La labor de los robots en refinerías y plantas petroquímicas

Suplementos | Facultad de Ingeniería

15 de junio de 2016, 12:31. Por: Sabrina Cereda, becaria de Prensa de la Facultad de Ingeniería .


Proteger la vida y la salud.


La labor de los robots en refinerías y plantas petroquímicas


En las áreas de la refinería y las plantas petroquímicas, la robótica neumática ha contribuido en la creación de robots especiales antiexplosivos que permiten realizar diversas tareas. Los estudiantes de la carrera de Mecatrónica, junto a sus profesores, han desarrollado proyectos útiles en este marco que facilitan la inspección de cañerías y traslado de herramientas.

La creación de robots ha tenido como objetivo no sólo sustituir al hombre en algunas tareas para perfeccionarlas y producir en serie, sino también ha permitido proteger su vida y su salud al acceder a lugares imposibles para el ser humano, además de ayudarlo a realizar diversas tareas. La experiencia más común con la robótica está relacionada con los robots de servicio, aquellos que operan en forma semi o totalmente autónoma con el fin de ejecutar servicios de utilidad para el bienestar de los seres humanos y los equipos. Esta rama de la robótica comprende una amplia gama de aplicaciones, dentro de las cuales se encuentran las que se desarrollan en la industria del petróleo y del gas.

Algunas de esas aplicaciones son las requeridas en las áreas de refinación y petroquímica, ya que existe un problema de vital importancia: “La presencia de gases que no sólo son nocivos, sino que son explosivos”, tal como afirma el ingeniero Alfredo Puglesi, profesor titular de la cátedra de Instrumentación y Control Automático de Procesos y director de proyectos finales de estudio de la carrera de Mecatrónica de la Facultad de Ingeniería. En estas áreas es muy frecuente la utilización de robots para llevar a cabo diversas tareas, como la inspección de cañerías y el traslado de herramientas, entre otras. La peligrosidad que implica la presencia de determinados gases ha impulsado la construcción de robots especiales que, al ser introducidos, no produzcan chispas que puedan ocasionar explosiones.

El ingeniero Puglesi, experto en el área de control de procesos, se acercó a la robótica neumática y comenzó a desarrollar su trabajo con base en esa tecnología, debido a que es antiexplosiva y permite la construcción de dispositivos móviles simples, rápidos y sin carcasas de protección del motor, que resultan demasiado pesadas para el rol que deben desempeñar. “La robótica neumática es intrínsecamente antiexplosiva y permite hacer un dispositivo móvil, ya sea para inspección de interior de tuberías o para desplazarse externamente en la refinería, alcanzando herramientas en una torre de ventilación, por ejemplo. Por el contrario, hacer el equivalente eléctrico supone aplicar un gran dispositivo de contención, de manera tal que si hay una explosión o un chispazo internamente, sea autosoportado por la carcasa del motor, lo cual lo vuelve inviable, porque se trata de una estructura sumamente pesada. Por lo tanto, la robótica neumática aporta la ventaja de ser antiexplosiva. Además permite movimientos simples, rápidos y nos deja tranquilos porque cumple con la normativa para áreas clasificadas eléctricamente como peligrosas”, afirma el ingeniero.

Los robots fabricados tienen que responder a una serie de normas, las cuales exigen que los mismos deben ser antiexplosivos. “Esto tiene nacimiento en las minerías de Gales, en Gran Bretaña, a fines del siglo XIX y principios del XX, más o menos”, cuenta Puglesi, y explica: “Nace justamente por la explosión de gas grisú que combustiona muy rápido. A partir de esta experiencia se empezó a generar normas por las que, si ingresa algo eléctrico, tiene que estar construido de manera tal que no exista posibilidad de que pueda tomar contacto con un gas y provoque ignición”.
 

Robots en la carrera de Mecatrónica

En este marco, alumnos de la Facultad de Ingeniería han desarrollado, bajo la dirección del Puglesi –quien se encarga de los proyectos finales de estudio de la carrera–, dos robots que tienen aplicación en el área de la industria petrolera. Tal es el caso del Robot Escalador y el de Inspección de Cañerías.

El Robot Escalador neumático fue desarrollado por los alumnos Armando Cabrerizo, Sebastián Rodríguez y Agustín Meschini, bajo la dirección del profesor Puglesi. Este robot es capaz de proveer asistencia a operarios en torres de petróleo. El proyecto fue diseñado para realizar esta tarea en las refinerías e instalaciones petroquímicas. El prototipo sube cuerdas o alambres a alta velocidad, se desplaza horizontalmente y transporta herramientas. Además es antiexplosivo, lo que le permite trabajar en ambientes con alto riesgo de explosión, donde resulta problemático colocar elevadores eléctricos.

El Robot de inspección de tuberías desarrollado por el estudiante Leopoldo Sayanca, también bajo la dirección del ingeniero Puglesi, tiene como objetivo detectar defectos como rajaduras, obstáculos o corrosión mediante inspección visual en el interior de las cañerías. Para ello, el dispositivo utiliza una cámara infrarroja y se mueve a través de un sistema neumático, controlado remotamente, que le permite avanzar incluso en una tubería vertical. Con capacidad para penetrar en una cañería de 150 mm de diámetro, el robot puede recorrer distancias de hasta 25 metros. El mismo puede utilizarse en otros ámbitos, como las cañerías de afluentes cloacales.

Los trabajos son públicos, es decir que cualquier persona puede acceder a ellos. De esta manera, la Universidad contribuye a que el conocimiento se extienda a la sociedad. “Nosotros realizamos proyectos finales de estudio y son desarrollos tecnológicos que se pueden repetir en cualquier otro lado. Estos proyectos son de carácter publico, es decir, llegan a la comunidad como una documentación pública, y a través de los congresos y por medio de los trabajos o papers alcanzan al público en general”, concluye Puglesi.

 

Por: Sabrina Cereda, becaria de Prensa de la Facultad de Ingeniería 

Robots de Mecatrónica