Proponen como Doctora Honoris Causa a referente feminista internacional

A través de una campaña reúnen firmas para postular a Silvia Federici a la máxima distinción de la UNCuyo. La adhesión es online y hay tiempo hasta el viernes 28 de septiembre.

Proponen como Doctora Honoris Causa a referente feminista internacional

Reunen firma para postular a la referente feminista internacional Silvia Federici como doctora Honoris Causa de la UNCuyo

Universidad Noticias UNCuyo Extensión y Vinculación / / Publicado el 24 DE SEPTIEMBRE 2018

Para que el Consejo Superior de la UNCuyo pueda conocer y evaluar los antecedentes  de Silvia Federici y otorgar el título de Doctora Honoris Causa de la UNCuyo, el Movimiento de Mujeres de la Universidad, a través del el Instituto de Estudios de Género y Mujeres (Idegem) impulsa una campaña de recolección de firmas.

Federici es escritora, investigadora y militante feminista reconocida a nivel Mundial. Entre sus méritos está su participación en la fundación del Colectivo Feminista Internacional, organización que puso en marcha la campaña internacional Wages For Housework (WFH) a favor del salario por el trabajo doméstico.

Como escritora se destaca su obra "Calibán y la bruja: la mujer, el cuerpo y la acumulación originaria" que se tradujo a numerosos idiomas. El libro detalla la relación entre los juicios de brujas europeas de los siglos XVI y XVII y el ascenso del capitalismo. En su producción se subraya la relación continua entre la opresión y la acumulación en el desarrollo del capital.

Quienes deseen sumarse a la iniciativa pueden ingresar aqui . Hay tiempo para firmar hasta el viernes 28 de setiembre. La propuesta también  tiene el apoyo de  otras organizaciones feministas mendocinas.

En caso de concretarse la distinción Federici se convertiría en una de las primeras feministas a acceder al máximo reconocimiento de la Universidad.

"Calibán y la bruja"

 El libro de 2004 se transformó es una de las producción más aclamada de Federici . En su páginas la autora complejiza la teoría de la acumulación primitiva de Karl Marx quien hablaba de ese concepto como precursor del capitalismo. En cambio para la escritora se trata de una característica fundamental y básica del capitalismo con el fin de perpetuarse.

Además la autora manifiesta que en el capitalismo existe una división sexual del trabajo: los hombres (y ahora también algunas mujeres) desarrollan la producción de mercancías y las mujeres llevan a cabo la producción de la fuerza de trabajo para el mercado. En ese proceso la discriminación viene del hecho de que el trabajo es invisibilizado.

Por otro lado critica el hecho de que Marx en su teoría olvidó el trabajo reproductivo (la reproducción de seres humanos), que es fundamental para el desarrollo del capitalismo. Por ello esta expropiación con el trabajo reproductivo y no remunerado que realizan las mujeres y con la reproducción son clave para el surgimiento de una economía capitalista basada en el trabajo asalariado.

Asimismo la autora sitúa la institucionalización de la violación así como los procesos, torturas y quemas de las herejes y la caza de brujas, en el centro de una subyugación metódica de las mujeres y la apropiación de su fuerza de trabajo.