Noticias interactivas para principiantes

Noticias interactivas para principiantes

Cumplimos un año de un proyecto que está aprendiendo a caminar solo: contar historias en nuevos formatos gracias a la tecnología, en un nuevo medio de comunicación. Algo de lo que aprendimos y de lo que hicimos en este período. Y lo que viene.

El desafío era llevar nuestra experiencia en los hackatones y “mediaspartys” a un medio de comunicación nuevo, que forma parte de una organización pública (la Universidad Nacional de Cuyo) y que debía instalar agenda haciendo periodismo con nuevos formatos digitales.

Así lo imaginamos hace un año cuando, mirando la ciudad de Mendoza desde un séptimo piso en un día muy caluroso de fin de año, decidimos fundar el departamento de noticias interactivas de la UNCuyo. Éramos Nacho Castro, que acababa de desembarcar como Coordinador de Medios, Leo Oliva (quien escribe), que ya formaba parte de la universidad pero desde otro lugar, y Mariano Blejman, quien estaba de visita en Mendoza y habíamos convocado para que bendijera la aventura que estábamos por iniciar. A él lo conocíamos de nuestra adolescencia y lo habíamos seguido en el camino que empezó a abrir con el periodismo de datos a nivel latinoamericano.

 

El problema era por dónde empezar, cuál era el primer paso a dar. “Hagan un bootcamp”, nos dijo Mariano. Y yo empecé a googlear la palabra en mi mente. La fórmula periodista-desarrollador-diseñador de cualquier equipo de data journalism la teníamos incompleta. Por cuestiones presupuestarias solo teníamos periodista, las otras dos funciones teníamos que cumplirlas Nacho y yo cambiando nuestro disfraz cual Superman en el closet aunque sin sus superpoderes.

El bootcamp finalmente lo hizo Mariano en otras ciudades y países :). Nosotros nos contentamos con lo que más sabíamos y teníamos a mano: un hackatón. Así nos dimos a conocer dos meses después de haber empezado a jugar con las noticias interactivas desde Unidiversidad, que todavía no se llamaba así pero que ya sobrevolaba en la cabeza de Nacho.

La Fiesta de la Vendimia fue la excusa para reunir a una veintena de profesionales de distintos palos en ese hackatón organizado en tiempo récord y del que surgieron dos prototipos que fueron noticia y nos mostraron que ése era el camino, que estábamos en lo cierto: la tecnología, las bases de datos y el periodismo deben ir juntos hoy.

Esa maldita corona y De dónde vino el vino hicieron ruido en los medios de Mendoza y el país. Los escándalos vendimiales son divertidos y un mapa nacional interactivo de los viñedos es un aporte novedoso.

Allí también descubrimos el valor de las herramientas gratuitas para trabajar con  nuevos formatos para la noticia. Carto DB nos permitió mapear el crecimiento de las urbanizaciones cerradas en el Gran Mendoza y Tableau graficar la productividad de los legisladores. Con ambos productos instalamos agenda en los medios provinciales, recibimos algunas puteadas (a nadie le gusta que unos ignotos “periodistas de datos” le marquen la cancha) pero también muchos aplausos. También le dimos rosca a Timeline.js, Infogram y Mapbox.

La Década Loteada: barrios cerrados geolocalizados.

 

A esta altura ya habíamos convencido a propios y ajenos de que con tecnología (gratuita), curiosidad periodística y “horas culo” sentados frente a una computadora podían salir noticias, títulos para que otros hablen. Y para instalar a Unidiversidad en el mapa de medios locales.

Algunos de los temas que trabajamos en estos meses a partir de bases de datos obtenidas o construidas por nosotros: las elecciones, la matrícula educativa, el matrimonio igualitario, el empleo público, los nietos recuperados, los terremotos, el crecimiento poblacional, nuestros presidentes y el juego, entre otros. Como verán, hay de todo en la viña de Unidiversidad. Algunas visualizaciones están más logradas, otras no nos convencen. Pero lo que nos importa es probar, hacer y equivocarnos. Ensayo y error. Como dice uno de nuestros amigos en este mundo de los datos, Martín, lo importante es hacer prototipos, productos experimentales con sus aciertos y fallas.

