Residuos y recursos

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03 de octubre de 2016, 12:04. Por: Doctora ingeniera Irma Mercante, coordinadora del Centro de Estudios de Ingeniería de Residuos Sólidos (CEIRS).


Un binomio clave para el desarrollo.


Residuos y recursos


Residuos sólidos (RS) son todos aquellos materiales que han dejado de ser útiles para el servicio al que estaban destinados cuando fueron adquiridos o comprados, y de los cuales intentamos deshacernos porque ya no los necesitamos.

Hasta épocas recientes no había conciencia clara sobre el problema que se generaba en el proceso de transformación de las materias primas en productos de consumo y en la transformación de los mismos en residuos. Desde este enfoque, los desechos se consideraban como subproductos de la actividad humana, que no podían recuperarse o reutilizarse, es decir, valorizarse.

Hoy las preocupaciones se dan en torno a cómo los RS pueden afectar la salud y la seguridad humanas, además de contaminar el ambiente a través de las emisiones a la atmósfera, al suelo, a las aguas superficiales (canales de riego, lagos, embalses, ríos) y subterráneas (acuíferos).

Los gobiernos locales se han responsabilizado históricamente por el tratamiento de los residuos sólidos enterrando estos materiales en rellenos sanitarios, con lo cual se limitan las alternativas de valorización.

Los residuos son sometidos a varias etapas de gestión, definiéndose la gestión integral como aquella que combina los flujos de generación de residuos con los métodos de recolección, tratamiento y disposición final, a fin de alcanzar beneficios ambientales, optimización económica y aceptación de la sociedad.

La política de residuos internacional asegura que para tratar los RS, primero es necesario prevenir, es decir, producir lo menos posible; posteriormente, es importante reutilizar los materiales; luego, todo aquello que no pudo ser reutilizado es indispensable que sea reciclado con el fin de introducirlo en nuevos procesos; después lo que no se pudo reciclar, es menester que se valorice energéticamente (incinerar los materiales para recuperar el calor); y finalmente, cuando ya no hay más opciones, entonces los residuos deben ser enterrados. No es lo que estamos haciendo, en general, en Latinoamérica, ya que lo llevamos casi todo a terreno.

Frente a esta jerarquía, se ha propuesto la flexibilidad del orden de opciones mencionadas con el fin de agregar otras posibilidades, tales como el segundo uso de los productos (reutilización) y la reparación de los mismos antes de ser descartados.

La conservación de los recursos ha sido otra de las preocupaciones ambientales, que ha llevado a tomar medidas respecto al manejo de RS y ha derivado en dos consecuencias importantes: en primer lugar, su minimización, es decir, reducción de la cantidad de recursos naturales que se utilizan; y en segundo término, la recuperación de los recursos contenidos en los residuos, ya sea material o energéticamente. Actualmente la discusión está centrada en cuál es la alternativa de gestión sostenible de los RS y cómo esa alternativa disminuye la explotación y consumo de materias primas.
 

Economía circular

El modelo de economía circular es el nuevo paradigma económico planteado en los programas de la Unión Europea, que presenta un concepto económico ligado a la sostenibilidad. Su objetivo es que el valor de los productos, los materiales y los recursos (agua y energía, entre otros) se mantengan en la economía durante el mayor tiempo posible y que se reduzca al mínimo la generación de residuos.

Se trata de implementar una nueva economía circular, no lineal (de extracción, fabricación, utilización y eliminación), basada en el principio de “cerrar el ciclo de vida” de los productos, así como favorecer la reducción del consumo de materias primas y secundarias, fomentar una segunda vida para los materiales y beneficiar el ecodiseño y la reciclabilidad. De esta manera se propone la intersección de los aspectos ambientales y económicos, además de la vinculación entre los diferentes actores que intervienen en el ciclo de vida completo: autoridades públicas, sociedad y empresas; la definición de la organización y el debate entre ellos.

Planteada la problemática de esta forma, no caben dudas de que la utilización de los recursos y la generación de residuos son dos actividades interdependientes y estrechamente vinculadas con el desarrollo de una región o país, por lo que se constituye  en un importante limitante de su crecimiento.
 

Situación local

En la provincia de Mendoza existen múltiples oportunidades para concretar las acciones planteadas. La gestión sostenible de residuos urbanos, domiciliarios, de construcción y demolición, aparatos eléctricos y electrónicos, neumáticos y vehículos fuera de uso está pendiente, aunque se ha avanzado en forma parcial sobre algunas de ellas.

Cada una de las acciones implementadas para una óptima gestión de los residuos sólidos requiere de avances tecnológicos, y es allí donde equipos interdisciplinares vienen trabajando, aportando nuevos desarrollos. Estos avances requieren cumplir con varios requisitos: técnicos, ambientales, económicos y sociales; el primero de ellos es el que atañe directamente a los profesionales de la ingeniería de residuos sólidos.

El ser humano ha establecido un sistema lineal de extracción, fabricación, utilización y eliminación de materiales que no son reutilizados y generan una inmensa cantidad de residuos. La economía circular implica, en lugar de comprar y tirar productos, incorporar su retorno y su renovación; propone dejar de ser propietarios de los productos que consumimos a cambio de una licencia de uso. Estos serían diseñados de forma tal que, una vez utilizados, sean devueltos y sus componentes, tanto técnicos como orgánicos, recuperados y reutilizados. Esto permitiría una menor extracción de recursos y reducción de la generación de residuos.

 

Mirá el video de la Fundación para la Economía Circular que explica de qué se trata la economía circular.

Economía circular