Liliana Felipe: “El capitalismo es una máquina de extorsionar, esclavizar, torturar y matar animales”

La cantautora, pianista y activista habló en Media Pila, por Radio U, sobre los derechos de los animales, el escenario político argentino, el rol del arte y el humor como herramientas de resistencia. También recordó la identificación de los restos de su hermana Esther, desaparecida durante la última dictadura.

 Liliana Felipe: "El capitalismo es una máquina de extorsionar, esclavizar, torturar y matar animales"

Sociedad

Podría ser peor

Radio U

Publicado el 08 DE OCTUBRE DE 2026

La cantautora argentina Liliana Felipe pasó por Media Pila, el programa de Radio U, en el marco de su visita a Mendoza y durante la Feria del Libro.

Radicada en México, la artista compartió sus reflexiones sobre la coyuntura política, el activismo antiespecista y el compromiso ético de la cultura. Con una mirada crítica sobre el capitalismo y la explotación animal, sostuvo que la defensa de los derechos humanos no puede separarse del reconocimiento de los demás seres vivos. “El capitalismo es una máquina de extorsionar, esclavizar, torturar y matar animales. Humanos y no humanos”, afirmó.


La política, el capitalismo y la explotación animal

Al comparar el escenario argentino con el mexicano, Felipe recordó la etapa política que atravesó Argentina durante el gobierno de Néstor Kirchner, que describió como un período de construcción colectiva y esperanza. En contraste, definió el presente como “el abismo, es la bancarrota, es el hoyo, es la nada, y es la tragedia”. No obstante, aclaró que le resulta difícil opinar sobre la realidad nacional desde el exterior, dado que vive en México, donde percibe un momento diferente.

Su mirada política está estrechamente vinculada con el activismo por los derechos de los animales, una causa que comenzó a estudiar hace 16 años, después de una larga trayectoria en la defensa de los derechos humanos. “Creo que ese es el eslabón que nos falta entender a los humanos como tal, que somos animales”, explicó. Para la artista, la violencia ejercida contra otras especies forma parte de una misma lógica de dominación y discriminación.

En ese sentido, cuestionó que las luchas por la igualdad se limiten exclusivamente a los seres humanos. “Si yo lucho por mis derechos humanos, solos, exclusivos, pero no por los tuyos, simplemente estoy reproduciendo un sistema de discriminación”, señaló. Y fue contundente al referirse a la relación entre arte y compromiso ético: “Para mí, ninguna obra de arte vale la vida de un animal”.

El arte como herramienta de resistencia

Durante la entrevista, Felipe también reflexionó sobre el lugar de la música y la cultura en un contexto de disputas políticas e ideológicas. Lejos de depender de las grandes corporaciones de la industria musical, sostuvo que siempre generó su propio trabajo y cuestionó las estructuras que reproducen relaciones de poder. Para ella, el compromiso artístico no puede desligarse de las decisiones cotidianas ni de las formas de consumo.

El humor ocupa un lugar importante en su producción, especialmente por su capacidad para cuestionar la autoridad. “Dicen que cuando uno puede reírse, caen los dictadores. Cuando se puede hacer esta transferencia así, ya empieza a debilitarse el poder”, expresó. También reconoció la influencia de su pareja, Jesusa, a quien atribuyó buena parte de la dimensión humorística de sus canciones.

La artista habló, además, de su relación con el piano, instrumento que toca desde los cinco años y que definió como una compañía permanente en los momentos difíciles y felices de su vida. “El piano es un instrumento de percusión”, explicó, al describir la fuerza física y expresiva con la que aborda su interpretación. Esa energía atraviesa una obra que combina música, humor, crítica política y activismo.

La memoria de su hermana Esther

Uno de los momentos más conmovedores de la charla llegó cuando recordó la identificación de los restos de su hermana Esther, desaparecida durante la última dictadura cívico-militar. El hallazgo se produjo después de 48 años y tres meses de búsqueda e incertidumbre. Para Felipe y su entorno, la noticia significó confirmar que sus sospechas eran ciertas y que Esther había sido víctima del terrorismo de Estado.

“Nos quedamos como muy impactadas todes, pero muy felices, porque después de cuarenta y ocho años y tres meses nos dimos cuenta que teníamos razón”, relató. La artista explicó que los restos identificados eran fragmentos de la mandíbula de su hermana, junto con dos dientes, y una falange de su compañero, que conservaba el anillo de bodas.

Con una frase que sintetizó el peso de ese momento, expresó: “Dejaron de ser desaparecidos y comenzaron a ser asesinados por el terrorismo de Estado”. La recuperación de los restos permitió abrir una nueva etapa en un proceso atravesado durante décadas por la ausencia y la búsqueda de verdad.

Una mirada crítica sobre el futuro

Felipe también cuestionó la preocupación social por los avances de la inteligencia artificial cuando, a su entender, no existe una respuesta equivalente frente a la destrucción ambiental y la explotación animal. Durante la entrevista, planteó la necesidad de revisar las prioridades de la sociedad y de asumir las consecuencias de los hábitos de consumo.

“Los humanos somos especialistas en preocuparnos por lo que no ha ocurrido, pero incapaces de reaccionar o de trabajar sobre lo que estamos provocando”, sostuvo. Desde su perspectiva, la discusión no es solamente ambiental o económica, sino fundamentalmente ética: “Si tú crees que tu vida es más importante que la de otro, ahí yo ya no participo”.

Su paso por Radio U dejó una conversación atravesada por la memoria, la política, el humor y la defensa de los animales. Con una trayectoria que combina creación musical y militancia, Liliana Felipe volvió a plantear una pregunta que recorre su obra: qué formas de violencia estamos dispuestos a cuestionar y cuáles seguimos naturalizando en nuestra vida cotidiana.

Escucha la entrevista completa

 

audios

Entrevista con Liliana Felipe

Cantautora y activista