¡Paso, paso, paso!

El sociólogo y encuestador Enrique Bollati analiza las PASO y busca responder a dos preguntas: qué éxito y qué utilidad tendrán.

¡Paso, paso, paso!

Foto: Archivo / Axel Lloret

Provincial Unidiversidad por Enrique Bollati / Publicado el 12 DE ABRIL 2015

Hoy, dos grandes preguntas son qué éxito (capacidad de convocatoria) y qué utilidad van a tener las próximas PASO provinciales, las primeras que se celebran en la provincia. Respecto de la capacidad de convocatoria –y a falta de experiencias anteriores– hay argumentos para alimentar cualquier hipótesis. En primer lugar, la experiencia de las PASO nacionales de 2011 y 2013 demostraron que hay mayor nivel de presentismo en estas instancias respecto de las elecciones generales. Otros toman los magros datos de las últimas PASO municipales de Capital y San Carlos para destacar el muy alto grado de ausentismo que registraron.

Lo cierto es que este último análisis es como tratar de sumar peras y manzanas… Primero, porque febrero no es un mes muy apropiado, digamos. Segundo, porque el grado de expectativas respecto de los ejecutivos municipales, por sí solos, está muy lejos del que puede alcanzar el de ejecutivos nacionales o provinciales. En tercer lugar, y asociado a este último elemento, se debe reconocer que las PASO municipales no poseen penetración “mediática”; no se genera “clima” electoral cuando la tele se focaliza en los muertos diarios.

Y, por último, porque mucha gente ni siquiera se enteró del desdoblamiento, y esto no es un detalle menor. Dos encuestas departamentales (Guaymallén y Maipú) coinciden en señalar que casi la mitad de los encuestados no sabían (a fines de febrero último) que las PASO provinciales y las de 15 de los 18 departamentos se habían desdoblado o separado de la nacionales.

En síntesis: habrá que ver qué “clima” se genera alrededor de las candidaturas provinciales para poder estimar el nivel de presentismo a esta novísima experiencia. Inicialmente, se puede suponer que será mucho más considerable que lo que se pudo apreciar para Capital y San Carlos, pero quizás algo menos de lo que reúna la PASO nacional. No hay mayores elementos de análisis al respecto.

Respecto de su utilidad o beneficios, entiendo que las PASO son un pequeño paso entre los arreglos de cúpula y una democracia más participativa, es un avance, aunque sin dudas no la panacea. De hecho, en la convocatoria actual, cada fuerza ha tratado de “forzar” en alguna medida el “espíritu de la ley” (si es que tal cosa existe en realidad…).

En primer lugar, es necesario resaltar que la ley preveía –al igual que las PASO nacionales– el financiamiento de las campañas por parte del Estado, algo que particularmente considero positivo, ya que el gasto debe hacerse y si la factura no la paga “Don José Estado” la termina pagando “Don Juan Lobby”, y esa parte ya la hemos vivido y sabemos que no es conducente… Sin embargo, sea porque los legisladores no previeron adecuadamente el origen de los fondos (¿de dónde sale esa plata?), o porque el gobierno provincial está en contra del punto, el decreto del gobernador Pérez da un salto cualitativo –en apariencia, no previsto por la misma ley– al hacer depender ese financiamiento de los aportes nacionales. Sea como sea, si querés ir a PASO, tenés que juntar la plata e ir a visitar a “Don Juan Lobby”. Una en contra.

Por otra parte, sólo han quedado cinco fuerzas en pugna que muestran cinco estrategias; a saber:

a. Tanto el MST como el FIT (las fuerzas más “radicales”) renuncian a esta instancia de apertura democrática; probablemente no sea porque prefieren el “arreglo de cúpulas”, sino porque tienen muy escasa inserción estructural (afiliados, militantes) y la puja implicaría un desgaste económico que de ningún modo pueden sostener.

b. El tercero es el Partido Federal (extraña fuerza, si las hay…), que se lanza a último momento para proponer una alternativa opositora de sello más conservador, y cae en la misma situación que las dos fuerzas anteriores: les cuesta completar UNA lista. ¿A quién se le ocurre que van a tener oposición interna?

c. El Peronismo (PJ+FPV, etcétera) hace una jugada que resultaba clara, pero de un modo bastante insólito: era necesario que hubiera PASO para poder atraer al mayor número de posibles simpatizantes, y aún a quienes piensan que el PJ tiene varias “facturas pendientes” pero recelan de la “Neo-Alianza” (Neo Unión Democrática, para mucho de sus detractores), que los hay y son multitud. Digamos que la estrategia consiste en jugar al “menos malo conocido” en el rubro gobernador y cerrar las listas a intendente en donde son fuertes (discutimos arriba, no discutimos abajo). Queda la excepción de Guaymallén, donde si bien el PJ es fuerte (aunque no tenga la vaca atada), existen disensos internos, al parecer insuperables, que llevaron a tres listas. En los demás, es decorado…

d. Por último queda la UCR + aliados (“Cambia Mendoza”), donde la estrategia fue inversa: un candidato consensuado a gobernador y múltiples candidatos a intendente en los 12 restantes departamentos no gobernados por la UCR. Una pirámide donde cada departamento aporta varios candidatos a intendente, que a su vez aportan varias listas de concejales; una pirámide perfecta (a la inversa del PJ, discutimos abajo y no discutimos arriba).

Todo esto está dentro de las posibilidades legales que brindan las PASO. Muchos pueden sostener con entera razón que esto está muy lejos de ser “democracia participativa” y, particularmente, debo acordar con esta posición. Sin embargo, debe reconocerse que es una solución mejor que las “internas de estructura” y mucho mejor que “el arreglo de cúpulas”.

Un antecedente interesante: el novísimo partido “Podemos”, en España, se animó a hacer elecciones abiertas para la definición de candidatos, a pesar de que la legislación española no lo contempla (tampoco lo prohíbe…) y esto ha redundado en una altísima penetración del electorado, al punto de que “Podemos” es hoy el favorito para las presidenciales de este fin de año en España… No son realmente PASO, porque falta lo de “Simultáneas” (ni el PP ni el PSOE se animarían a elecciones abiertas), y tampoco son “Obligatorias”, pero la cantidad de votantes que concurrieron fue abrumadora.

¿Moraleja? Las PASO son una herramienta, no un fin en sí mismo y, al igual que un martillo (otra herramienta), se puede usar para hacer una hermosa casa o para partirle la crisma al vecino; el beneficio social que aporten dependerá del uso social que reciban.

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