Mazzón hace equilibrio

El principal operador kirchnerista estuvo tres días en Mendoza y no logró convencer a los peronistas de armar listas de unidad. Algunos hablan del fin de ciclo.

Mazzón hace equilibrio

Juan Carlos Mazzón

Provincial Unidiversidad por Gabriela Ceppi - Foto: Archivo/Axel Lloret / Publicado el 12 DE FEBRERO 2015

Apodado el “monje negro” del peronismo, es el encargado del armado político en las provincias oficialistas y responde a los mandatos de la presidenta. Lo cierto es que su tarjeta personal dice que es el Coordinador General de Asuntos Político Institucionales de la Unidad Presidente y hoy, más que ser el ladero fiel de Cristina Kirchner, hace equilibrio entre el armado de Daniel Scioli en las provincias y los designios del kirchnerismo puro, que aún mira con desconfianza a los naranjas.

Su paso este fin de semana por la provincia para intentar acercar posturas revela que Mazzón ya no es el de antes. El debilitamiento de Cristina y hasta el aislamiento del que algunos la acusan, parece haber calado hondo hasta en sus operadores más cercanos.

Juan Carlos "El Chueco" Mazzón estuvo tres días en Mendoza para convencer al peronismo local de que debía dar pelea con una fórmula de unidad. Se reunió con todos y cada uno de los candidatos, con el gobernador y con quienes pujan para ir a las internas bien diferenciados. Pero lo cierto es que la fórmula de unidad no vio la luz y el operador kirchnerista admitió que tal vez fuera bueno competir en internas. “Para eso están las PASO”, sostuvo en una entrevista realizada en una radio local, admitiendo de alguna manera que tal vez no haya seis listas como se perfila por estos días, pero sí al menos dos o tres.

“Aunque no se lo vea públicamente, siempre está en todos los detalles del armado del gobierno de cara a las elecciones”. Así resumió un alto funcionario del Ejecutivo al "Chueco" Mazzón, negando que el operador estuviera perdiendo el poder. Eso sí: nadie se anima a desmentir que está más cerca del vicegobernador Carlos Ciurca que del jefe del Ejecutivo, Francisco Pérez.

Sin embargo, otros vieron en la imposibilidad de abroquelar, que mostró claramente este fin de semana, el fin de la etapa Mazzón como nexo con la presidenta.

 

Afines

Azul por afinidad, hoy está más cerca del intendente de San Martín, Jorge Jiménez, que de los hermanos Alejandro y Adolfo Bermejo. De todas maneras, apoya la idea de que el legislador nacional sea el candidato de su sector.

A sus 71, años dejó trascender que pretendía jubilarse y dejar su poder en manos de uno de sus hijos, Mauricio Mazzón, uno de los líderes de Gestar junto a Diego Bossio, el titular de Anses. Pero lo cierto es que sigue en carrera y los intendentes le piden ayuda para destrabar gestiones en Buenos Aires.

Incluso algunos justicialistas comentan que la oficina de Mazzón, en la Casa Rosada a pasos de la de la Presidenta, es visitada por el gobernador y algunos ministros cada vez que viajan a Buenos Aires. Es un secreto a voces en los pasillos del Ejecutivo y también en la Legislatura que Mazzón volverá a la provincia antes del 28, día en que se vencen los plazos para presentar las candidaturas para las PASO.


La interna y la militancia

Quienes defienden la interna sin lista de unidad sostienen que la misma servirá para escapar del aburguesamiento de la militancia. Es que tras 12 años de gestión, y con una pérdida de imagen importante por parte de la Presidenta, lo cierto es que la militancia decae. Tal vez para esto, cada una de las líneas internas del justicialismo pondrá todas sus fuerzas a prueba.

Es una  de las posibilidades. Pero también están quienes miran de reojo lo que logró el radicalismo a través de la presentación de su fórmula de unidad, a pesar de que parecía inviable.
 

Su historia

Mazzón nació el 8 de enero de 1944 en Santa Fe, pero su carrera política hasta convertirse en el mentor de importantes y discutidas figuras de la política local, la hizo en Mendoza.

Sus primeros pasos los dio en el peronismo ortodoxo a través de la agrupación Guardia de Hierro, allá por los 70. Uno de los primeros referentes de la política nacional que lo adoptó como su principal operador fue Antonio Cafiero en los 80. Después vino Carlos Menem. Mazzón se convirtió rápidamente en uno de los hombres de confianza del riojano y llegó a ser viceministro del Interior. Se tuvo que alejar del gobierno después de que se hiciera pública la denuncia de que había estado preso en los años 80 por estafa por su labor al frente del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor de Mendoza.

Sin embargo, su alejamiento se produjo sólo en lo formal, porque mantuvo su cargo hasta fines de la era menemista. Fue por esos años cuando conoció y llevó al podio a un joven hombre de Tupungato, José Luis Manzano. El ahora empresario, vinculado a los medios y al poder, era por aquel entonces un desconocido y llegó a ser Ministro del Interior de la mano de Mazzón, que lo nombró como su segundo, un puesto que mantuvo durante años.

Mazzón fue asesor de Néstor Kirchner cuando este último fue convencional constituyente en el 94, y fue uno de los artífices para conseguir el apoyo de los gobernadores petroleros a la privatización de YPF. Se dice que fue quien arregló con el expresidente el tema de las “regalías” hacia el territorio patagónico.

Mazzón también trabajó para Eduardo Duhalde. Fue tras el desbarajuste argentino de 2001 y 2002 cuando se lo nombró coordinador general de Asuntos Políticos Institucionales de la Unidad Presidente, aunque en realidad todos saben que fue y sigue siendo un operador kirchnerista que hoy comienza a hacer equilibrio.

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Fuente: Gabriela Ceppi