Reconocer la igualdad en la diferencia

La creación de un diccionario digital de lengua de señas despliega la inclusión de los derechos de la comunicación a la comunidad de personas sordas, cuestión que fortalece la igualdad del sistema político democrático y el respeto a los derechos humanos. Nos explica este fenómeno la Doctora Ana María Lourdes Sisti, directora del proyecto “Diccionario Digital de Lengua de Señas Argentina”, subsidiado por la Secretaría de Ciencia, Técnica y Posgrado de la UNCuyo.

Reconocer la igualdad en la diferencia

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Especiales por Enrique Roig / Publicado el 07 DE ENERO 2013

La Doctora Ana Sisti, profesora de sordos y Terapeuta del Lenguaje, trabaja para revertir esa situación de marginalidad, al desarrollar el Diccionario digital de Lengua de Señas Argentina. Ella nos ayudará a entender cómo viven las personas sordas y la necesidad de construir ese Diccionario para incluir y reconocer el derecho humano a la comunicación de este importante sector de la población. 

Los destinatarios y destinatarios de este Diccionario son estudiantes de la Tecnicatura en Interpretación en Lengua de Señas de la Facultad de Educación Elemental y Especial, escuelas de sordos, escuelas primarias y comunidad en general.

La necesidad que tiene la carrera universitaria en interpretación de lengua de señas, es contar con un material educativo para que sus estudiantes ingresantes conozcan esa lengua, y así poder realizar los análisis lingüísticos requeridos.

“Vimos que los diccionarios que existen en los ámbitos educativos especiales, en realidad, son glosarios; es decir, poseen la seña dibujada o digital y su correspondencia en español. Por lo tanto, no hay un diccionario de lengua de señas específico. Por eso pensamos que este proyecto podría cubrir las necesidades educativas de las escuelas para sordos”, comentó la investigadora Ana Sisti.

 

 

I. Las personas sordas en el contexto de la comunidad oyente

Nuestra comunidad, mayoritariamente parlante, ha desarrollado estrategias comunicativas partiendo de la oralidad. Por lo tanto, desconoce las particularidades de las personas sordas, quienes han sufrido diferentes grados de discriminación y prejuicios, por desconocimiento de las pluralidades humanas y de una lengua que no les es posible adquirir naturalmente. La mayoría de los niños sordos y niñas sordas son hijos de padres oyentes, quienes los educan deseando que se parezcan a ellos; es decir, desarrollan una educación basada en una comunicación oral. Esto implica no reconocer la lengua de señas como la lengua natural de dichas personas.

Esta segregación aumenta debido a que la sordera es una discapacidad que no se ve pues, para que sea evidente, la persona sorda debe interactuar en una situación comunicativa que ponga de manifiesto la necesidad de utilizar un código comunicativo distinto, a diferencia del resto de las discapacidades.

Estas características históricas contextuales han rodeado las experiencias de vida de los sordos y sordas y han decantado en prejuicios sociales y estigmatizaciones. Esta complejidad ha llegado hasta las propias instituciones educativas, que tomaban el medio oral como forma necesaria de ser, sobre todo, para convivir en una comunidad oral o parlante. En consecuencia, sobre la población sorda se ejercía la imposición de una educación basada en la lengua oral, discriminando la lengua de señas como simples códigos.

En el castellano -lengua oral- existen componentes fonológicos o fonemas. En cambio, en la lengua de señas, hay una configuración manual o posición que toma la mano para indicar una seña, un lugar espacial que ocupa esa configuración manual para una determinada seña, un movimiento que se realiza con la dirección y orientación, como también los rasgos no manuales que adquieren valor lingüístico, como aspectos fonológicos propios de las lenguas de señas.

Las instituciones escolares de la provincia de Mendoza, en general, tienen una tendencia a la enseñanza a partir de la oralidad; es decir, se trabaja desde el español hablado, sin utilizar la lengua de señas.

Por tales motivos, el Diccionario de Lengua de Señas Argentina es un aporte a la lucha por revertir la situación de exclusión de las personas sordas y su comunicación por medio de señas como una lengua auténtica. “El diccionario es una necesidad, porque no todos los profesores de escuelas para personas sordas manejan las señas y su uso en diferentes situaciones comunicativas”, señaló la Dra. Sisti.

 

¿Por qué se necesita un diccionario de señas en versión digital?

Un diccionario en formato digital permite poner imágenes en movimiento, en un determinado espacio, llevando implícitos rasgos no manuales de la expresión facial, que tienen valor lingüístico porque aportan sentido a la seña.

Tales facultades representativas del medio digital permiten que una persona sorda pueda entender la seña en su totalidad, evitando recomponer las partes faltantes de la misma por medio de su imaginación, como se da en las señas dibujadas en una hoja de papel.

