El Gato y su amor por el Tomba

En una cálida charla, una de las personas más importantes en la vida de Godoy Cruz repasó personalidades, anécdotas y más.

El Gato y su amor por el Tomba

Oldrá lleva más de media vida vinculado al Expreso. Foto: gentileza Prensa Club Godoy Cruz.

Deportes Radio U El Suplementario / Centenario del Tomba / por Carolina Quiroga para Radio U / Publicado el 02 DE JUNIO 2021

Si algo tiene para agradecer el Tomba en este centenario es, entre tantas otras cosas, la aparición de Daniel Oldrá en vida del club. Con una gran calidad humana y futbolística el Gato supo ser, y actualmente es, uno de los actores más importantes en la vida bodeguera. 

Jugador de inferiores, entrenador, salvador de temporadas complejas y guerrero en los momentos más difíciles en la historia del Expreso. Todos esos papeles, y más, ha tenido el Gato en Godoy Cruz. Iniciando su largo trayecto por la institución en las inferiores -a la edad de 9 años-, Oldrá pasó por todas las etapas: jugó en Primera, logró un ascenso, salió campeón. Siempre entregando hasta lo último de sí para ver a Godoy Cruz en lo más alto, aquel pequeño gigante se convirtió en todo un estandarte bodeguero y se ganó merecidamente el cariño de toda su gente. 

- En tantos años de historia, si pudieras ponerlo en palabras, ¿qué consideras que hace grande a Godoy Cruz?

- Lo que hace grande a Godoy Cruz  primero es la gente, los socios, el barrio. Todos los que han vivido en algún momento como jugadores también como dirigentes, entrenadores. Todos los que han ido creando, en muchos años, una mística, que hace hoy por hoy a Godoy Cruz. Que fue creciendo a través de los años, con todo lo que fue sucediendo en la historia del fútbol mendocino, Godoy Cruz fue creciendo y hoy es uno de los equipos más importantes del país.

Fue grande desde el primer momento que lo crearon y que nunca se imaginaron que iba a llegar a ser tan importante como institución.

Oldrá en el banco del Tomba. Foto: gentileza Prensa Club Godoy Cruz.

 

- De todas las campañas que viviste, ¿cuál es la más significativa para vos?

La que nos marcó a todos y que creo fue un antes y después como club fue la campaña del ’94. A pesar de que después tuve el ascenso a primera división pero para mí la más importante fue esa porque a partir de ahí se empezó a construir un club diferente y hoy por hoy es lo que es. Fue lo más importante que me ha pasado y creo que al club también. Por ahí hoy vemos a los otros jugar en primera división, participar en Copa Libertadores y demás, pero en ese momento yo creo que era muy difícil y más en el fútbol mendocino que no había ningún equipo a nivel nacional que participara de algún torneo. Se había ido al descenso Maipú, Independiente y Gimnasia no participaban más de los Torneos Nacionales, entonces creo que a partir de ahí fue otra cosa. Fue el año más importante para mí y que me va a dejar marcado por el resto de la historia.

- Hiciste inferiores en el club, después fuiste entrenador. Pasaste todas las instancias… ¿Cómo veía aquel pequeño Daniel el club y cómo lo ve ahora?

Llegué al club cuando tenía entre 9 y 10 años. Llevo casi 40 años adentro. Le cuento a mis hijos, a un montón de gente que hoy lo ve tan lindo al club, que nosotros íbamos a entrenar a la cancha de básquet y a dos canchas auxiliares que eran de tierra y ahí entrenábamos todos los pibes de inferiores. Imaginate que he ido creciendo a la par del club. No puedo decir otra cosa. Me ha ido consolidando como persona, como ser humano. He pasado más horas adentro del club que, por ahí, en mi casa. Son muchas cosas que hoy las recuerdo. El club me enseñó a vivir como persona.

- Entonces, ¿qué significa el club para vos en tu vida, en lo personal?

- Para mí ha sido prácticamente todo. Me ha dado un nombre, un prestigio. Me conocieron como futbolista. Si tuve alguna vez la posibilidad de jugar en River fue porque el club me dio esa chance. Por eso Godoy Cruz es mi otra casa, la casa que uno tiene cuando se va de su casa de muy chico. Para mí ha sido todo. He vivido muchísimos años adentro del club.

- En cuanto a jugadores, personalidades que han pasado por el club, n una opinión personal, ¿quién considerás que es el mayor ídolo o referente?

- Han pasado muchos jugadores importantes en la historia que han marcado el camino. No conocí al Negro Godoy, conocí un poco al “Negro” Camargo, también conocí a otros que marcaron la historia del club, son ídolos. De ellos es la primera época. Después, si venimos para acá, tenés al Cachorro (Abaurre), al Ruso (Marcucci). De las últimas épocas: David Ramírez, el Morro (García), y seguro me olvido de alguno. El Tanque Giménez también. Cada uno ha marcado su historia y eso hace que hoy la gente los quiera y recuerde. De alguno me voy a olvida seguro (risas), pero hay varios.
Si hay algo que tuvimos es que Godoy Cruz siempre tuvo una identidad. Por ahí esa identidad se la marcamos nosotros. Yo creo que el club creció porque le dimos una identidad.

