Un bote sin timón

Unidiversidad | Sociedad

15 de mayo de 2018, 12:52.


Pino Solanas.


Un bote sin timón


La Reforma Universitaria fue uno de los momentos de vanguardia y de mayor avanzada que se produjo en la cultura política argentina. Fue tan importante que esa reforma se anticipó en 50 años a los grandes debates por la reforma cultural y educacional europea: el famoso Mayo Francés, por ejemplo. Tuvo una potencia democratizadora tan grande y liberadora, emancipatoria, que influyó de manera profunda en toda una generación de intelectuales, referentes y grandes políticos latinoamericanos. La principal idea de los reformistas era que la universidad no podía estar de espaldas al país, debía ser el motor, la energía para el cambio emancipatorio, impulsar y estar asociada a las grandes causas americanistas, la unidad de la patria grande.

Por ello, en ese entonces y también ahora, la universidad tenía y tiene que estar ligada a un proyecto nacional y latinoamericano. El problema es que no se puede juzgar a la universidad argentina de manera independiente, porque al país le falta un gran proyecto estratégico. Desde la muerte de Juan Domingo Perón en 1974, con su gran proyecto del plan trienal, la Argentina es como un bote sin timón que lleva la marejada para un lado y para el otro. No tiene faro, no sabe a qué puerto va.

Entonces, la universidad tiene que aportar, ¿pero a qué? ¿Cuáles son las prioridades para la universidad argentina? Si no hay proyecto y no se sabe cuáles son las prioridades nacionales, la universidad puede terminar sirviendo a los proyectos ajenos, los de las multinacionales. La tradición de dependencia que existió siempre en la universidad es una estructura económica, pero también política, intelectual y psicológica.

Cuando el reconocimiento de las universidades, los concursos, los premios y los papers (propio de las universidades europeas y norteamericanas) predomina en la región latinoamericana es un poco lamentable, porque pone en juego al pensamiento nacional.

 

Lo que la Reforma nos dejó

En 1918, la Asamblea Universitaria sienta con una huelga general las bases que revolucionaron el rol social de la universidad pública. Cien años después su legado toma nuevos caminos.