No cuidamos el agua

Durante el verano ya se realizaron más de 1800 multas por derroche de agua potable en domicilios particulares. Casi el 40 % es por lavar la vereda con la manguera, fuera del horario permitido.

No cuidamos el agua

Sociedad

Unidiversidad

Unidiversidad / Ignacio de Villafañe

Publicado el 16 DE FEBRERO DE 2018

Hijos del rigor. Las numerosas campañas lanzadas para fomentar el uso responsable del agua en Mendoza surten efecto, pero las normas se cumplen solamente cuando se controla de manera activa. Aguas Mendocinas reportó 1800 infracciones labradas entre noviembre de 2017 y enero de 2018.

Las multas por riego de jardines dentro del horario restringido ocupan el primer lugar en la lista, seguidas por el lavado de veredas mediante mangueras u otros métodos abusivos de uso de agua potable.

Según Aguas Mendocinas, el “uso responsable y solidario” del agua potable es imprescindible para que la distribución de la misma se mantenga estable a lo largo del año. Para ello, establece dos tipos de normas, divididas entre “restricciones” y “prohibiciones”.

Las restricciones implican que el agua no debe ser utilizada durante el segmento más caluroso del día, específicamente entre las 8 y las 22 horas. Dentro de dicho horario no pueden regarse calles no pavimentadas, jardines –ya sea mediante mangueras, hidrolavadoras o aspersores–, ni  llenarse piletas de natación. Por otro lado, está prohibido el lavado de veredas o calles pavimentadas durante cualquier momento del día, así como el lavado de automóviles con métodos abusivos, como el uso de mangueras o hidrolavadoras.

“Cuando se lava el automóvil con un balde, se utilizan 60 litros de agua potable. Con una manguera se derrochan 750 litros”, explican desde la entidad sanitaria. Del mismo modo, aclaran que mientras limpiar la vereda con manguera precisa 500 litros de agua potable, si se hace uso de balde y escoba, que sí está permitido, se consumen 40 litros en promedio.

 

La odisea de multar

A pesar de los esfuerzos realizados para imponer un uso eficiente del agua, no siempre es sencillo para los agentes de control demostrar las faltas cometidas por los usuarios. Aguas Mendocinas cuenta con 69 inspectores para todo el territorio provincial. De ellos, 45 recorren el Gran Mendoza y los otros 24 se distribuyen por el interior.

Para elevar un parte por uso indebido de agua potable, el inspector debe recolectar pruebas que certifiquen la falta acometida. Esto quiere decir que si el agente no logra fotografiar al usuario en el momento en que derrocha el agua, la multa no tendrá efecto.

Los montos de una infracción pueden ir desde los $ 465 hasta los $ 22 800, dependiendo del tipo de derroche y el número de reincidencias, en caso de haberlas.

 

Godoy Cruz, el peor de todos

De las 1821 multas realizadas entre noviembre y enero, 474 se hicieron en Godoy Cruz. Esto representa el 26 % del total. El segundo departamento en la lista es Las Heras, con 303 multas, aunque la Zona Este, que comprende a San Martín, Rivadavia, Junín, La Paz, Santa Rosa y Lavalle, registra 353. Guaymallén ocupa el tercer puesto, con 253, y cuarto está Capital, con 237 multas realizadas.

Respecto a los tipos de faltas, el riego de jardines es el que más conlleva la elaboración de actas. En total, 859 usuarios fueron multados por este motivo. Las sanciones en estos casos implican pagos de $ 465 si trata de la primera vez, y $ 1860 a partir de la tercera reincidencia.

El lavado de veredas ocupa el segundo puesto de popularidad en materia de derroche de agua potable. Fueron 682 multas en el lapso de tres meses, con valores que van desde los $ 930 a los $ 3720.

Llama la atención la cantidad de partes elevados por lavado de calles hormigonadas o asfaltadas. Si bien el número es relativamente bajo –un total de 50 multas– en comparación con otras faltas, resulta alto si se tiene en cuenta cuán de público conocimiento es el desperdicio que implica regar pavimento con agua apta para beber.

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