Estudian la degradación de sustancias tóxicas utilizando métodos naturales

Un equipo de investigación de la Facultad de Ingeniería de la UNCUYO analiza cómo sanear suelos contaminados con petróleo a través de la utilización de microbios propios del terreno. Se trata de una salida ecológica que permite abandonar el uso frecuente de sustancias nocivas.

Estudian la degradación de sustancias tóxicas utilizando métodos naturales

Facultad de Ingeniería Suplementos / Publicado el 10 DE AGOSTO 2015

El Grupos de Bioprocesos estudia, desde hace 22 años, formas de descontaminar el suelo empetrolado. El equipo, que está dirigido por el ingeniero José Gálvez, cuenta con profesionales de las áreas Ingeniería Química, Química y Agronomía, además de una serie de estudiantes de grado y posgrado de universidades argentinas y extranjeras.

La contaminación con hidrocarburos y la salinización de la tierra con agua de producción asociada a ese combustible son algunos de los problemas ambientales más graves, debido a la transformación de los territorios en ámbitos hostiles para la vida. El ingeniero José Gálvez, miembro del equipo y director de investigaciones sobre el tema, explicó: “Nosotros en Bioprocesos nos dedicamos a la Biotecnología del Petróleo, es decir, al uso de agentes biológicos, sean microbios, sean enzimas, aplicados en la industria. Esto incluye degradación del hidrocarburo usando microorganismos degradadores de hidrocarburo en suelo”.

El grupo de estudios comenzó su labor en 1992 bajo la dirección del doctor Eduardo Ercoli. En aquellos años, la degradación de petróleo a través de microorganismos sólo se aplicaba en zonas húmedas de Europa y en países como EE.UU., Venezuela y Ecuador.

Los investigadores de la Facultad de Ingeniería, luego de un arduo trabajo lograron, a través de la aplicación de ciertas variantes, sanear el suelo de zonas desérticas mediante la utilización de microorganismos propios del lugar, que resisten tanto al hidrocarburo como a la salinidad del suelo, además de estar adaptados a nuestras condiciones climáticas. “Nosotros degradamos el petróleo usando microorganismos autóctonos del suelo, es decir, vamos al norte de Mendoza y usamos los microorganismos que hay en el suelo del norte de Mendoza, vamos a Malargüe y utilizamos los de Malargüe, en Neuquén los de Neuquén. ¿Por qué? Porque son los que mejor adaptados están al tipo de suelo, al tipo de clima, al tipo de régimen de lluvias, al tipo de salinidad del suelo de cada zona”, comentó Gálvez.

Para ello, los profesionales desarrollaron la técnica de biopila aireada por remoción mecánica. Se trata de un proceso en el cual la tierra contaminada se coloca en forma de tronco de pirámide, cuyos montículos son de dos a tres metros de altura. Estos se airean con un ventilador, un soplador (ventilador industrial) o son aspirados a través de cañerías. El aire pasa por el suelo contaminado para luego incorporarle nutrientes que son necesarios para el desarrollo de microbios, que se encargarán después de degradar los restos de hidrocarburo.

“Esa metodología resultó difícil de aplicar cuando empezamos, porque la Argentina sufrió en el 98 la caída del precio del crudo internacional, que bajó hasta 12 o 14 dólares el barril”, asegura el ingeniero. “Frente a esta situación, debimos ver qué posibilidades había de construir biopilas que no fueran tan caras por su infraestructura y que permitieran hacer el saneamiento, casi sin mover el suelo y airear al mismo tiempo. Entonces utilizamos maquinaria vial para eso; las excavadoras toman el suelo, lo mueven, lo airean y se le agregan los nutrientes que necesitan los microbios”, expuso Gálvez.

El objetivo que persiguen mediante este método es que la acción de los microbios degrade los contaminantes tóxicos o cancerigenos que se encuentran en el suelo, producto de la acción de la industria petrolera. De esta manera, el Grupo Bioprocesos ha creado técnicas que permiten hacer un control de producción de contaminantes en forma ecológica y sin usar sustancias químicas tóxicas.

La técnica de biopila se llevó a cabo en Argentina (Mendoza, Río Negro, Santa Cruz) y también se realizó en Bolivia. El equipo de científicos capacitó a profesionales de Bolivia, Ecuador y Finlandia, y trabajaron con ingenieros de Alemania –donde ya se aplicaba– y Libia. Asimismo, el Grupo de Bioprocesos lleva tres años dictando cursos de tratamiento del suelo dentro de la Maestría de Medio Ambiente en la Universidad Federal de Pernambuco, en Arrecife.

El ingeniero Gálvez  expresó que, después de varios años de trabajo, ha descubierto una importante innovación teórica “a lo largo del tiempo, haciendo el seguimiento de algunos contaminantes tóxicos o cancerígenos y cómo estos se van degradando por la acción de los microbios. Vimos que había una parte del hidrocarburo que según la bibliografía  no se degradaba, pero contrariamente a la misma, aparentemente, sí esta pasando”.
 

Microbios para mejorar la producción del petróleo

El Grupo de Bioprocesos, en el marco del desarrollo de biotecnología del petróleo, también se ha centrado en el uso de microorganismos para el mejoramiento de la producción del petróleo. En este caso, estimulan el crecimiento de microbios en reservorios con el objetivo de mejorar la extracción de petróleo. “Esos microorganismos producen distintas sustancias químicas que mejoran la extracción del petróleo, específicamente del combustible que esta más adherido a la roca. Normalmente le agregan aditivos, productos químicos; para cambiar las características del hidrocarburo, solventes para disolverlo y que salga con mayor facilidad. En este contexto, nosotros intentamos hacer que los microorganismos hagan ese trabajo sin necesidad de usar sustancias químicas toxicas o solventes, estimulando la población que existe en el reservorio petrolero”, concluyó el ingeniero.