La historia de Matas, del emporio empresario a la fábrica recuperada

Lxs trabajadorxs de la ex Industria Matas aguardan la sanción definitiva de la ley que les permitirá poner en funcionamiento la fábrica. Otros casos de esperanza y dignidad. 

La historia de Matas, del emporio empresario a la fábrica recuperada

Especiales por Laura Fiochetta / Publicado el 07 DE AGOSTO 2014

¿Qué hacer si quiebra la fábrica donde trabajamos? Unirse y recuperarla. Esa es, al menos, la solución que están a punto de encontrar quienes trabajaban en la planta fabril de la firma Industrias Matas. La semana pasada, la Cámara de Diputados dio media sanción a un proyecto para que las y los trabajadoras/es puedan hacer funcionar la fábrica y ahora esperan a que en los próximos días lo haga el Senado. Mientras tanto, ayer el fiscal especial Daniel Carniello libró una orden de detención para el empresario Jacques Matas, exdueño de la fábrica, porque la causa por el quiebre de la empresa fue llevada a juicio oral y público, y no pudo ser notificado porque nunca se lo encontró en el domicilio legal. Se presentará en las próximas horas ante la Justicia.

La fábrica Matas, o “lo Matas”, como se la conoce en Villa Nueva, Guaymallén, donde la empresa operó durante más de un siglo, fue fundada por Juan Matas, padre de Jacques. Se dedicó a la producción agroindustrial, especialmente a las frutas deshidratadas. Jacques Matas, convertido en un empresario poderoso con incidencia internacional, se presentó en concurso de acreedores en 2005 pero se lo imputó años después, porque se sospecha que estaba vinculado al grupo acreedor y buscaba el control de su propia quiebra mediante esa maniobra ilegal. Mientras tanto, los y las trabajadoras (la mayoría son mujeres) comenzaron a organizarse para sostener la fuente de trabajo que para la mayoría representa casi toda una vida dedicada a esa empresa.


De reconocido empresario a buscado por la justicia

En diciembre de 2005, Industrias Matas se presentó en concurso de acreedores. Jacques Matas alegaba tener deudas por más de 100 millones de pesos. Matas, que había heredado la firma de su padre Juan, participó en otras empresas durante su vida en el mundo de los negocios. Pasó por la dirección y como accionista de Hidroeléctrica Nihuiles, Distrocuyo, Magna Inversora, Edemsa y Universidad de Congreso. Además, fue uno de los creadores del Consejo Empresario Mendocino (CEM), junto a Orlando Terranova.

Casualmente, el nuevo ministro de Agroindustria (y ex de Hacienda) Marcelo Costa plantea ahora la apertura de un banco provincial, algo de lo que Matas conoce ya que fue accionista del Banco Mendoza como integrante del directorio de Magna. Junto a Enrique Pescarmona controló el 50 por ciento de ese grupo empresario. Llevó adelante una ofensiva judicial para que el banquero Raúl Moneta reconociera su responsabilidad en la caída del banco.

Se le vino la noche en 2005, cuando comenzó el concurso preventivo de Industrias J. Matas. La Justicia recibió una denuncia un año después de que había un acreedor –Árbol que le reclamaba una deuda inexistente y se presumía que Matas habría pensado esa maniobra para beneficiarse. En 2010 el empresario fue imputado; luego se decidió que su causa se elevara a juicio oral y público, por lo que debe anoticiarse en las próximas horas para evitar quedar detenido.

Mientras esto ocurría en la vida judicial de su dueño, Industrias Matas sobrevivía dos subastas por presión de sus más de 400 trabajadores, que soñaban (quedaron muchos menos en el camino porque hubo quienes buscaron otros trabajos) con poner la empresa de nuevo en funcionamiento a través de una cooperativa de Trabajo, algo que la semana próxima podría concretarse.


