Trabajar y amamantar es posible

Cómo extraer la leche

Trabajar y amamantar es posible

Imagen ilustrativa tomada de imgur.com

Sociedad Unidiversidad Especial Lactancia / por Unidiversidad / Fuente: DAMSU / Publicado el 01 DE AGOSTO 2017

¿Es posible amamantar y trabajar? Sí, es posible con la adecuada información y con el apoyo del entorno familiar y de los amigos, de modo que la mujer pueda delegar ciertas tareas, aprendiendo qué es importante en ese momento, de modo de no creer que todas las actividades tendrán igual relevancia.

A veces las madres se asustan y se desesperan al encontrarse con más cosas por hacer, plagada de creencias de lo que “debe hacer”, perdiendo de vista el “sentir” y la sabiduría de su intuición. La clave aquí es aceptar que su vida ha cambiado, ya que solo así podrá reinsertarse, organizando sus actividades y tiempos con flexibilidad.

En nuestra sociedad, cuando la mujer desarrolla una labor bajo relación de dependencia debe reincorporarse al tercer o cuarto mes de haber tenido a su bebé, por lo que se sugiere planificar como continuará alimentándolo. Una opción posible, durante las horas que esté ausente, es la extracción y conservación de la leche materna.

La extracción de leche materna es una técnica para vaciar el pecho que imita la succión del bebé y exige entrenamiento y paciencia. La mayoría de los lactantes necesitan mamar cada dos o tres horas. Si la madre no puede hacerlo, es aconsejable extraer la leche de los pechos para evitar que disminuya la producción y se evite la mastitis.

Es importante que la extracción sea en un espacio silencioso y cómodo, preparando las mamas con compresas de calor y poniendo énfasis en la higiene que debe haber durante la extracción manual o con extractores, hasta la conservación de la leche.

Dado que las primeras extracciones no suelen producir más que unos pocos mililitros de leche, es aconsejable que la madre empiece al menos 15 días antes de comenzar a trabajar a adquirir práctica en la extracción, a formar su propio banco de leche y a poder enseñarle a la persona que estará a cargo del bebé cómo debe calentar y proporcionar la leche. Se recomienda no usar mamaderas para no confundir al bebé en el tipo de succión. En su lugar pueden utilizarse goteros, cucharitas o vasitos.

 

Conservación

Para conservar y guardar la leche se debe usar un recipiente limpio y estéril, donde se pueda etiquetar la fecha y la hora de extracción. A temperatura ambiente la leche dura hasta 8 horas (si está a menos de 27°C) y en la heladera, siempre que no esté en la puerta, se conserva hasta tres días. En tanto, en el congelador común dura dos semanas, mientras que en el freezer dura hasta seis meses.

Para realizar el descongelamiento, se sugiere pasar el día anterior la leche del congelador o freezer a la heladera. Se recomienda no usar microondas para calentar la leche humana. Lo mejor es agitar el recipiente debajo de una canilla con agua caliente o calentarla un poco, preferentemente a baño María.

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