Últimos preparativos para la COP21

Según expertos en cambio climático, los ejes del texto a presentar deberían ser: compromiso vinculante, financiación aceptable para que los países en desarrollo se puedan adaptar al cambio climático y transformación del modelo energético.

Últimos preparativos para la COP21

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Cambio climático

Unidiversidad

Unidiversidad/ Camila Balter

Publicado el 20 DE OCTUBRE DE 2015

Los 195 miembros de la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP21) iniciaron la última ronda de negociaciones para pulir el borrador, publicado el 5 de octubre, en la ciudad alemana de Bonn. El texto final será presentado en la conferencia de París a partir del próximo 30 de noviembre.

Apenas comenzado el encuentro, hubo desacuerdos: "Los países han comenzado marcando las diferencias y los puntos que quieren que se incluyan en el texto", explicó Tatiana Nuño, la responsable del programa de Cambio Climático de Greenpeace.

En efecto, más de 130 países en desarrollo denunciaron ser ignorados. En consecuencia, los negociadores retomaron la sesión hoy con 34 páginas en lugar de las 20 que resultaron luego de reformular el texto inicial de 80 páginas. Los países en vías de desarrollo reclaman que el texto final considere sus reivindicaciones, principalmente en materia de financiación. El nuevo borrador, publicado en internet por la agencia de la ONU para el clima, servirá de base para concluir la negociación hasta el viernes.

El llamado G77, que reúne a 134 países y China, se pronunció en contra del texto consensuado por Estados Unidos y Argelia, que copresiden la reunión en Bonn y dijo que era "extremadamente desequilibrado" y que no reflejaba sus intereses. Florent Marcelessi, portavoz de EQUO (partido verde español), lo definió como “un texto sin alma”. Recalcó la necesidad de una “hoja de ruta más valiente y sobre todo vinculante, es decir, con compromisos fuertes de reducción de dióxido de carbono para todos los países de forma real y obligatoria, sobre todo para los países del norte, los que más contaminan”. En segundo lugar, precisó que “es clave la financiación, tanto de la mitigación, de la reducción de emisiones como también de la adaptación para los países del sur, es decir, los que no son responsables del cambio climático”.

A esa hoja le falta decir que "necesitamos tener una hoja de ruta que sea obligatoria. Le falta mencionar al principal problema que tenemos, que son las energías fósiles. Le falta decir que una alternativa serían las energías renovables y el monto total que vamos a dar para la adaptación de los países del sur”. “La naturaleza no se negocia”, dijo con respecto a que la COP21 no se trata de una negociación entre países, porque el cambio climático “va a afectar tanto al norte como al sur”. Y advirtió: “el tiempo juega en contra de nosotros”.

En tanto, recalcó que el hecho de que los países se reunieran era una buena noticia. Además, celebró que los países del sur reconozcan que “tienen compromisos diferentes, que no son los mismos de Kioto”. Según Marcelessi, se necesita “dinero para que todas las personas tengan un futuro asegurado”.

Nuño, de Greenpeace, resaltó que es urgente transformar el modelo energético y utilizar solamente energías renovables. También propuso que los países se comprometan para reducir la emisión de gases cada 5 años y no “a futuro”.

El desafío de este encuentro es eliminar los obstáculos que han impedido elaborar un acuerdo que logre el consenso general y evite un fracaso como el de la COP de Copenhague, en 2009, en donde no se alcanzó un compromiso.
 

El presidente Hollande envió un mensaje de advertencia sobre el cambio climático

El presidente francés, François Hollande, visitó el pasado 16 de octubre el glaciar islandés Solheimajökull. El jefe de Estado aprovechó su viaje a Islandia para que en la COP21 se logre un acuerdo global para frenar el calentamiento global.

Desde el glaciar invitó a “todos aquellos que aún no creen en el calentamiento de la tierra”, a constatar personalmente el deshielo de los glaciares. “Si quieren pruebas concretas, aquí están”, expresó el mandatario.

"El cambio climático hoy en día se manifiesta en el deshielo de los glaciares, mañana lo hará con inundaciones”, alertó Hollande, y lamentó “el desarrollo de un nuevo turismo del calentamiento de la tierra. No debemos ser turistas de nuestra propia desaparición”, declaró.

El glaciar de Solheimajökull, situado a un poco más de dos horas de Reykjavic, la capital islandesa, es uno de los lugares de ese país del Ártico en el que el deshielo es a la vez más visible y sobre el que existe mayor información. Entre 1931 y 2011, este glaciar de 15 km ha perdido 1,2 km. “La desaparición de este glaciar implica la desaparición de nuestra historia”, dijo, pesimista. Y agregó: “Este glaciar pierde anualmente 50 metros. Se funde muy rápido, más rápido de lo que podíamos imaginar”.

Según los climatólogos, el Ártico es el termómetro más exacto del recalentamiento del clima. La desaparición de los glaciares, insisten los expertos, aumentará el riesgo de inundaciones, cortes de las redes eléctricas, afectará la economía regional y tendrá un impacto nefasto sobre la biodiversidad de la región.

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