El 2014 es el año de lucha contra la violencia mediática hacia las mujeres

La Defensoría del Público emitió la Resolución 32/2014, que establece que el corriente es un año de lucha contra la violencia simbólica que se ejerce a través de los medios audiovisuales.

El 2014 es el año de lucha contra la violencia mediática hacia las mujeres

Identidad y Género Unidiversidad por Elizabeth Auster / Publicado el 15 DE MAYO 2014

El organismo que dirige Cynthia Ottaviano declaró, mediante la Resolución 32/2014, al corriente año como “Año de lucha contra la violencia mediática hacia las mujeres y la discriminación de género en los medios audiovisuales”. El proyecto original se presentó el 25 de noviembre de 2013, en el marco del Día de Lucha contra la violencia hacia las mujeres, como respuesta a la gran cantidad de denuncias recibidas por la Defensoría del Público sobre distintas formas de representación estereotipada y negativa de las mujeres. “Que la naturalidad con que esas representaciones funcionan como incuestionadas o incuestionables sedimenta y contribuye a legitimar las violencias extramediáticas. En este sentido, si bien no es necesariamente el texto audiovisual el productor de esas violencias, no deja de ser partícipe de las formas de incorporación de esas violencias como repertorios para la acción y la visión social. La industria cultural puede, incluso sin proponérselo, proyectar una visión conservadora de ‘la mujer’”, se explica en los fundamentos de la resolución. 

 

Los antecedentes

La resolución tiene múltiples bases legales. La Constitución Nacional, en su artículo 75, inciso 22, incorpora tratados internacionales entre los cuales se incluye la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, aprobada por la ONU en 1979 y ratificada por Argentina en 1985. Nuestro país adhirió también a la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belém do Pará”, de 1994. En 2009 se aprobó la Ley 26485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales (reglamentada mediante el Decreto 1011/2010), y la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que en su artículo 71 se refiere a la defensa en los medios de los términos de la 26485.

En cuanto a los antecedentes normativos propios del organismo, se reconoce en primer término la resolución 99/13, que indica: 

“…invítase al Consejo de Autorregulación Publicitaria (CONARP) a trabajar en conjunto en el diseño de capacitaciones para las organizaciones que lo integran.

”Instrúyese a las Direcciones de Análisis, Investigación y Monitoreo, de Capacitación y Promoción y de Protección de Derechos y Asuntos Jurídicos de esta Defensoría del Público de Servicios de Comunicación audiovisual a efectos de que diseñen una Estrategia de Intervención de la Defensoría del Público para la eliminación de la discriminación y las desiguales relaciones de poder sobre las mujeres en los servicios de comunicación audiovisual.

”Instrúyese a la Dirección de Comunicación Institucional de esta Defensoría del Público a efectos de que diseñe la Estrategia Comunicacional de la Defensoría del Público tendiente a sensibilizar a la sociedad promoviendo valores de igualdad y deslegitimación de la violencia contra las mujeres”.

En segundo término, la Resolución 131/13 instruye:

“Elabórese, en el marco del Año de Lucha contra la Violencia Mediática hacia las Mujeres 2014, un Plan de Acción Federal que incluya iniciativas dirigidas a: promover la sensibilización y la concientización de las audiencias; impulsar ámbitos de reflexión con comunicadores/as sociales que permitan transformar progresivamente aquellas prácticas que incurran en estereotipación, discriminación y violencia contra las mujeres; capacitar a los distintos actores que intervienen en la comunicación audiovisual sobre las pautas que la normativa vigente establece en estas materias y contribuir en los avances que éstos realicen para profundizar estas pautas con instrumentos de autorregulación”.

