El arquitecto de la luz

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11 de octubre de 2017, 14:53. Por: Jimena Nora - Becaria de la Facultad de Ingeniería de UNCUYO.


La trayectoria de Jorge Gonella.


El arquitecto de la luz

Jorge Gonella es especialista en iluminación y arquitectura. Foto publicada en jorgegonella.blogspot.com.


A sus 17 años le entusiasmaba la idea de estudiar escenografía. En ese momento, Jorge Gonella, director de la nueva Diplomatura en Iluminación y Acústica Arquitectónica, vivía en la provincia de Buenos Aires y la carrera sólo se dictaba en la Universidad del Salvador; pero el único ámbito de trabajo era la capital bonaerense debido al momento sociopolítico de entonces. Por eso decidió viajar a Mendoza y averiguó por la carrera de Arquitectura –que por aquella época funcionaba sólo en la Universidad de Mendoza–, donde cursó su carrera de grado.

En la práctica, además de idear sus propias obras e incursionar en el negocio de las casas de luminaria, se dedicó especialmente a la colaboración en la terminación de obras proyectadas y dirigidas por otros profesionales. Se desempeñó en una suerte de interdisciplina, muy vinculada al diseño. “Yo no me considero un artista, pero creo que voy más por ese lado”, dijo.  

El especialista aseguró que indagó sobre el estudio de la iluminación y así fue como llegó a una maestría en la Universidad Politécnica de Madrid, de la cual egresó con el título de Máster en Diseño de Iluminación Arquitectónica.

En este sentido, es un promotor del estudio de la luminotecnia como conocimiento inherente a los desafíos que el campo laboral plantea actualmente. Además, son varios los docentes de la carrera que impulsan una nueva forma de enseñanza que transgrede las ciencias duras para profundizar en la practicidad técnica y la constante incorporación de las nuevas tecnologías como herramientas para un diseño proyectual cada vez más acabado.

Esta Diplomatura en particular tiene base en el conocimiento de algunos efectos singulares de la luz, vinculados intrínsecamente al confort visual y a cómo nuestro órgano de la vista recibe y percibe la luz de otras fuentes que no son las naturales. De esta manera, teniendo en cuenta los cambios que se han generado en la conceptualidad de la luz artificial –no sólo en relación a su eficiencia sino, también, en cuanto a su sustentabilidad– se considera de suma importancia el advenimiento de la tecnología LED.

 

De Edison a nuestros días

La bombilla eléctrica convencional genera luz por combustión de minerales con gases inertes. En cambio, el LED funciona a través de un diodo. Se trata de un dispositivo electrónico semiconductor de dos electrodos por el que circula la corriente en un solo sentido. Es una fusión que se da dentro de un chip electrónico. De esta manera, no tiene una resistencia ni cristales que puedan romperse o quemarse y, por lo tanto, tiene una prolongada utilidad de uso.

Por otro lado, los LED son mucho más pequeños que las fuentes convencionales de luz, lo que ha permitido un cambio radical en el diseño de luminarias. Otra de las virtudes con las que cuentan es que no requieren filtros para crear color, por lo que, al hallarse saturados los colores, no se desperdicia luz. Distinto es cuando se utilizan filtros, ya que funcionan bloqueando los elementos no deseados de la luz blanca y se desaprovecha energía.

Los beneficios de la tecnología LED radican en su sustentabilidad, alto rendimiento y durabilidad. Sin embargo, aún no existen certezas acerca de cuánto puede influir o no en el bienestar de los seres humanos.

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