- ¿Cómo podrías definir esa identidad?

- Le dimos una identidad al fútbol mendocino porque, así como antes se acordaban del Víctor Legrotaglie, en Godoy Cruz se van a acordar del equipo del ’94, que después de tantos partidos haber ganado, llegar a la Primera B Nacional, yo creo que fue el camino más importante que atravesó Godoy Cruz. Después todo lo que vino. Por eso no se pueden olvidar de un montón de gente que estuvo atrás de ese grupo: presidentes que pasaron y demás. Fueron muchas cosas vividas en muy poco tiempo que ningún hincha de Godoy Cruz creo que se lo imaginó. Siempre tuvimos la ilusión de que queríamos llevar al equipo a primera división, ser campeón del fútbol argentino, pero nunca nos imaginamos haber logrado algunas cosas como llegar a la Copa Libertadores. Eso muy pocos hinchas se lo habrán imaginado.

- ¿Qué podes decir de la vuelta a casa, la vuelta al Gambarte?

Sueño con que el día de mañana, así de bonito como está hoy, siga creciendo. Que cada vez el estadio sea más grande, es lo que sueña cualquier hincha. Yo también lo sueño. Me he pasado una vida jugando en esa cancha. Se han hecho muchas cosas y siempre tengo fe del crecimiento que hemos tenido y que, a la larga, vamos a tener todo lo que nos merecemos. 

Por ahí en su momento no se pudo mejorar el Gambarte pero creo que ahora hay un montón de cosas que se han dado para que el estadio vuelva a crecer. Tengo la esperanza antes de morirme de poder ver a Godoy Cruz permanentemente ahí. Estar sentado y mirar a Godoy Cruz en primera División, jugando copas internacionales en nuestra cancha.

El Gato charlando con sus jugadores. Foto: gentileza Prensa Club Godoy Cruz.

 

- ¿Cuál es tu anécdota más memorable en el Gambarte? Una que te acuerdes…
Tengo muchas anécdotas. Una vez que estábamos jugando un partido de la B Nacional y se nos perdió el Hacha Almeida, no lo encontrábamos. Se había ido atrás de un cartel imaginate a qué. Nosotros los andábamos buscando porque tenía que marcar y no estaba. Estaba atrás de un cartel. No te puedo decir el año que fue pero fue muy gracioso.

- Si pudieras regalarle algo al Tomba, no necesariamente un objeto de valor sino algo que quisieras otorgarle más allá de todo lo que se sabe que le has dado, ¿qué sería?

- Yo sueño con darle un campeonato. Ser campeón del fútbol argentino. Más allá que me toque participar o no, antes de irme de este mundo quiero verlo campeón. Esa es la ilusión que tengo y la que me queda por vivir, la que uno sueña y que nunca pierde la esperanza de alcanzar el ansiado campeonato y darle esa otra estrellita al club, como la de la B Nacional. 

- ¿Te ha tocado hablar con los jugadores, motivarlos para dar por el club todo como lo hicieron ustedes alguna vez?

- Sí, siempre lo ponemos en el tapete. Es por ahí lo que le hace saber a un montón de pibes, que por ahí no se dan cuenta, en el lugar en el que están. Nosotros llegamos a un ascenso y no teníamos agua caliente para bañarnos, a veces no teníamos ropa, no teníamos nada. Y hoy se encuentran ellos con un equipo de primera división y no les falta nada: comen, almuerzan, desayunan en el club. Es algo maravilloso que nosotros no lo pudimos vivir nunca y hoy el club le da esa posibilidad a un montón de pibes que tengan esa chance de crecer como futbolistas y que también siga creciendo la institución así que eso es algo maravilloso que mucha gente no se da cuenta y los futbolistas tampoco, más los chicos.

- ¿Y qué les dirías a esos pibes que arrancan ahora?

- A ellos les digo que no dejen pasar el tren, el Expreso, y hay que subirse porque se pasa. Y se pierden por ahí el buen momento que el futbolista tiene. Siempre les digo que para estudiar vas a tener 60 años y vas a poder estudiar; para trabajar, vas a poder trabajar toda tu vida; para estar con una chica, vas a poder estar tu vida. Pero para jugar al fútbol vas a poder estar solo diez años. Entonces esos diez años los tenés que aprovechar para ser alguien y para ayudar a la institución que amás, la que te hace tener un nombre, la que te hace ganar plata, la institución que te hace ser feliz y son diez años que le tenés que dar al club.

- Desde lo afectivo ¿qué le deseas al Tomba en estos 100 años? Además de un campeonato de Primera…

Le deseo que sigamos más unidos que nunca. Este es un momento difícil que estamos pasando todos. Sufrimos porque hemos vuelto a nuestra casa y no podemos ir a la cancha y nos estamos perdiendo esa posibilidad. Así que quiero desearle a cada hincha, lo mejor. Que sigan apoyando como lo vienen haciendo de tantos años, que vienen creciendo a través de nuestro club, que lo sigan haciendo. Que sigan apoyando a todos los jugadores que se ponen esa camiseta, a entrenadores también, para que cada día seamos más grandes.

 

Escuchá la entrevista a continuación.

Audios

  • Daniel Oldrá.

    Gloria de Godoy Cruz Antonio Tomba.