Carniello, el símbolo de la pelea Cornejo-Corte

Esta semana se verá cuál será el destino del fiscal acusado de no cumplir con su trabajo. Por qué el gobernador le pidió la renuncia públicamente.

Carniello, el símbolo de la pelea Cornejo-Corte

Daniel Carniello durante un allanamiento. Ahora el acusado es él por su presunto incumplimiento. Foto publicada por Los Andes.

Provincial Unidiversidad Justicia y política / por Jorge Fernández Rojas / Publicado el 01 DE AGOSTO 2016

En la historia del enjuiciamiento por mal desempeño contra el fiscal Daniel Carniello, que se desarrolla por estos días, irrumpió como actor de reparto (fundamental e inesperado) el mismo gobernador Alfredo Cornejo. En este devenir judicial, Cornejo tiene un gran peso por la trascendencia pública que hoy tiene el mandatario.

En ese tapiz donde se mezclan intereses corporativos y hasta personales, el jefe de Estado fijó posición sobre un caso de un ámbito impropio para él como es el Poder Judicial, pero lo hizo asumiendo su rol de responsable de la seguridad pública de Mendoza. Bajo ese paraguas político es que Cornejo pidió públicamente la renuncia de Carniello.

El relato crudo y textual de la versión que menciona Cornejo de aquel hecho por el cual se cuestiona a Carniello fue publicado por Unidiversidad ayer, domingo 31 de julio. El discurso de Cornejo fue en un ámbito que le es propicio: la Asociación de Ejecutivos de Mendoza (AEM). La presunción de un final no deseado por parte de él –que sería la absolución del magistrado– está en manos del Jury de Enjuiciamiento que se reunirá el próximo jueves 4 de agosto.
 

Fiscal a la defensiva

El fiscal ya ha dado sus argumentos de defensa ante el Tribunal de Enjuiciamiento y se encargó de minimizar la denuncia del subrogante Procurador de la Corte, Darío Tagua. Para el fiscal en capilla, se trata de una acusación basada en una opinión sobre su acción como fiscal, en un caso ocurrido en diciembre de 2014 en el que se podría haber producido un asalto dentro de la modalidad de piratería del asfalto.

Carniello, sospechado de favorecer a un datero llamado Enzo Stuto, que ahora se encuentra detenido por estafa, ya zafó de dos pedidos de enjuiciamiento. En esa ocasión, las pruebas que esgrimió la Procuradoría fueron los registros de escuchas telefónicas entre el magistrado y su contacto con el ambiente criminal, capturadas en una investigación federal.

Las grabaciones fueron declaradas como ilegales, por eso el proceso no prosperó. Luego el mismo Procurador, Rodolfo González, exsuegro de Carniello (ahora enemistado), lo acusó de mal desempeño por el mismo caso y terminó también rechazado. Ahora está acusado de actuar mal y ser flexible con presuntos delincuentes que podrían haber cometido un asalto contra el cargamento de un camión.

Precisamente los cuestionamientos de Cornejo contra Carniello apuntan a que nunca abrió la carga en riesgo y dejó libres a quienes podrían haber cometido el asalto en la Ruta 40 cuando el camión viajaba hacia Tucumán. El investigador cuestionado remarca que la carga venía desde Chile y no era su competencia ver el cargamento, por lo que se extralimitaría en su responsabilidad al hacerlo. Por otro lado, se niega a admitir que debería haber encerrado a los custodios por portar armas prestadas, porque quedó claro que no fueron robadas y quienes las tenían eran custodios privados.
 

Debajo del agua judicial

El punto de quiebre de Cornejo en este asunto no parece ser Carniello, sino lo que el fiscal representa para el gobernador. Lo dice el mismo mandatario cuando habla de que "hay cuatro o cinco miembros de la Corte" que apañan al fiscal y son precisamente los que promovieron y fundaron el Habeas corpus para restringir las prisiones preventivas.

Los apuntados por Cornejo, aunque no los menciona, son: Alejandro Pérez Hualde y Jorge Nanclares (ambos de extracción radical), Omar Palermo (encolumnado en la corriente de Justicia Legítima) y Julio Gómez (de raíz peronista). El restante es el también peronista Mario Adaro, que se muestra como líbero en esta puja.

La pulseada política se planteó en diciembre del año pasado ni bien se inició la gestión, y la Corte le dio la bienvenida a Cornejo con ese fallo que iba en contra de sus propios planes. El momento era el peor, porque el gobernador estaba intentando salir del pantano financiero en que Paco Pérez lo había dejado al tomar el comando de la Provincia.

Si bien los jueces le advirtieron –de modo reservado– que se trataba de una causa que respondía a la situación penitenciaria generada durante la etapa peronista, Cornejo se sintió agraviado, y buscó su propio terreno para resistir y luego avanzar por encima de los cambios impulsados por Palermo y avalado por los otros tres altos magistrados.

El gobernador se ubicó en el campo político y público con algunos anclajes en el Poder Judicial. Así empujó la endurecida ley de prisiones preventivas y comenzó la saga de ocho normas reformadoras en materia de seguridad y justicia.

Al mismo tiempo, el gobernador encontró un aliado estratégico en González, quien se sintió apurado por la Corte, ya que la resolución dirigida al arresto preventivo buscaba acotar los plazos a fiscales y jueces de garantías para justificar la medida en 48 horas. González también se sintió invadido y halló en Cornejo el sostén para rechazar el fallo. Fue así como González fue por Carniello, apoyado por el oficialismo, y el fiscal encontró un respaldo en los jueces enfrentados por Cornejo.

No hay que dejar de escuchar al gobernador cuando blanquea esta situación, más allá de que es su pensamiento. Y no hay que dejar de observar los movimientos de los integrantes del Jury de Enjuiciamiento compuesto por los siete jueces de Corte, más siete diputados y siete senadores.

 

Leé el texto de la defensa de Carniello

  • Cornejo contra Carniello.

    El relato del gobernador sobre el caso por el cual se lo investiga al fiscal acusado de mal desempeño.

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