Carta de un rugbier imputado por abuso: “Mi vida se transformó en un Calvario”

Lo aseguró en una carta Lisandro Biffi, uno de los acusados. Dijo que es inocente y que sólo espera que la Justicia demuestre que fue víctima de una denuncia falsa.

Carta de un rugbier imputado por abuso: "Mi vida se transformó en un Calvario"

Dos de los rugbiers cuando se presentaron ante el fiscal. Foto: diario Los Andes.

Sociedad Unidiversidad Caso rugbiers / por Unidiversidad / Publicado el 23 DE FEBRERO 2017

La denunciante y los rugbiers denunciados de abuso sexual eligieron escribir cartas para expresar su verdad. La última fue de Lisandro Biffi, quien aseguró que su vida y la de su familia se transformaron en un calvario y que sólo espera que la verdad salga a la luz.

La carta del joven, hijo del legislador radical César Biffi, fue publicada por el diario Sitio Andino. En el escrito, el hombre expresa que fueron víctimas de una “denuncia falsa” y que sólo espera que a través del accionar de la Justicia se descubra la verdad de su inocencia.

En la madrugada del 24 de diciembre de 2016, una mujer de 24 años denunció a seis rugbiers y al manager de haber abusado de ella durante una fiesta que se realizó el 22 de diciembre. Con base en la denuncia de la joven, la Justicia imputó a Lisandro Biffi, Sebastián Vanin, Ignacio Ceschín, Enzo Falaschi, Ezequiel Pelaia y Maximiliano Filizzola por abuso sexual agravado por acceso carnal y participación de más de dos personas, y a José Hervida por abuso sexual simple. Los primeros arriesgan una pena de 8 a 20 años y el segundo, de 3 a 10 años.

La primera en escribir una carta fue justamente la mujer que realizó la denuncia, quien expresó  que vive un infierno y que sólo una mente perversa podría pensar que mintió y que falseó su testimonio ante la Justicia.

Me robaron mi dignidad

En ese escrito, que el abogado Lucas Lecour dio a conocer a los medios de comunicación, la chica expresó que bajo ninguna circunstancia hubiera aceptado estar en “esa horrible situación” con cinco hombres y remarcó que no dio su consentimiento para tal cosa. Sostuvo que le robaron su dignidad y que otros decidieron sobre su cuerpo.

Luego de la publicación de esa primera carta, algunos de los jóvenes acusados decidieron publicar un texto. Primero fue Ezequiel Pelaia, quien aseguró ser inocente y dijo que tanto la denunciante como su abogado (Lucas Lecour) lo acusaron de un delito “que nunca existió”. Luego se dio a conocer un texto que escribió Pablo Filizzola, padre de Maximiliano, quien defendió a su hijo y aseguró que el caso “le arruinó la vida para siempre”.

La última misiva que llegó a los medios de comunicación fue la que escribió Leandro Biffi, quien aseguró que tras la denuncia “perdió todo” y que su vida y la de su familia se transformaron en un infierno. “Hemos sido víctimas de una denuncia absolutamente falsa. Ninguno de los hechos que tan profusamente los abogados y la denunciante han transmitido a los medios de comunicación tiene puntos de contacto con la realidad”, escribió el joven.

En el escrito, Biffi asegura que todas las pruebas físicas y toxicológicas demuestran que “no hubo violencia, acceso carnal ni presencia de drogas” y que todos los testigos declararon que vieron a la denunciante en perfecto estado, sin síntoma alguno de no estar en conocimiento de sus actos

“Si como dice la denunciante siente que ella perdió su dignidad, nosotros lo perdimos todo: el buen nombre que teníamos, caminar tranquilos por la calle, ir a mi trabajo, a la universidad y a mi club en paz sin sentirme observado y criticado anticipadamente por todos aquellos que sin saber la verdad de los hechos ya me condenaron por algo que no he cometido, sometiendo a nuestras familias a un injusto infierno que nadie se merece vivir”, expresó Biffi en su carta.

El joven concluyó la misiva diciendo: “Sin dudas estoy atravesando el peor momento de mi vida sin merecer nada de esto, y solo ruego y espero por la verdad".