Robótica, ni un ápice de ciencia-ficción

Suplementos | Facultad de Ingeniería

15 de junio de 2016, 12:31. Por: Sabrina Cereda, becaria de Prensa de la Facultad de Ingeniería..


Una de las disciplinas con mayor proyección de futuro ya incide en el hoy.


Robótica, ni un ápice de ciencia-ficción


Es una de las disciplinas tecnológicas con mayor proyección de futuro y cuyos avances no sólo causan curiosidad sino que resultan significativos en el ámbito científico. En esta nota revisamos su historia, utilidad, implicancia en la medicina y hasta dónde puede llegar en los próximos años.

Parecería ser que la robótica es muy joven y reciente, pero su historia comenzó mucho antes de lo que imaginamos, pues dio sus primeros pasos 400 años antes de Cristo, tiempo en que ya existían sistemas que estaban relacionados con la disciplina. Uno de los robots más lejanos en el tiempo es el que construyó Leonardo Da Vinci hace más de 500 años, el cual consistía en un león que caminaba y rugía, algo sorprendente para la época.

“Por esos años todo era mecánico”, asegura el ingeniero y profesor de Robótica de la carrera de Mecatrónica de la Facultad de Ingeniería de la UNCUYO, Roberto Haarth. “En su momento, era cuestión de lograr armar sistemas que tuvieran autonomía (movimiento propio) e hicieran una secuencia propia. A eso se le llamaba robot”, aclara.

Con el tiempo, la robótica avanzó en el desarrollo de dispositivos electromecánicos. Tal como menciona Haarth, estos “ya existían en el año 1970, de hecho de 1971 a 1975 Estados Unidos fabrica un auto que la General Motors promociona en sus publicidades con el eslogan: 'Este auto está fabricado con robots' y en realidad no era una fábrica robotizada sino un robot que permitía sacar piezas y presentarlas en el auto para que se pudieran soldar y así poder construirlo”.

La industria japonesa, en este contexto, no se quedó atrás. De hecho, la palabra "mecatrónica", que define la disciplina, tiene origen nipón. “La palabra mecatrónica –mecánica y electrónica– nace en una empresa japonesa de robots, donde un ingeniero utiliza el término para definir su trabajo y lo acuña para sí mismo. Después de 10 años lo libera y deja que la palabra se use en todo el mundo sin ningún tipo de restricciones”, comenta.

Luego de que el hombre inventara la informática, la computación y la electrónica, empezó a integrar a la mecánica con la electrónica y a la electrónica con la computación. Esto permitió que a partir de la década de los 90 el avance de la tecnología le diera mayor facilidad al usuario para programar placas electrónicas de control, lo que permitió que la robótica se desarrollara a un ritmo más acelerado y que comenzaran a aparecer todo tipo de robots y sistemas.
 

¿Para qué sirven los robots?

La robótica fue desarrollada con el objetivo de generar tecnología capaz de reemplazar determinadas actividades del hombre: aquellas que implican riesgo para la vida, las que ocasionan problemas de salud –como, por ejemplo, el traslado de cargas pesadas–, aquellas que se realizan en aéreas inaccesibles para el ser humano o simplemente las que se llevan a cabo en la industria, hoy a través de tecnología que permite producir en serie y a menor costo.

De esta forma los robots desarrollarían las tareas con mayor eficiencia, exactitud, precisión y repetitividad, además de permitir que el ser humano pueda ocuparse de otras tareas sin poner en peligro su integridad física.
 

La robótica y la medicina

A lo largo del tiempo, los robots han mejorado su tecnología y capacidad en tareas muy específicas y de alta precisión; tal es el caso de la robótica en medicina. La misma surgió de la robótica espacial, cuando el famoso transbordador Discovery colocaba satélites en órbita. La actividad consistía en un brazo de robot que salía de la parte media de la astronave, levantaba el satélite y lo colocaba en el espacio.

Esta tecnología se utilizó y materializó en el desarrollo de los robots quirúrgicos. En Argentina hay varios pero el más conocido es el denominado Da Vinci. El mismo consta de cuatro brazos, que manejan movimientos de precisión, y pinzas laparoscópicas que introducen en el cuerpo humano una varilla de cinco y hasta tres milímetros de diámetro por la que pasan las herramientas, además de una cámara especial llamada laparoscopio. La cámara transmite imágenes a un monitor en el exterior, a través del cual el médico observa y realiza la operación.

 

Esta tecnología permite realizar cirugías menos invasivas al producir solo pequeñas incisiones en la piel y el cuerpo. El sistema tomó mayor relevancia cuando facilitó realizar la primera operación transatlántica, en la que médicos franceses  manipularon un robot para intervenir a una paciente en Estados Unidos. En Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo junto con la Facultad de Ingeniería tienen un convenio con el Hospital Español, a través del cual se trabaja en el desarrollo de este tipo de técnica.
 

El futuro de la robótica

Haarth afirma que es impredecible saber hasta dónde puede llegar la robótica, pero no duda en manifestar que “en el área industrial, en un futuro podríamos imaginar una fábrica produciendo productos en su totalidad mediante robots”. En el área médica, arriesga que “el robot reemplazaría al médico o al cirujano”. En el ámbito espacial “se está armando una estación a nivel internacional, para la cual se están desarrollando robots que estarán fuera de la nave espacial, como un satélite, reparándola constantemente”.

Finalmente, el experto hace referencia a los robots miniatura: “Se piensa que se desarrollará tecnología que permitirá miniaturizar un robot para que entre en tu cuerpo, se desplace, opere las células y elimine los problemas, estos son los nanorobots”.

Con respecto a esto, certifica: “Si nos basamos en cómo avanzó la tecnología, no es raro pensar que dentro de 10 o 15 años vayas al médico, que a través de una inyección te introduzcan nanorobots que se esparcirán por todo tu cuerpo y transmitirán información que permitirá realizar un diagnóstico”, concluyó.