Los detalles de una hazaña histórica del deporte argentino

Argentina aplastó a Francia y jugará este domingo ante España su tercera final del mundo. Los números de una jornada inolvidable.

Los detalles de una hazaña histórica del deporte argentino

El festejo descontrolado del equipo argentino luego del triunfo ante Francia, por las semifinales del Mundial China 2019. Foto: Gentileza de CABB.

Deportes Unidiversidad Mundial de Básquet / por Unidiversidad / Publicado el 13 DE SEPTIEMBRE 2019

El partido arrancó a las 9 de la mañana. Muchos estuvieron pegados al televisor, otros engancharon el partido de a ratos, algunos por trabajo no pudieron ni siquiera verlo. De todas maneras, cerca del mediodía, en todos los rincones del país se preguntaba cómo había salido la selección de básquet.

Y lo impresionante de ello es que miles de los que formularon esa pregunta, quizá no vieron ni dos partidos de básquet durante el año o ni siquiera les gusta el deporte. Obviamente están los especialistas y los amantes del mismo.

Esto sucede simplemente por la magia que genera esta selección en la atmósfera. Ese contagio inexplicable, que comenzó poquito antes de la Generación Dorada, allá por el 2000, y que estos chicos se encargan de mantener con actuaciones como la de este viernes ante Francia, donde casi no dejaron espacio para los nervios, con una victoria tan convincente como aplastante.

El destino le puso a esta Selección un viejo conocido en el camino: España. Esa selección que tanto le costó vencer al equipo argentino a lo largo de la historia y con la que tenemos aquel agrio recuerdo de las semifinales del Mundial 2006, donde el equipo que también dirigía Sergio Hernández cayó por un punto y con la posibilidad de ganarlo en la última jugada, con un intento fallido del Chapu Nocioni.

Aunque si vamos por el último antecedente, encontramos el enfrentamiento del Mundial 2010, con una victoria de la Selección, con un Scola superlativo (algo así como lo que soñamos todos los argentinos el domingo).

Pero esta vez la ilusión viene apoyada desde todos los aspectos del juego. Algunos podrán decir, es una final y no tiene nada que ver. Puede que tengan algo de razón.

Sin embargo, no se puede dejar de mencionar que, en esta ocasión, la Selección llega con todos los partidos ganados, sin tener que haber jugado tiempo extra. El desarrollo del campeonato fue de mayor a sublime. Se despachó con gran autoridad a selecciones de primer nivel mundial como Serbia y Francia, que venía de eliminar a Estados Unidos. Scola tiene 39 años y es la figura del equipo. Campazzo juega cada vez mejor y, cuando tiene que salir, entra Laprovittola para seguir desnivelando el juego. La defensa es descomunal. Y el entrenador, lo sabe todo.

Después, como sucede en cualquier deporte, un equipo puede tener un mal día, ser superado por el rival, nervios, desgracia deportiva, o como quieran llamarlo. Pero es imposible negar que el equipo llega en su mejor momento colectivo.

Las tres finales del mundo que jugó la Selección argentina

  • La primera fue en Buenos Aires en el año 1950, donde venció a Estados Unidos para levantar la única copa del mundo que tiene la Selección argentina.
  • La segunda final que jugó Argentina fue en el 2002 ante Yugoslavia, en Indianápolis. La Selección cayó en tiempo suplementario, aunque en la última jugada del tiempo regular, no le cobraron una falta a favor y le privaron tirar dos libres para levantar la copa.
  • La tercera final será contra España, este domingo 15 de septiembre, a las 9 horas. El escenario será China.

Las estadísticas contra España

Aunque este equipo ya demostró que no existen imposibles, hay un dato que preocupa: Argentina sólo le ganó un partido oficial en los últimos 15 años al equipo europeo.

El último antecedente fue el 27 de agosto pasado, en un amistoso previo al Mundial de China. El seleccionado dirigido por Sergio Scariolo se impuso por 84-76.

Luifa Scola, el pibe de 39

La prensa mundial se hizo eco del triunfo albiceleste y escribió palabras de elogio para el equipo. El diario español Marca tituló: "Scola se come a Francia y será nuestro rival". El jugador de 39 años estuvo imparable: aportó 28 puntos.

Más allá de este último partido, 'Luifa' hizo un campeonato enorme de principio a fin. Pero en realidad, eso no es lo más importante que genera el capitán, sino que su sacrificio, su legado, su experiencia, su ejemplo y los viejos trucos de la Generación Dorada del básquet argentino. En definitiva, es una leyenda que todavía juega al básquet.

(Luis Scola fue la gran figura de las semifinales entre Argentina y Francia, con 28 puntos y 13 rebotes.) 

El abrazo eterno de dos glorias del deporte argentino

Son los emblemas de Selección argentina que protagonizó el mayor golpe deportivo de la historia. Luis Scola y Emanuel Ginóbili ya no transitan el mismo camino, pero compartieron mucho, innumerables sudamericanos, el subcampeonato del mundo en 2002, el oro en Atenas 2004 y el bronce en Beijing 2008.

(El abrazo que se dieron el capitán y el exescolta, una vez consumado el pase de Argentina a la final del Mundial de básquet de China quedará para siempre).

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