Remo Carlotto: “Los derechos humanos son parte de la mirada de los pueblos”

La Comisión de Derechos Humanos y Garantías de la Cámara de Diputados de la Nación se reunió con el movimiento de derechos humanos de Mendoza y San Juan, y realizó una visita al Centro Clandestino de Detención (CCD) Las Lajas. Su presidente, Remo Carlotto, sentó las bases de una agenda federal de trabajo e instó a apuntalar las políticas de Estado para consolidar más derechos y avanzar en todo lo que falta.

Remo Carlotto: "Los derechos humanos son parte de la mirada de los pueblos"

Diputado Remo Carlotto - Foto Axel Lloret

Sociedad

Unidiversidad

Eva Guevara

Publicado el 14 DE MAYO DE 2013

11 de mayo, campo Las Lajas. La visita al último CCD descubierto en Mendoza comienza con el desplazamiento de los diputados nacionales Remo Carlotto, Manuel Garrido, Liliana Ríos y Aída Ruiz, todos integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de la Nación, más Pablo Vassel, integrante del Consejo de la Magistratura de la Nación, y el diputado provincial Néstor Piedrafita. Están presentes desde temprano los representantes de la Brigada Aérea de Mendoza, cuyo pasado es investigado por su accionar clandestino e ilegal entre los años 1976 y 1977. Se les suma el custodio de este predio ya transformado en puesto para la crianza de caballos. Ruggeri es su apellido; es un hombre vinculado a la Brigada desde hace unos 15 años, aunque en los últimos años está bajo la jurisdicción de la Justicia Federal.  

También llegó a ese rincón de los cerros lasherinos Romina Ronda, subsecretaria de Justicia, y la Fiscalía Especial de Delitos de Lesa Humanidad que encabeza Dante Vega, casi a la par de los diputados de la Comisión. La explicación de Ronda fue fundamental para entender el contexto y el sentido de todo ese desplazamiento.

Las Lajas es un lugar investigado por posibles enterramientos o fosas clandestinas, y hay distintas posturas al respecto. Para la Brigada Aérea, nunca se va a hallar nada, ni es posible que entre esas malezas hayan bajado los aviones, aparatos que solo sobrevolaban el lugar para practicar la puntería de los tiros. Ahora bien, en ese planteo, que está documentado, de prácticas aire-tierra, no se contempla la verosimilitud de los testimonios de sobrevivientes del CCD, cosa que no ocurre con quienes sostienen una mirada lógica, dado que ese predio de 1700 hectáreas estuvo asociado a un centro de torturas, fuera del alcance de toda persona y bajo el exclusivo mando de la Fuerza Aérea, principal responsable de la fuerza policial –recordemos que Julio César Santuccione, ex Jefe de la Policía, era un hombre de esa fuerza y tenía el grado de Brigadier- y prácticamente podía hacerse cualquier cosa allí, desde aterrizar un avión en la base hasta asegurarse el exterminio de decenas de cuerpos.  

Claro que es una mirada desvelada. Ahí está puesta tanto la atención como la acción del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH), organismo reconocido en todo el país por su enorme contribución a la lucha por los derechos humanos. Desde 2004 en adelante, además de iniciar la causa y aportar testimonios muy confiables y precisos, el MEDH ha realizado consultas con geólogos y ha comprometido a especialistas de la Universidad de San Luis; de hecho, su rector estuvo el pasado 25 de marzo en el Encuentro Ecuménico realizado por primera vez en Lajas. En el corazón de ese desvelo está el nombre del desaparecido Mauricio López. El intelectual y líder ecuménico mundial se desempeñaba como rector de la Universidad de San Luis cuando fue secuestrado y traído a Las Lajas, último lugar donde se lo vio con vida. 



Por último, hay que decir que existe todavía otra mirada, violenta y corajuda desde el anonimato. Es la que días atrás se hizo patente en diversos muros de las calles lasherinas en obvia alusión a la marcha de la investigación sobre Lajas. Para acentuar la contundencia del mensaje, los aerosoles dibujaron esvásticas, además de ensuciar el pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo, hecho que se homologa con otros ataques del mismo estilo y que son varios, según el último comunicado de los organismos de derechos humanos. 

