Salud sexual y diversidad, un tema pendiente

Sociedad Unidiversidad / Publicado el 13 DE OCTUBRE 2011

¿Cuáles son las necesidades en materia de salud sexual de los y las integrantes del colectivo de Lesbianas, gays, travestis, transexuales y transgéneros?...El gran silencio que se suele obtener por respuesta a esta pregunta motivó recientemente una interesante capacitación en nuestra provincia. El espacio de intercambio y formación estuvo organizado por el Programa Provincial de Salud Reproductiva y  los formadores pertenecen al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.

Además de los conceptos brindados por especialistas, la riqueza de la formación surgió de los aportes tanto de profesionales relacionados/as con la prestación de servicios de salud, como por parte de integrantes de agrupaciones que nuclean la diversidad sexual en nuestra provincia. En el intercambio de opiniones surgieron situaciones que a diario viven unos/as y otros/as en la interrelación cargada de prejuicios, conceptos erróneos, temores, certezas, etcétera.

Así a través de talleres y exposiciones grupales fue posible ir desentrañando las dificultades que tanto profesionales de la salud como usuarios/as del sistema y a la vez pertenecientes a una identidad sexual distinta de la “tradicionalmente” aceptada, léase femenina o masculina se van encontrando cada vez que buscan asistencia.

En definitiva, quedó claro que hay preocupación del Estado por garantizar y brindar el mejor servicio de salud sexual para todos y todas los y las habitantes del país de una manera inclusiva. Sin embargo, queda mucho por dialogar y por explicitar para lograr ese objetivo ya que muchas veces, por su formación tradicional, los y las profesionales de la salud no cuentan con las herramientas teóricas y prácticas para hacer frente a estas situaciones novedosas.

Quizás la respuesta más adecuada surja, no a modo de receta, sino de orientación, de la investigación que se está llevando adelante desde el Programa Nacional de Salud con la activa participación de las distintas identidades. En este trabajo, tal como explicó la capacitadora Carlota Ramírez, quedarán plasmadas las necesidades específicas de salud y las recomendaciones para gays, lesbianas, transexuales, travestis y transgénero. El documento podrá ser consultados por los y las profesionales de la salud que realmente estén interesados/as en prestar servicios de calidad a quienes tienen una identidad y orientación sexual distintas de la que tradicionalmente están acostumbrados a  asistir.

Por lo pronto, queda el desafío de la inclusión como estrategia humanitaria de atención en el sistema de salud, donde lo prioritario sea escuchar a la otra y al otro con el firme propósito de ayudar y no de querer imponer  la propia visión de la realidad. Esto, sin duda está relacionado con evitar la presuposición de la heterosexualidad, frente a quien consulta y asistir la demanda de salud, sin juzgar.