Actitud Le Parc

Del 27 de febrero al 13 de mayo, la nueva estación ampliada del Palais de Tokyo (París)  expondrá toda la trayectoria artística de Julio Le Parc. Más de un centenar de piezas e intervenciones monumentales, concebidas y distribuidas a lo largo de dos mil metros cuadrados, rinden tributo a una de las figuras más influyentes de la creación contemporánea. 

Actitud Le Parc

Foto: Wustavo Quiroga

Cultura

Unidiversidad

Edición Cuyo

Publicado el 23 DE FEBRERO DE 2013

“De una manera general, por mis experiencias, he buscado provocar un comportamiento diferente del espectador (…) conseguir junto con el público los medios para combatir la pasividad, la dependencia o el condicionamiento ideológico, desarrollando las capacidades de reflexión, de comparación, de análisis, de creación, de acción.”

La cita corresponde a Julio Le Parc y está fechada en 1995. Ya para entonces se lo podía reconocer como un visionario, uno de esos artistas que formó parte del selecto grupo que, desde París, lograría fascinar al público ante la noción de lo intangible y lo cambiante. Una gran apuesta del arte contemporáneo para materializar lo inmaterial, que implicó una doble vía: de un lado, traducir desde el arte diferentes fenómenos físicos y, del otro, exigir la participación activa del espectador. 

Los logros en el caso de Le Parc son bien conocidos. Tienen que ver con un tipo de reflexión sobre la modulación de la luz, el ritmo, el movimiento y el color, articulando sencilla y efectivamente todos estos fenómenos para hacer surgir el acercamiento crítico y una actitud reflexiva del visitante a partir de su trabajo. Así, cada exhibición de Julio Le Parc resulta un contraste de sus planteamientos políticos con los más lúdicos. Una selección de trabajos que sorprenden e inquietan desde el primer momento al espectador, invitándolo a hundir la mirada entre vibraciones lumínicas, e incluso a golpear algunas piezas como una verdadera catarsis.



La exposición Julio Le Parc en el Palais de Tokyo en París tiene todos estos condimentos. Bajo la curaduría de Daria de Beauvais, esculturas, pinturas e instalaciones estructuran un recorrido que permite apreciar –excepcionalmente- todas las facetas creativas del artista desde la década del cincuenta hasta nuestros días, en las series: progresiones, relieves, móviles, desplazamientos, contorsiones, superficies, modulaciones, luces y alquimias.

A lo que hay que agregar una Sala de Juegos que constituye una verdadera invitación a la catarsis.  Allí, el factor sorpresa es el que nutre piezas lúdicas que el artista ha creado a lo largo de su carrera.  Basta con activar un botón o desplazarse para darse a una reacción frente a “Suelo inestable”, “Silla con resortes”, “Gafas deformantes” o “Espejo en vibración”. 

A raíz del turbulento año 1968, Julio Le Parc concibe los Juegos Encuesta, planteamientos tremendamente políticos que cobrarán forma a partir de 1969, comenzando por “Voltear los mitos”, seguido de “Identifique sus enemigos” y “Golpean los galardonados”: una instalación en la que el visitante puede descargar lúdicamente sus emociones frente a enormes monigotes que representan la autoridad.

Un artista visionario y comprometido

Julio Le Parc nace en 1928 en Mendoza, Argentina. Desde finales de la década del 50 reside en Francia, donde hoy día continúa desarrollando una amplia y fructífera carrera artística. Es precursor del arte cinético y del Op Art, miembro fundador del G.R.A.V (Groupe de Recherche d’Art Visuel) y galardonado con el gran premio de la Bienal de Venecia en el año 1966.



Personaje emblemático de la historia del arte, desde sus inicios insiste en reconciliar el arte y la vida fuera de las jerarquías que limitan la práctica artística y fuera de las convenciones impuestas por los museos. Julio Le Parc se interesa especialmente por la relación que surge entre la pieza y el espectador que le otorga sentido. 

Su llegada a París coincide con el auge del expresionismo abstracto y el tachismo (del francés "mancha"), ambas tendencias condicionadas por la realización manual y subjetiva del artista, ante lo cual Le Parc marca decididamente su rechazo. Para Le Parc, es fundamental desdibujar la huella personal del creador, razón que le lleva a implementar un método de trabajo cercano a los procesos industriales, a partir de un sistema unitario y un programa determinado.



Así mismo, el artista escapa a cualquier tentación colorista, seleccionando una gama de 14 colores puros –sin degradaciones- que se combinan infinitamente en formas anónimas sobre una superficie activa. Participativo y tremendamente contemporáneo, el arte de Julio Le Parc refleja una constante búsqueda en torno a la luz, el movimiento y el azar, invitando al visitante a descubrir nuevos lugares de pensamiento frente a una obra dinámica, que se regenera constantemente ante sus ojos. Julio Le Parc celebra la visualidad, la inmaterialidad y la inestabilidad en el arte, propiciando verdaderas “fiestas de la percepción” donde el público pueda tocar, exclamar y reír, favoreciendo así el desarrollo de sus capacidades reflexivas y participativas frente a la pieza.

Al mismo tiempo, Le Parc propone un arte comprometido con la utopía social y la reconstrucción siempre en curso de nuestro entorno. De espíritu combativo y actitud irreverente, durante el mayo francés en 1968, manifiesta contra las instituciones y es expulsado durante algunos meses de Francia. Ese mismo año retiró sus piezas de la dOCUMENTA de Kassel. Como defensor de los derechos del hombre, señala la tortura en Latinoamérica junto al grupo “Denuncia” y la “Brigada Internacional de Pintores Antifascistas”. A sus 84 años, Julio Le Parc continúa luchando por detonar las nociones tradicionales relacionadas con la elaboración, presentación y apreciación del arte. Actualmente vive y trabaja en Cachan, Francia, potenciando su trabajo artístico desde las nuevas tecnologías.

Durante los últimos años, el trabajo de Julio Le Parc ha recorrido diferentes instituciones internacionales: “Le Parc Lumière” en la Fundación Daros- Latinamerica, Suiza (2005) itinerante por México, Bogotá y próximamente ampliada y reinstalada para inaugurar el espacio Daros-Latinamerica en Río de Janeiro con 43 obras lúmino-cinéticas y la edición de un nuevo catálogo producido por Daros-Latinamerica y Hatje Cantz: “Suprasensorial, Experiments in Light, Color and Space” en el Museum of Contemporary Art, Los Ángeles y en el Hirshhorn Museum and Sculpture Garden del Smithsonian Institution en Washington, Estados Unidos (2010-2011); “Erre, variaciones laberínticas”, exposición colectiva en el Centro Georges Pompidou-Metz (2011); participa en la “Nuit Blanche” en París (2012) con una instalación sobre el obelisco de la Concorde y con una instalación en el Centro Beaugrenelle.

Así mismo, Julio Le Parc es honrado con un libro monográfico que recoge cincuenta años de creación, editado por Flammarion, con textos del prestigioso crítico de arte Arnauld Pierre. Obras suyas se presentarán como parte de la exhibición “Lumineux! Dynamique! Espace et vision dans art, de nos jours à 1913” (Luz! Dinámica! Espacio y visión en el arte, de nuestros días a 1913), que tendrá lugar del 10 de abril al 22 de Julio de 2013 en las Galeries Nationales du Grand Palais, Paris.

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