La solución en manos de quienes trabajan

La semana pasada Diputados aprobó un proyecto por el que, luego de varios años de lucha, la planta fabril de Industrias Matas, que quebró, quedaría formalmente en manos de sus trabajadorxs. La semana próxima el Senado podría dar la sanción definitiva a esa iniciativa presentada por el diputado del Frente para la Victoria, Claudio Díaz, a pedido de la Mesa Provincial de Empresas Recuperadas, conformada hasta hoy por ocho empresas.

El proyecto declara de utilidad pública, a los efectos de la ocupación temporaria, la planta fabril de la firma Industrias Matas SCA, ubicada en Carril Godoy Cruz 5330 de Guaymallén, como asimismo las maquinarias, herramientas e instalaciones que se encuentren dentro del inmueble referido y que fueran detalladas en el acta de incautación de bienes por los funcionarios autorizados.

El proyecto, que tiene media sanción, contempla una ocupación de carácter temporario por causa de utilidad pública y social a favor de "Cooperativa de Trabajo la Terre Limitada" y   un plazo de duración de dos años, a partir de la posesión efectiva de los inmuebles y muebles por parte de la cooperativa, en tanto esta continúe con la explotación efectiva del establecimiento, estando a su cargo la custodia y conservación de los bienes. El presidente de la Mesa de Empresas recuperadas, que es también el tesorero de la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (FACTA), Julio Díaz, aseguró a Edición UNCUYO que “se plantea una ocupación temporaria para que la Justicia permita a los trabajadores seguir con la empresa tal como está y no se le pidan otros requisitos”.

El diputado Díaz señaló el día de la sanción del proyecto que, a través de esta iniciativa, se buscaba “crear las condiciones legales a fin de que, por medio de la declaración de utilidad pública y la ocupación temporaria de la planta, se recupere la explotación y se conserve la fuente de trabajo”, que “afecta a más de 45 familias”.

La norma, por la que ya funcionan las otras cooperativas en Mendoza, indica: “El inmueble, las instalaciones y maquinarias serán destinados exclusivamente al funcionamiento de Cooperativa de Trabajo La Terre Limitada, con cargo de ser los mismos destinados únicamente a la consecución de sus fines cooperativos y a la continuidad de explotación de la empresa en quiebra y por el término estipulado”. Además dice que “en ningún caso podrá darse a los bienes muebles e inmuebles, sujetos a ocupación temporaria, un destino distinto a la explotación comercial que efectuaba oportunamente la planta fabril. La utilización de los bienes con fines distintos a los previstos, sea por la Cooperativa de Trabajo, por el Estado Provincial o por cualquier persona de existencia visible o ideal a la cual se cediera el uso y ocupación de los mismos, determinará la inmediata cesación de la ocupación temporaria dispuesta”.

Más allá de toda esta formalidad, entre quienes trabajaban en la fábrica existe mucha esperanza de ponerla en funcionamiento a la brevedad. Daniel Sauretti, un trabajador de la ex-Matas, expresó a este portal: “Estamos esperando ansiosos la sanción del Senado para poner en marcha la fábrica. Somos unas 40 personas que trabajábamos ahí de toda una vida, la mayoría tiene más de 45 años, y tenemos la esperanza de volver a funcionar, en este caso como cooperativa”. Mientras corre el reloj, los casi nuevos dueños ya planean su futuro. “Vamos a vender a terceros”, en primera instancia y “vamos a funcionar las 24 horas como hacíamos antes”.

En realidad quienes tomarán posesión de la fábrica son en su mayoría mujeres. “Seremos sólo 10 hombres”, indicó Daniel”. Una de estas luchadoras es Nelly Ramani, una mujer que estuvo “31 años trabajando como operaria de la industria”, según contó a este portal. “Apenas pongamos en marcha la fábrica, vamos a necesitar mucha ayuda”, advirtió la mujer con la alegría de lo que se viene. “Siempre fui operaria de la fábrica, no sabíamos nada lo que era formar una cooperativa”.


