En busca del pasado genético de la población de Argentina y Mendoza

Horacio Chiavazza, director de Patrimonio Cultural y Museos de la provincia, habló con Atardecid@s y contó que analizan el ADN y los restos arqueológicos prehispánicos y coloniales.

Sociedad Señal U Atardecid@s / por Unidiversidad / Atardecid@s / Publicado el 28 DE ABRIL 2021

La provincia de Mendoza, junto a importantes arqueólogos como Nicolás Rascovan y Pierre Rivici, es parte de un análisis clave sobre colecciones arqueológicas de poblaciones prehispánicas y coloniales que habitaron la provincia.

Para entender esta importante investigación, en Atardecid@s dialogaron con Horacio Chiavazza,  director de Patrimonio Cultural y Museos de Mendoza.

Según Chiavazza, este análisis arqueológico se realiza tanto a nivel nacional como provincial y busca encontrar referencias de las distintas clases sociales de la época colonial. “Es una investigación que realizan dos grandes investigadores: Nicolas Rascovan y Pierre Rivici. Aquí se están analizando huesos y placas dentales de 5000 años que buscan saber a qué comunidades pertenecían. Con los resultados podrán saber cómo se desarrollaron las masas migratorias y cómo se organizaron las sociedades en esa época”, detalló el director.  

Y agregó: “En sí, el proyecto analiza el ADN antiguo sobre la ascendencia cromosómica de las personas que vivieron en las poblaciones prehispánicas y coloniales. A lo largo del tiempo, diferentes investigadores han ido juntado grandes volúmenes de huesos humanos y es lo que se está analizando, con el fin de tener una semblanza de lo que era el pasado genético de la población Argentina en general y de Mendoza en particular, en conexión con el resto del continente”, resaltó Horacio.

Sin embargo, no solo en Mendoza se están realizando estos análisis arqueológicos. En distintas partes del país, como el Norte Argentino o Sur de la Patagonia, hay equipos de investigadores que están trabajando en esta misma línea. “En Mendoza tenemos restos que hemos excavados en el área fundacional, que corresponden a los primeros colonos de la Ciudad. Tenemos un margen cronológico de aproximadamente 5 mil años y con diferentes investigadores nos hemos asociados para tratar y enviar unas 460 muestras de huesos”, expresó Chiavazza.

Con respecto a las complicaciones que puede tener cualquier investigación, el titular de Patrimonio sostuvo que el ADN de estos restos recuperados es uno de ellos. “El ADN antiguo tiene unos problemas en las muestras, ya que tienden a degradarse con el paso del tiempo. Pero hay algunas muestras que se han mantenido en perfecto estado, como por ejemplo el petroso que se encuentra en el parietal de la cabeza. También se están analizando las piezas dentales. Estas muestras ya la hemos enviado al Instituto Pasteur de París”.

Para completar, Chiavazza afirmó que lo interesante de este análisis es poder observar si la ascendencia de estas personas estudiadas y acomodadas en la situación colonial corresponden a comunidades nativas o de origen americano, europeo o afro. “Si bien es difícil analizarlo mediante los huesos, esto nos puede dar un panorama de formas de estructuración social y de representación de la muerte desde puntos de vistas que tenemos. Con estos descubrimientos podemos reescribir la historia, encontrar la ascendencia genética de nuestro lugar”.