River quedó a un paso de la hazaña

A pesar de humillar a Palmeiras en Sao Paulo, el Millonario sólo ganó 2 a 0 y no le alcanzó para dar vuelta la serie.

River quedó a un paso de la hazaña

River no pudo acceder a su tercera final consecutiva de Copa Libertadores. Foto: gentileza Prensa River Plate.

Deportes Radio U El Suplementario / Fútbol / por Juan Manuel Serra para Radio U / Publicado el 13 DE ENERO 2021

La lluviosa jornada de ayer en Sao Paulo presentaba una antesala épica para el partido entre Palmeiras y River. Y fue un partidazo porque River salió a jugar el partido con una convicción y una firmeza que hacían olvidar que una semana atrás habían sido goleados en Buenos Aires. Rápidamente, Rojas metió el primero y la preocupación comenzó a surcar la cara de los jugadores locales.

Sobre el final de la primera etapa una buena jugada en corto por la derecha, el centro de De la Cruz encontró a Borré que capturó un rebote y de cabeza ponía el 2 a 0. La hazaña parecía posible.

El entretiempo mostraba claramente las dos caras de la moneda. Los jugadores de River tranquilos y confiados de lo que estaban haciendo, por un lado y, por el otro, el desconcierto de Palmeiras que no sabían cómo parar ese huracán llamado River.

En la segunda etapa la dinámica sería exactamente igual, River en defensa parado con los tres centrales, Díaz, Rojas y Piniola, soltando a los laterales Montiel y Angileri, presionando arriba en la salida con Suárez, Borre y De la Cruz y patrullando la mitad de cancha con Fernández y Enzo. Esa fue la receta de River para que Palmeiras no encontrara nunca la pelota y no pudiera hacer tres pases seguidos.

El VAR tuvo protagonismo determinante en este encuentro porque le anuló un gol a Montiel a los 15 minutos del complemento por un offside de Borre casi imperceptible. Más tarde, anularía un penal que el árbitro uruguayo Ostojich dio a favor de River. En ambas situaciones el VAR actuó de manera correcta, pero generó un ambiente muy caldeado en el Allianz Parque.

La expulsión de Rojas envalentonó a Palmeiras que parecía desahuciado, pero sería River el que continuaría plasmando un dominio abismal y tuvo varias chances de concretar el tercer gol, pero chocó con la desesperada defensa de Luan y Gustavo Gómez, que sacaron todos los centros que cayeron al área. Con el correr de los minutos, el cansancio físico mermó el rendimiento de River, empezó a carecer de ideas y el pitazo final mostró el desahogo del equipo brasilero por llegar a su quinta final de Copa Libertadores.

River mereció más en este partido, tuvo que haber clasificado, si de merecimientos hablamos, murió de pie, enorgulleciendo a los hinchas. Pero en la Libertadores, los partidos son de 180 minutos, no de 90. River pagó muy caro su pésimo partido en Avellaneda y ahí está la única  explicación del Palmeiras finalista.

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