Recuperar (se)

La Cooperativa Gráficos y Asociados fue la primera en ser gestionada por sus trabajadores en toda la provincia. “Era 2003, quebramos y gestionamos la recuperación”, contó Julio Díaz a Edición UNCUYO. Al quebrar Litografía Enrique Sanz ICASA, 25 trabajadores quedaron en la calle, pero no bajaron los brazos. Se hicieron gestiones y decidieron recuperar la empresa. Aportando los montos de los correspondientes subsidios por desempleo como capital de riesgo, pudieron llevar adelante el funcionamiento de la empresa durante todo el año 2003 en condiciones rentables. Después salió la norma de tenencia temporaria y hoy, como dice Díaz, “contamos con un sueldo digno”.

A Gráficos y Asociados le siguieron otras siete fábricas, que se unieron con el mismo objetivo: recuperar sus empresas pero, sobre todo, la dignidad: Cerámica Cuyo, Frigorífico Lagunita, Curtidores de Mendoza, Cooperativa Capdeville, Recuperando lo nuestro, Oeste Argentino y Cooperativa Tropero Sosa.

En Santa Rosa, la conservera Lanín seguirá el mismo camino. “Estamos haciendo gestiones para que eso ocurra, incluso el intendente impulsa la recuperación”, contó Díaz.

En estos años de tanto trabajo, otra de las normas que impulsaron las empresas recuperadas es la creación de un fideicomiso que permita un crédito para afrontar las quiebras con las que se encuentran las firmas al pasar a manos de los y las trabajadorxs. “Está en camino de reglamentación, sería un fondo de cinco millones de pesos con diez años de gracia”, dijo Díaz. El crédito sería otorgado por el Fondo de la Transformación y Crecimiento y por Mendoza Fiduciaria.

Díaz es además el tesorero de la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (FACTA) que nuclea a más de 60 empresas, entre las que se encuentra el conocido hotel Bauen de Buenos Aires.


Sin patrones/as

Algunas personas que empezaron integrando cooperativas de trabajadores tras tomar sus propias fábricas, bajo la figura de “ocupación temporaria”, pudieron comprar finalmente la empresa. Tal es el caso de Céramicas Zanón, de Neuquén, que en enero de este año, después de 13 años de autogestión, tras la quiebra y el intento empresario de vaciamiento de la empresa, lxs trabajadorxs de la cooperativa FaSinPat –siglas de Fábrica Sin Patrones– adquirieron la documentación que los reconoce, a los 450, como propietarios de la fábrica de cerámicos neuquina. Efectivizada la medida judicial, los cooperativistas pueden obtener créditos para la renovación de la maquinaria, de modo de abaratar costos y mejorar así su producción.

Según sostienen sus propios dueños, cuentan con ocho líneas de producción con una capacidad de 380 000 metros cuadrados de cerámicos por mes. El 90 por ciento está destinado al mercado dentro del país y el restante 10 por ciento, a la exportación. Cuentan con 430 asociados, integrantes de FaSinPat, organizados en niveles estratégicos, tácticos y operativos.

La historia de lucha de Zanón hizo que el modo de trabajar “horizontal”, “en asamblea”, traspasara las puertas de la fábrica. Hizo también que, por ejemplo Raúl Godoy, uno de los obreros de FaSinPat, fuera diputado provincial por Neuquén durante dos años (2011-1013) porque, tal como prometió, rotó en la banca y le dejó el espacio a la persona que estaba segunda en la lista para que completara los dos años restantes.

Hubo otras candidaturas de personas que venían de la experiencia política de recuperar fábricas: en las elecciones de 2003 se presentaron Celia Martínez, obrera de la textil Brukman Cooperativa de Trabajo 18 de Diciembre, como candidata a diputada nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y su compañero de trabajo, Juan Carlos Ragghini, como candidato a legislador del Partido Obrero (PO), entre otros.