Turismo, el motor de Mendoza

La actividad ha aportado en los últimos años al crecimiento económico de nuestra provincia

Turismo, el motor de Mendoza

Foto publicada en El portal de Mendoza

Facultad de Ciencias Económicas

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Cecilia Martín, becaria de Prensa de la Facultad de Ciencias Económicas

Publicado el 21 DE JULIO DE 2016

Ya hemos naturalizado ir caminando por las calles de la ciudad y cruzarnos con turistas, tanto extranjeros como de otras provincias, sentados, degustando los típicos platos que ofrece nuestro amplio abanico gastronómico o haciendo compras en los negocios dedicados a la venta de vinos y demás productos regionales. Pero esto que sucede hoy en día no siempre fue así.

Mendoza, en estos últimos años, se ha vuelto un destino elegido por una gran cantidad de personas que se ven tentadas por venir y probar el afamado mundialmente vino mendocino. Tanto es así que recientemente la Organización Mundial del Turismo (OMT) ha confirmado la incorporación de Argentina a la Red Mundial de Turismo Gastronómico y, además, se ha propuesto a la provincia como sede de la Segunda Conferencia Mundial sobre Enoturismo, de cuya organización participa también la OMT.

La matriz productiva de Mendoza ha mostrado un cambio contundente. Mientras que hace más de dos décadas la principal actividad era la Industria Manufacturera, hoy es el sector de Comercio, Hotelería y Restaurantes el principal motor que moviliza la economía de Mendoza.

 

 

Para el año 1991, la Industria Manufacturera generaba una cuarta parte de lo que se producía en la provincia (24,7 %), en tanto que el sector de Comercio, Restaurantes y Hoteles generaba sólo un 14,6 % del Producto Bruto Geográfico (PBG) mendocino. Según el dato más reciente que publica la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) en 2014, Comercio, Restaurantes y Hoteles es el rubro que hoy en día aporta la cuarta parte de la producción generada en Mendoza (25,2 %) mientras que Industria sufre un gran retroceso, llegando a uno de sus puntos más bajos con el 15,3 %.

La reversión del liderazgo de estos sectores productivos se puede explicar en gran medida debido a la cotización cambiaria. El turismo es considerado una exportación donde quien se traslada es el consumidor. Vista la actividad desde este punto, un dólar más competitivo (más caro) hace que se vuelva más atractivo vacacionar aquí y consumir los productos que aquí se ofrecen. Eso fue lo que fehacientemente sucedió luego del fin de la convertibilidad.

Mientras las divisas extranjeras mantuvieron sus cotizaciones en niveles altos, el Sector Turístico (comercios, restaurantes y hoteles) tuvo un crecimiento exponencial y logró que Mendoza generara un crecimiento importantísimo en su economía, casi duplicando la producción de la provincia en este período.

Este boom turístico que nos acomete tomó su protagonismo en la economía mendocina. La actividad turística penetra una gran cantidad de sectores. No sólo genera los aumentos de forma directa que uno esperaría en los sectores de hotelería, restaurantes y comercios, sino que, además, genera efectos indirectos, por ejemplo, incrementos en las demandas de producción de alimentos, transporte y actividades inmobiliarias y de construcción. 

En este sentido, la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo, consultada por el Ente Autárquico de Turismo, ha generado una serie de informes donde se evalúa el impacto del turismo en la actividad económica de la Provincia mediante la utilización de la matriz insumo-producto calculada de forma indirecta a través de la matriz nacional.

En dicho informe, los economistas analizan el impacto de $1 gastado por un turista promedio. Pudieron concluir que la interacción productiva que se da entre sectores y que se propaga hacia el resto de la economía proporciona un multiplicador de $1,354 (suma los efectos directos e indirectos). Es decir, por cada peso adicional que gasta un turista cuando llega a nuestra provincia, se agregan $0,354 de valor bruto de producción gracias a la interacción sectorial.

Debido a la importancia que representa el turismo para nosotros, hay que mantenernos atentos a la coyuntura que lo rodea. La salida del cepo cambiario, ocurrida a fines del año pasado, colaboró con el sector que durante los años 2013 y 2014 comenzó a mostrar signos de estancamiento. En su mayor parte, la respuesta la vuelve a tener el valor del dólar. La combinación fatal de una elevada inflación con un dólar atrasado hizo que la competitividad de los sectores transables se viera afectada.

Con la quita del cepo y la devaluación que realizó el Gobierno actual, se aliviaron las presiones que existían sobre la provincia pero continuamos en una zona de complicada. La reciente devaluación de Brasil y el cierre programado que se espera para el Aeropuerto Internacional El Plumerillo hace que se esperen unos próximos meses complicados en el sector. Esperemos que las autoridades estén a la altura de estos problemas y logren superarlos rápidamente para que el motor de Mendoza siga creciendo.