Tranquilidad: pocas personas cumplen las metas que se proponen al iniciar el año

De todas maneras, es posible que haya fallas a la hora de plantearse objetivos, te dejamos algunos consejos para que sí puedas lograrlo.

Sociedad Señal U Unidiversidad Noticias / por Informe de Claudia Durán / Fuente: redaccion.com.ar / Publicado el 06 DE ENERO 2021

Con la despedida de un año y el inicio de otro, es habitual plantearnos metas y objetivos. Según indican los expertos, los seres humanos se centran en el tiempo, considerando el comienzo y cierre de ciclos o las estaciones del año para “empezar de nuevo”, y comenzar la reflexión sobre la nueva etapa que empieza. Este 2020 no fue la excepción: para muchas personas, los proyectos quedaron en la nada.

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“El humano siempre ha dividido el tiempo, lo ha simbolizado a través de cierto tipo de medidas que, en general, están ligadas al movimiento de los planetas y a las estaciones del año. No es que uno nace y tiene en la mente esta idea, pero los ciclos se renuevan, y el final de año y el comienzo de uno nuevo es, justamente, un momento en el que se supone que uno hace algún tipo de balance, o al menos tiene un momento en el que se detienen las cosas, y eso da pie a la reflexión”, dice el psicólogo y psicoterapeuta especialista en vínculos, Miguel Espeche.

Por su parte, Carolina Valente, editora y experta en herramientas de productividad, gestión del tiempo y organización personal, creadora de “Organiza y triunfarás”, señala que Año Nuevo, marca un cierre y un nuevo comienzo, lo que suele ser una buena época para plantearse nuevas metas. Aunque en términos concretos lo que sucede es que “simplemente cambiamos de día en el calendario, psicológicamente nos da esa sensación de nuevas oportunidades”, agrega. 

El doctor Adolfo García, especialista en neurociencias del lenguaje –codirector del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de San Andrés, Atlantic Fellow del Global Brain Health Institute (Universidad de California, EE. UU.), investigador del Conicet y creador y director de la Maestría en Lenguaje y Cognición en la UNCUYO–, explica: “Desde las ciencias cognitivas y las ciencias del comportamiento, estas resoluciones de año nuevo implican dos cosas fundamentalmente: por un lado, la idea de un compromiso, y por otro, la idea de una limitación temporal”.

De este modo, explica que estudios “mostraron que, en general, hay más motivación en las personas para emprender cambios de conducta al comienzo de una nueva etapa temporal que en momentos arbitrarios. Por ejemplo, que la propensión de las personas a iniciar la actividad física o comenzar una dieta o mejorar su alimentación era mucho más alta al comienzo de una semana en comparación con días azarosos de la semana; al comienzo del mes, en comparación con semanas o quincenas azarosas de los meses; y, particularmente, al comienzo de un nuevo año. Esto, al punto tal de que esas tasas a veces superaban el 80 % de las personas”.

       

"Hay más motivación en las personas para emprender cambios de conducta al comienzo de una nueva etapa temporal que en momentos arbitrarios", dice el doctor Adolfo García

 

Tips para plantear las metas del nuevo año

Ante este escenario, la profesional indicó consejos prácticos para el momento de definir objetivos:

  • Que sean específicos. Por ejemplo, hacer ejercicio es algo muy general, así que tenemos que empezar a ser más concretos y decir: “Voy a salir a caminar al menos tres veces a la semana”. También conviene que sea medible, que esté formulado de tal forma que podamos ir cotejando el avance.
  • Preguntarnos para qué son esos objetivos. Muchas veces ponemos objetivos porque pensamos que está bueno, porque alguien nos dijo o por lo que sea, pero no hay una verdadera motivación o un propósito real nuestro. Eso muchas veces hace que luego el objetivo se caiga porque no lo podemos sostener.
  • Poner fechas: las cosas que no tienen fechas quedan en el plano de las ideas. Si no tiene fecha, nunca va a ser algo relativamente urgente, siempre vamos a pensar “igual hay tiempo para hacer esto”. Cuando decimos eso, el tiempo nunca llega porque siempre priorizamos las cosas que sí son urgentes y tienen horarios, y que van surgiendo en el día a día.
  • Empezar de a poco. Es muy común que queramos pasar de cero a cien. A veces decimos: “No hice nada este año que termina, entonces el que entra voy a salir a caminar todos los días, una hora y media”, pero, al ser un cambio tan brusco, es muy difícil que logremos incorporar el hábito y sostenerlo. Para lograr nuestros objetivos, tenemos que empezar de a poco, con lo mínimo, e ir aumentando gradualmente.