¿Qué diferencia hay entre un glosario y un diccionario?

El glosario tiene la palabra en español y el dibujo o la imagen de la seña que deberá poner en práctica la persona sorda. Nuestra intención es que haya seña, y en lengua de seña el significado de esa seña, como un diccionario de español castellano. Esto permite desarrollar el contacto con esa lengua.

Nosotros, a partir de este proyecto, tenemos otro proyecto, perteneciente a la Unidad Académica, denominado Los procedimientos discursivos de la Lengua de Señas Argentina. El caso particular de los hablantes sordos de la comunidad de Mendoza, dirigido por la Lic. Andrea Suraci. Esa investigación es un insumo para el desarrollo del Diccionario digital de señas, porque en la enunciación de las señas, las personas precisan determinadas estrategias para su definición, tales como la comparación y la descripción.

En resumen, todos estos elementos enriquecen el Diccionario digital, dado que permiten un acercamiento más real a la lengua de señas y a todos sus elementos léxicos, semánticos, sintácticos y pragmáticos propios de dicha lengua, así como las estrategias comunicativas que se ponen en juego en diversas situaciones de interacción verbal, que no pueden apreciarse en una imagen con soporte en papel.

La estructura sintáctica de la lengua de señas no es la misma que la del español, y se tiene acercamiento a ella a través de situaciones comunicativas diversas. Entonces, a través de este trabajo, la persona que quiera aprender la lengua de señas podrá incorporar la información sobre las reglas de estructuración, componentes semánticos y pragmáticos propios de esta lengua de señas.

 

¿La lengua de señas es universal?

No existe la lengua de señas universal. Toda lengua de señas surge de la comunidad de sus hablantes y de un conjunto de individuos que denominan a los diversos conceptos con un léxico determinado, hasta alcanzar acuerdos en las señas. Así, cuando un sordo viaja a otro lugar y se encuentra con una persona sorda, debe realizar pantomimas para poder comunicarse, porque no hay una lengua de señas universal, sino que cada grupo de hablantes tiene su singularidad discursiva. Por lo tanto, todas las lenguas de señas son diferentes, el único punto en común es el canal de uso.


¿Qué diferencias hay entre un diccionario en soporte papel y uno digital?

En los diccionarios de papel, los dibujos gráficos de señales pierden los rasgos del movimiento, distancia de las manos respecto al cuerpo de la persona sorda y los rasgos no manuales. Entonces, las señales que aparecen en los diccionarios de papel son generalmente ambiguas con respecto a la definición del movimiento y del espacio que tienen las señas.

En cambio, en el formato digital, el video permite ver a una persona hablando en lengua de señas con sus respectivos tiempos, espacios y movimientos según sus significados (Semiótica) y sus intencionalidades (Pragmática). Por ende, el diccionario digital admite apreciar la puesta en práctica de las señas en situaciones comunicativas reales.

 

¿Cuáles son los prejuicios que dificultan hacer el Diccionario?

La lengua de señas tuvo muchas desvaloraciones, ya que durante mucho tiempo  no fue considerada como una  auténtica lengua, sino como un simple código. A raíz de investigaciones como las del lingüista norteamericano Stokoe (1960), o de Massone (1993), entre otros, que llevaron a cabo análisis comparativos entre las lenguas orales y las lenguas de señas, evidenciaron que estas cumplen las condiciones y características de toda lengua, como son su permanente crecimiento y modificación.

 


"Diccionario digital en lengua de señas Argentina"- Sec. de Ciencia y Técnica, UNCUYO


Proyecto de investigación subsidiado por la Secretaría de Ciencia, Técnica y Posgrado de la UNCuyo

“Diccionario digital en lengua de señas Argentina”

Integrantes del equipo de trabajo:

Directora: SistiI, Ana María Lourdes. Co-Directora: Guzmán, Gabriela Judith. Equipo: Suraci, Andrea Viviana; Pellegrini, Beatriz; Torre, María del Carmen; Martínez, Mariana; García, Ana; Rodríguez, Lilia; Fragapane, Adriana; Lucero, Sandra; Rossi, Cristian; Fabrello, Patricia; Keim, Mariam; Quispe, Fabiana; Montenegro, Romina; Brizuela, Emilce; Sepúlveda, Paola; Soria, Eliana; Mallea, Yamila; Mendoza, Marisol; Nahum, Celia; Visino, Jésica; Sosa, Virginia; Bravo, Yamila; Potaschner, Damián, Murúa, Raquel; Contrafatto, Vanina; Guevara, Andrea; Cornejo, Alejandra; Aballay, Agustina; Salgado, Pablo; Jofré, Silvia; Fernández, Valentina.

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