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La historia de la Fundación Sobran Motivos.

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Imagen de la salita de juegos para niños y niñas en la Fundación Sobran Motivos. Foto publicada en sobranmotivos.webnode.com.ar.

Identidad y Género Unidiversidad Refugios que contienen / por Milagros Martín Varela / Publicado el 19 DE OCTUBRE 2018

Ante la creciente visibilización de la violencia de género, de la necesidad de políticas públicas integrales contra esta problemática y frente a un Estado que no daba respuestas, Soledad Benegas, Clara Sánchez Egea y Belén Real crearon la Fundación Sobran Motivos y, posteriormente, el primer refugio de la provincia de Mendoza para víctimas de este flagelo. En 2015 debieron cerrar, pero tras los tres femicidios de septiembre de 2016, volvieron a poner en funcionamiento el espacio.

Soledad Benegas relató que se organizó junto a Clara y a Belén como grupo de trabajo, y tramitaron la personería jurídica como asociación sin fines de lucro, pero que el objetivo siempre fue el de abrir un refugio. Es que, en 2012, aunque el movimiento de mujeres siempre existió, la Ley 26485 de Protección Integral a las Mujeres aún no tenía una implementación efectiva (aún en la actualidad hay varios pasos que dar), pero estas tres mujeres fueron pioneras en pensar estratégicamente un lugar para las víctimas de violencia de género.

Casi un año les llevó conseguir un local para alquilar, pintarlo, preparar las camas y todo el acondicionamiento del lugar. “En su momento fue el primer refugio que tuvo la provincia, el primero y único. Por mucho tiempo fuimos las únicas. Recién hace un par de años se han abierto los otros refugios. Nos motivó el tema de que entendíamos que era una herramienta fundamental el abordaje de la violencia, porque así nos lo demostró cada uno de los casos que fueron pasando, que desde que sabían que había un lugar a dónde irse, se animaban a denunciar. Si no, la situación es esa sensación de soledad que le da a la víctima de no tener a dónde ir, o de casos de mujeres que intentaron tres veces irse a lo de un familiar y antes o después las terminaron encontrando, y en realidad la violencia aumenta”, comentó Benegas.

Si bien hay equipos de voluntarias y algunos voluntarios, donaciones e incluso una empresa que les dona las viandas, a las operadoras sociales que cubren las 24 horas en el lugar se les debe pagar un sueldo, ya que es demasiada la responsabilidad y deben ser personas preparadas para cualquier imprevisto. Descompensaciones de las refugiadas y agresores que quieren derribar la puerta a patadas son algunos ejemplos. Esos sueldos son imposibles de cubrir por las fundadoras.

Por este motivo, en su momento pidieron la colaboración de la Municipalidad de Ciudad con la que –en la gestión de Víctor Fayad– establecieron un convenio para poder sostener a las operadoras sociales. Sin ese factor, era imposible el mantenimiento del refugio. Sin embargo, cuando falleció el exintendente, hubo una reestructuración interna del municipio y dieron de baja el acuerdo, por lo que tácitamente dejaron de enviar a las personas para que cumplieran la función de operadoras sociales. Entonces, a Soledad, Belén y Clara no les quedó otra opción que cerrar el refugio, aunque siguió funcionando como centro de atención durante el día.

Pero llegó el mes de septiembre de 2016, con el saldo de tres femicidios en una semana en Mendoza: los de Ayelén Arroyo, Yanet Zapata y Julieta González. “Se dieron la discusión y la presión social de que no había ningún refugio todavía en la provincia de Mendoza, y particularmente ese año fue de mucha violencia, se duplicó la cantidad de femicidios en la provincia y hubo 21 femicidios en el año. En ese contexto, nos llamaron desde la Dirección de Género y Diversidad de la Provincia y nos propusieron que ese convenio que había con Capital lo tomara el Gobierno de la provincia”, comentó Benegas. Desde entonces, la dirección le paga a la fundación por persona refugiada, según aseguró Silvina Anfuso, la titular del área.

En este refugio hay atención piscológica grupal, individual y también especializada en infancias, asesoramiento jurídico y otros profesionales a quienes se convoca cuando es necesario, dependiendo de cada situación particular. Además, es un centro de día, es decir que estos equipos interdisciplinarios también están disponibles para mujeres que a veces no necesitan el refugio porque tienen dónde quedarse, pero necesitan la atención y el acompañamiento.

Desde la apertura del refugio a la actualidad, ya han pasado más de 1000 personas, entre mujeres, niños y niñas.

 

Cómo colaborar

Para entregar donaciones, ser voluntario o dar talleres de recreación para las usuarias del refugio, se puede contactar con las autoridades del lugar a través de estos contactos:

Teléfono: 0261- 4282938

Correo electrónico: sobranmotivos@hotmail.com

Página web: https://sobranmotivos.webnode.com.ar/

Facebook: Fundación Sobran Motivos

La dirección permanece reservada para la seguridad de las personas. Si necesitás ayuda, también podés contactarte a través de los medios mencionados.

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