Cacerolazo nocturno coronó otro día de protestas por educación gratuita

Un masivo cacerolazo coronó anoche otro día de protestas en Chile, luego de que los estudiantes que exigen educación gratuita y de calidad calificaran de “impresentable” la nueva propuesta del gobierno de Sebastián Piñera y reunieran decenas de miles de manifestantes en todo el país.

Cacerolazo nocturno coronó otro día de protestas por educación gratuita

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Internacionales

Unidiversidad

Edición Periodística: Juan Manuel Lucero Díaz

Publicado el 19 DE AGOSTO DE 2011

Este jueves 18, en el día más frío del año –que incluyó una nevada en los sectores altos de Santiago- no mermó el entusiasmo de unos 100 mil jóvenes que marcharon con paraguas por el centro de la ciudad en un sólido rechazo a la oferta entregada horas antes por el ministro de Educación, Felipe Bulnes.

Bulnes, en un intento por destrabar el conflicto que tiene en jaque al gobierno de Piñera hace tres meses, había anunciado mejoras a otra propuesta anterior y ofreció subsidiar parte de la tasa de interés con la que los bancos financian las carreras de los estudiantes universitarios, además de ampliar la cobertura para los alumnos de clases medias bajas y bajas.

Sin embargo, la presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), Camila Vallejo, dijo que el documento presentado es “más de lo mismo”, pidió nuevamente al gobierno que escuche “el clamor de los chilenos” y advirtió que el movimiento "no ha decaído". Al caer la fría noche, y con al marco majestuoso de la cordillera de Los Andes completamente nevada, la advertencia de la joven dirigente tomó cuerpo cuando en diferentes puntos de la ciudad empezó a escucharse el ensordecedor ruido de bocinazos y golpes de cacerolas como continuación de la marcha matinal, donde familias enteras brindaron su apoyo a las movilizaciones estudiantiles.

Claudio Figueroa, un vecino de Plaza Ñuñoa, emblemático centro de las protestas ciudadanas emplazado en el sector poniente de la ciudad, contó a Télam que la protesta “viene creciendo, como el apoyo a los cabros (muchachos), que están haciendo lo que ni nosotros ni los políticos nunca se atrevieron a hacer, que es cambiar este modelo educativo". “Quizás hoy haya menos gente, pero el frío contribuyó a eso”, explicó.

Claudio, que tiene dos hijos en la Universidad, estuvo todos los días de la última semana cacerola en mano y sufrió varios embates policiales, que con bombas lacrimógenas y carros hidrantes intentaron sofocar las protestas en este sector de la ciudad.

Estudiantes del Colegio Rai Mapú (de donde proviene Camila Vallejo) aseguraron en tanto que la lucha la van a llevar “hasta el final, para que Piñera entienda que la educación no se maneja como un supermercado”.

Una estudiante llamada Catalina, enfundada en varios pulóveres para capear la crueldad del frío santiaguino, mientras golpeaba con fuerza su cacerola, contó a Noticias Argentinas que “incluso si tenemos que perder el año, lo vamos a perder, pero esta lucha ya la empezamos y la vamos a terminar ganando”. Es llamativa la presencia en la protesta de familias completas que parecen haber asumido como un ritual la convocatoria en este sector en el que todos los días, hace dos semanas, el reclamo cobra vida nocturna.

El gobierno, obligado a nombrar tres gabinetes en año y medio de gestión, pidió nuevamente abrir el diálogo a los estudiantes, apremiado sobre todo por el deterioro de la salud de un grupo de más de 30 adolescentes secundarios en huelga de hambre desde hace 32 días.

Las marchas y cacerolazos se repitieron ayer en Temuco, Concepción, Valparaíso y varias ciudades del interior, lo que pone en dificultades al presidente, quien bordea el piso mínimo histórico de apoyo ciudadano. La Central Única de Trabajadores (CUT) convocó a un paro general para la semana que viene, los días 24 y 25, medida a la que adherirán los estudiantes. Por supuesto, se espera que esas acciones van a ser coronadas con más cacerolazos y bocinazos nocturnos.

Fuente: Noticias Argentinas