La ley procura igualdad, pero la tradición es más fuerte: el apellido del padre sigue yendo primero
Aunque el Código Civil ya no lo establece, se sigue anotando a niñas y niños prioritariamente (solo o en primer lugar) con el apellido del padre. Las parejas encuentran múltiples razones y el 95 % de quienes llevan doble apellido tienen el paterno por delante. El linaje de los varones, la pérdida de genealogía de las mujeres.