 

La importancia de la denuncia a la campaña de Andes

En junio de 2013 se presentó la campaña publicitaria “Huracán Laura”, de Cerveza Andes, que generó un enorme revuelo y una denuncia concreta ante la Defensoría por su alto contenido de violencia mediática hacia las mujeres. Los spots mostraban a un hombre víctima del abandono, la ingratitud y la violencia patrimonial por parte de su compañera, en una clara negación del problema de la doble o triple jornada de las mujeres (basada en una baja valoración de la importancia y el esfuerzo dedicado a su trabajo) y de las grandes dificultades que se les presentan a la hora de hacer valer sus derechos en el marco de un divorcio. 

La denuncia impulsó el movimiento al interior de la Defensoría: avanzaron con las capacitaciones, debatieron el tema de la violencia de género a través de los medios y decidieron la clase de acciones que hoy se plasman en la Resolución 32/2014.

 

Un caso a modo de ejemplo: las amenazas de Rial

La violencia que se presenta a través de los medios es un problema serio por la importancia que estos tienen en la construcción de las relaciones sociales. Cuando se insiste en referirse a las mujeres de maneras negativas, se refuerzan estereotipos, se niegan problemas reales y se atenta contra derechos adquiridos o reivindicados por quienes luchan contra la violencia de género.

A modo de ejemplo se puede citar la conducta reciente del periodista Jorge Rial en relación con la mediática Marianela Mirra, durante una emisión que le valió una denuncia del Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión. Desde la aparición de la joven en el ciclo Gran Hermano y en cada entrevista en su programa Intrusos, Rial mostró siempre en cámara su admiración y deseo por el cuerpo de Mirra. Esta actitud es un ejemplo de cosficación, dado que se valora a la mujer por su físico y se invisibilizan otras cualidades. Sucede que Rial y Mirra tuvieron recientemente un intercambio privado de mensajes que ella hizo público, lo que motivó la separación entre el conductor y su pareja, Mariana Antoniale. Él reaccionó con enorme furia. Como si no hubiera tenido responsabilidad en el mensajeo con Mirra, cargó contra ella con un arsenal de términos agresivos y despectivos: “Me harté de las buenitas, de las putas y de las zorras”, y se permitió amenazas: “Hoy te voy a pasar con un camión por arriba”. Estas expresiones son formas de violencia verbal y psicológica. Y dijo más para justificar su actitud: no se trataría del ataque de un varón rechazado y abandonado sino de un justiciero: “No hay que dejar que esta mierda ande por el mundo. Hay que evitarla. Los medios la tienen que sacar de circulación”. Estas últimas frases no solo podrían entenderse como una instigación al delito; también configuran una demarcación del poder claramente desigual entre una figura que depende de los medios y otra que tiene poder en ellos para crear o destruir carreras. 

 

El reconocimiento del trabajo: Ottaviano al directorio de ONO

El compromiso de la Defensoría y de su titutar, Cynthia Ottaviano, con la lucha contra la violencia mediática hacia las mujeres, contra la exclusión y en defensa del derecho a la comunicación de colectivos postergados fue reconocido por la Organization of News Ombudsmen (ONO). La organización que nuclea a defensores del público en todo el mundo tuvo su reunión anual esta semana y decidió incorporar a Ottaviano a su directorio. La defensora, en su segunda participación en los encuentros anuales, expuso como representante latinoamericana sobre las problemáticas regionales y el rol de las defensorías.

La noticia fue bien recibida por organizaciones promotoras de derechos comunicacionales como Comunicadores de la Argentina (COMUNA), quienes expresaron: "La designación representa un reconocimiento a la labor de la Defensora y a la existencia misma del organismo, creado por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que es uno de los instrumentos esenciales para el proceso de democratización de la comunicación que vive el país, a pesar de los obstáculos y las resistencias de los grupos privados que detentan posiciones de privilegio. (...) La acción en representación de las audiencias que lleva adelante intensamente la Defensoría del Público precisa el fortalecimiento de procesos participativos en el que la sociedad, con todas las organizaciones que la expresan, tome un rol activo y extendido en el tiempo en la disputa por la palabra, que no es una disputa de época, sino permanente".