones.

No sólo se pierde este espacio destinado a proyectos, capacitación e investigación tecnológica, sino que los 16 profesionales actualmente están sin contrato y no saben cuál será su destino. “El problema del paréntesis es que se puede perder a gente muy valiosa, que pasó una selección muy cuidada”, explicó la coordinadora del centro regional local, Clarisa Israel.

Lo extraño es que este centro esté cerrado en un momento en que la reactivación de la industria exige avances educativos. Hoy algunas empresas locales se ofrecen como escuelas ante la carencia de técnicos bien capacitados. El Gobierno intenta reforzar el equipamiento escolar que es escaso y caduco. A nivel nacional, el INET trabaja en la elaboración de la futura ley de Educación Técnica, después del desaire que le hizo la Ley Federal.

La falta de previsión de las antiguas autoridades de la DGE se contradicen con el discurso del actual Gobierno, que enarboló el estandarte de la educación técnica. La titular de Educación Técnica y Trabajo, Mirta Castellanos, dijo que están trabajando para que en agosto el Ceret vuelva a funcionar con fondos de la Nación y un planeamiento previo. Además, anunció que estudiarán la forma de incluirlo en el presupuesto 2005. “Estos laboratorios son esenciales si queremos propulsar a las técnicas”, dijo.

De la mejor tecnología didáctica del país

Además de ser costoso y representar tecnología de punta de los países más avanzados, el equipamiento que descansa en la UTN tiene la particularidad de ser didáctico. Se trata de simuladores que pueden ser programados por los docentes para enseñar procesos y para que los alumnos realicen diferentes prácticas. Así Ricardo García, a cargo de Termotrónica, puede programar fallas en un equipo refrigerador que después serán resueltas por los estudiantes.

Los ocho laboratorios abordan todos los aspectos de la tecnología: autotrónica, redes y telecomunicaciones, mantenimiento de las instalaciones eléctricas e industriales, entre otras.

Los amantes de la mecánica pueden probar mecanismos existentes en un vehículo a través de un panel. Los futuros electricistas tienen una computadora para diseñar la red de instalaciones. Incluso hay un laboratorio de bioelectrónica, que tiene equipos muy modernos para controlar los implementos hospitalarios que no existen en los hospitales locales.

En Detalle

Técnicas. Hay 69 escuelas técnicas en Mendoza. Sólo en Polimodal hay 13.800 alumnos.

Decadencia. En los ‘90 el país basó su economía en lo financiero y las técnicas empezaron a decaer. Esto se agudizó con la Ley Federal de Educación (‘98) que no las incluye. El Polimodal creó nuevas asignaturas e incluyó contenidos nuevos.

Reclamos. Falta de equipamiento y capacitación a docentes.

Ceret. En el 2000 llegó el equipamiento, que terminó instalándose en la UTN. Empezó a funcionar en abril del 2002 y estuvo en actividad hasta noviembre del 2003.