Así nació el Sueldómetro, el primer protoipo que encaramos trabajando con un programador. A Pablo lo conocíamos de la Media Party, de Twitter y del mundo de los nerds. Es de Buenos Aires, vive en Chile y programa a distancia para muchos proyectos. Un día le mandamos un mail con una lista de interactivos que queríamos hacer, se entusiasmó con el de los salarios y pusimos manos a la obra.

El Sueldómetro

 

Lo ideal hubiera sido hacerlo codo a codo, compartiendo un mismo espacio físico. Por eso hubo algunos desencuentros y los tiempos para terminar el Sueldómetro se dilataron mucho. Pero el objetivo era tener algo. De qué se trata: de una herramienta que muestra cuánto subió tu sueldo en los últimos 5 años y lo compara con algunas profesiones testigo, entre ellas el salario del Gobernador y de los legisladores de Mendoza. Para ello hubo que investigar (los sueldos de los funcionarios no están disponibles públicamente, aunque deberían), pedir datos (a los sindicatos que nos interesaban) y después analizarlos. Todo eso lo hacíamos de día mientras a la distancia Pablo programaba de noche, como si estuviéramos en distintos hemisferios aunque nos separaban solo 500 kilómetros y la cordillera de Los Andes. Cosas del mundo de hoy… :)

El Sueldómetro nos convenció que necesitamos un programador urgente trabajando al lado nuestro. A esta altura ya habíamos sumado al equipo a cinco becarios de la carrera de la Comunicación Social de la UNCuyo, que tienen casi la mitad de nuestra edad y el doble de curiosidad y hambre por aprender, así que no fue difícil decirles que lo primero que tenían que hacer era dominar Excel. Si a mí me decían eso cuando empecé en el periodismo hace casi 20 años, hoy sería arquitecto. O taxista. :)

Otro de los objetivos que nos planteamos con Nacho hace un año fue el de evangelizar. Difundir el periodismo de datos entre colegas, medios y estudiantes. Y a todo aquel que se preguntara quiénes son esos nerds que abren hojas de cálculo y las transforman en historias para contar. Así nació Hackeando el Periodismo, un evento de dos días que –como muchas de las cosas que hicimos- se hizo a contrarreloj y terminó sorprendiéndonos por su repercusión.

Al Hackeando lo imaginamos como una vidriera para mostrar las cosas que se están haciendo en el mix periodismo-tecnología en los medios de hoy. Y apelamos a nuestros amigos/conocidos para que nos den una mano. Así vinieron a Mendoza y a la UNCuyo Guille, Martín, Flor, Matías, Victoria y Tomás. También sumamos a un talento local: Leo. Y como quedaba un espacio vacío :D, lo ocupamos nosotros con la experiencia Unidiversidad.

La charlas (todas magníficas, inspiradoras y con mucho público) están disponibles acá. Lo que queremos rescatar es cómo este tipo de eventos permiten compartir y transferir conocimientos –gratis- a cualquiera que se siente un par de horas a escuchar, mirar, preguntar y hacer. Porque no queríamos solo bajar línea: por eso a las charlas le sumamos dos talleres a cargo de la La Nación Data y Chequeado que -pese a la hora de la siesta y a que ya llevábamos un día y medio ahí- enamoraron a medio centanar de estudiantes, periodistas, diseñadores y otros intereses dispersos por allí. Gracias totales.

 

¿Qué viene ahora? Vacaciones. Pero también un programador (promete Nacho). Y el desafío de escalar el departamento de Noticias Interactivas de Unidiversidad. Estamos pensando proyectos más ambiciosos, acordes con el excelente equipo que hemos formado. Que nos permitan seguir innovando, divirtiéndonos y apasionándonos con el mundo del periodismo de datos. Feliz año para todos y gracias por seguirnos.