Los más pequeñitos de la Facultad de Educación ya tienen contención

Se trata de un nuevo espacio para los hijos de alumnos y personal de la Facultad que funcionará en horario de clases y dará respuesta a una demanda reiterada. Se suma a otros dos jardines maternales de la UNCuyo.

Universidad Noticias UNCuyo La Universidad / / Publicado el 20 DE ABRIL 2004

Desde el próximo jueves 22 los hijos de alumnos, docentes y personal de apoyo académico de la Facultad de Educación Elemental y Especial tienen quien los cuide. A las 19 en las instalaciones de la Facultad, ubicadas en Sobremonte 81 de ciudad, se inaugurará el nuevo jardín maternal de la UNCuyo que busca dar respuesta a una demanda reiterada de la comunidad de la Facultad de Educación: que los chiquitos tengan un espacio de contención.
Este espacio, que funcionará diariamente de 18 a 23, resolverá un problema recurrente en las unidades académicas; la presencia de niños pequeños dentro de las clases. Es el tercer jardín maternal de la UNCuyo. Los otros dos dependen del rectorado y funcionan en la Facultad de Ciencias Médicas y en Agrarias. La propuesta del jardín maternal surgió de un diagnóstico del Departamento de Orientación Educativa de la Facultad. La idea era implementar un jardín maternal como medida de prevención de un deficiente desempeño académico y el logro de la salud integral bio-psico-social del niño y su madre estudiante.

El origen: un estudio

El Departamento de Orientación concretó una encuesta que relevó que el 94% de los encuestados está a favor de la creación de un jardín maternal.
La Facultad de Educación Elemental y Especial tiene una matrícula aproximada de 1.420 alumnos, de los cuales el 97% son mujeres de entre 20 y 40 años de edad.
Más del 50% de esta población es de muy bajos recursos económicos, en su mayoría becados para poder asistir a clase. El alumnado hace un verdadero esfuerzo para llevar sus asignaturas al día y tener un buen rendimiento académico.
Por la edad de esta franja de estudiantes es fácil deducir, que gran parte de ellas ya ha formado su propia familia y tiene hijos.
La difícil situación económica hace que las alumnas (muchas de ellas jefas de hogar con niños a cargo) lleven sus hijos a clase.
Este fenómeno se ve incrementado en estos últimos años, acarreando una serie de problemáticas que dificultan el normal desempeño académico.
Pero lo más preocupante es la presencia de los niños pequeños en un ambiente y horario inadecuado para ellos ya que están rodeados de adultos en aulas cerradas.

Funcionamiento y objetivos

El jardín maternal atenderá a los hijos de alumnos y personal de la facultad de 18 a 23 de lunes a viernes. En la planificación está considerada la posibilidad de que algunos niños no concurran diariamente al jardín si su madre sólo cursa algunas materias en días discontinuos. Se priorizarán las actividades vinculadas con psicomotricidad, fundamentalmente en lactantes y deambuladores, por lo que las docentes de nivel inicial tendrán capacitación en esa especialidad.
Se propiciará la creación de espacios (en fines de semana y horas libres) donde la madre y el niño puedan estar junto a la docente con el objeto de orientar a la madre en la concreción de una correcta estimulación psicomotriz.
Los objetivos del flamante espacio son, por un lado responder a las demandas de la mamá que estudia, durante el cursado; por otra parte atender los distintos requerimientos de los niños haciendo efectiva la "igualdad de oportunidades".
Más concretamente se buscará estimular al niño en las áreas: afectiva, social, psicomotriz, cognitiva y del lenguaje en todas las actividades: sueño, alimentación, higiene, juego, entre otras teniendo en cuenta su momento evolutivo y proporcionándole las experiencias que necesita para desarrollar todo su potencial. También se espera poder estimular las funciones cognitivas, expresiva, comunicativa y creativa del lenguaje verbal, gestual, corporal, plástica y musical. Promover vínculos estrechos con la familia para compatibilizar pautas culturales; propiciar la creación de una red de comunicación entre la familia, el jardín y la comunidad.

Un esfuerzo compartido

El Rotary Club "Mendoza Sol" colaboró con el amoblamiento y equipamiento del jardín. También lo hará el Programa Provincial de Nutrición, que se comprometió a otorgar un refuerzo alimentario que se hará efectivo en cuanto se ponga en funcionamiento el jardín. Además, desde el Comedor Universitario se prepararán viandas para los pequeños alumnitos que abonará la cooperadora de la Facultad con el producto recabado de las pequeñas cuotas mensuales que harán efectivas las madres.
Varios son los municipios mendocinos que comprometieron su ayuda aportando personal capacitado de los planes jefas de hogar que realizarían diariamente la tarea de limpieza profunda y auxiliares docentes. Es el caso de Guaymallén, Las Heras y la ciudad de Mendoza.