Mendoza, una de las provincias con mayor pobreza infantil

Según el informe de la UCA, el 60 % de los niños argentinos es pobre. La situación alimentaria es la principal problemática.

Mendoza, una de las provincias con mayor pobreza infantil

Archivo UNCUYO: Axel LLoret

Sociedad Unidiversidad por Unidiversidad / Publicado el 29 DE ABRIL 2019

Un nuevo informe de la Universidad Católica Argentina informa que entre un 47 % y 60 % de los niños de nuestro país son pobres. Las estimaciones de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) establecen que casi la mitad de la infancia pertenece a hogares que no logran reunir los ingresos necesarios para adquirir una canasta básica.

Si bien el conurbano bonaerense posee la mayor vulnerabilidad del país ya que experimentan privaciones en varias dimensiones, Mendoza se encuentra entre las provincias con mayor pobreza infantil, junto a Córdoba y Tucumán. Las cifras expresan que en CABA el 30,2% de los niños y niñas tienen al menos una privación. Tal proporción asciende a 74,8% en el Conurbano Bonaerense y a 61,4% en las grandes áreas metropolitanas del interior.

"En términos de ingresos, tenemos un 50% de la infancia entre 3 y 7 años en hogares por debajo de la línea de pobreza. También tenemos alrededor de 6 de cada 10 niños que están privados del ejercicio del derecho en seis dimensiones muy importantes como por ejemplo, son saneamiento, vivienda, educación y salud", comentó Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro de la deuda social de la UCA a Radio Nihuil.

 

El estudio observó seis dimensiones: vivienda, alimentos, salud, educación, acceso a la información y saneamiento, y se determinó que los adolescentes  son el grupo etario más expuesto a sufrir alguna carencia.  Sin embargo, es en la dimensión alimentaria donde se advierte un retroceso preocupante. Entre 2015 y 2018, las privaciones en este rubro se elevaron en 5,5 puntos y en su nivel más severo 1,4 puntos.

Según indica el informe, la mayor injerencia de las privaciones en el espacio de la alimentación tiene relacion directa con el deterioro de las condiciones de vida de los hogares y con las mayores dificultades para acceder a los alimentos.

El 22,9% de los chicos sufre carencias habitacionales (hacinamiento o déficit estructural), 19% en el acceso a la información (sin acceso a pantallas o libros) y 18,5 en saneamiento básico (agua e inodoro con descarga). Además, el 17,4% tiene déficit en el acceso a la atención de la salud (no visitaron al médico en el último año o no tienen las vacunas correspondientes),  y el 13,4% en la estimulación temprana y educación (inasistencia escolar, escolarización deficiente y maltrato).

Según el INDEC, en nuestro territorio habitan 13, 1 millones de niños y niñas entre 0 y 17 años, de los cuales, el 30 % se encuentra bajo el sistema de protección social a través de asignaciones familiares. Sin embargo, la pobreza monetaria en el país se ha incrementado y afecta de modo particular a las infancias. 

Cuando se analizan por separado la pobreza por ingresos y las demás carencias, los porcentajes de población infantil afectada son mucho mayores: mientras el 51,7% de los niños, niñas y adolescentes viven en hogares carecientes en términos monetarios, seis de cada diez (63,4%) está privado del ejercicio de al menos un derecho fundamental.

"Veníamos viendo un incremento significativo en la asistencia de comedores pero la ayuda directa se estancó en torno a un 36% en 2017 lo que, sumado al aumento de la pobreza económica, hace que hoy se advierta un aumento de la inseguridad alimentaria", concluyó Tuñón.