El diputado Remo Carlotto hizo llegar su solidaridad a los que han sido blancos de esos ataques y se abrió a un diálogo franco con los que tienen la mirada desvelada, los que están en acción desde hace más de 40 años y los que son un ejemplo a seguir, como es el caso de Angélica Palacios, incansable luchadora desde el año 1971 a raíz de la desaparición de su hermana Sara Palacios y su cuñado Marcelo Verd. 

Dijo Carlotto: “Somos absolutamente conscientes de lo que falta, pero es preciso indicar que es mucho lo que se ha avanzado en materia de derechos humanos. Inclusive vivimos cambios de índole cultural en la mirada y en la interpretación, basta ver cómo las miradas de carácter xenófobas y homofóbicas están más reprimidas en un tiempo como este, donde se avanza en dar garantías de derechos”.

Carlotto consignó con claridad el mandato de la Presidenta Cristina Fernández, quien hizo un pedido específico a la justicia de que los juicios de lesa humanidad se terminen en el 2015. Al respecto, el diputado nacional dijo: “Nosotros lo ponemos como un objetivo político, sabemos que en muchos casos no va a ser así, pero sabemos que si nos lo proponemos como una meta que le trasladamos a la justicia federal, entraremos a generar un intercambio que servirá para aclarar qué es lo que está pasando en cada una de las causas”. 

Continuó el diputado: “Sabemos que en muchas hay lentitud, el tema es saber por qué no se avanza, por qué hay causas que están cinco años sin moverse, después hay un cambio de juez y se hace en seis meses lo que no se hizo en cinco años. Estas cuestiones, creemos que tienen que ver con la complejidad de la investigación, pero en ciertos casos en definitiva tienen que ver con la voluntad política de los miembros de la justicia”.

Por otra parte, Remo Carlotto aprovechó la oportunidad para trazar un horizonte de futuro hecho de experiencias aprendidas y por aprender: “La estrategia de los genocidas ha sido ganar tiempo, así es como están construyendo una suerte de punto final biológico para terminar de condenar. Frente a esto, lo que nosotros tenemos es una lucha que atraviesa espacios, tiempos y fronteras, y una conciencia que proviene de mirar qué pasó en la Argentina y qué significa revertir un proceso de impunidad tan largo. Tal vez, hace 10 o 15 años ni imaginábamos que los represores iban a ser juzgados por lo que hicieron. A su vez, también es importante tener en cuenta que la búsqueda de justicia es un fenómeno de los pueblos que ya tienen una mirada de lo que es la verdad, la justicia, el saber y el tener memoria, de lo que se infiere esta premisa básica de que el mismo Estado que violentó los derechos, es quien tiene que generar la reparación”.




Carlotto agregó: “Estamos en un momento donde cada uno tiene que hacer un esfuerzo para que se cumpla el ideal de los derechos humanos en cada una de las situaciones, en cada uno de los casos que se presentan, porque para nosotros esto ha sido una batalla aprendida: las consecuencias de la acción criminal del Estado se trasladan generacionalmente desde el aspecto de la perpetuación del acto criminal, pero también en la búsqueda de justicia que hacen los hijos y continuarán los nietos.”

En cuanto al sinnúmero de situaciones que también están en la agenda de derechos humanos de la Cámara de Diputados (violencia institucional, torturas, discriminación, medioambiente, derechos de los pueblos) el diputado explicó cuáles serían las bases de la tarea a seguir: “La estrategia pasa por consolidar las cuestiones de garantía de derechos en los Estados, revertir la posibilidad de que la impronta que ha impulsado el gobierno nacional en materia de derechos humanos desde hace diez años, se degrade y llegue como arenilla al ingresar a las provincias luego de salir despedida como un meteorito. Y en lo táctico, asimilar que revertir esto es una carrera de largo aliento donde existen diversas miradas y diversas voluntades en materia de derechos humanos. Aún así, de lo que se trata es de trabajar todos en una agenda constante; no importa de qué partido uno sea, sino apuntalar políticas que tienen que perdurar y permanecer en el tiempo, porque cada vez que retrocedimos en materia de derechos, tuvimos consecuencias trágicas, por eso esta es una etapa para avanzar”. 

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