Animal político del siglo XIX
Lentamente va dibujándose la figura de Bernardo de Monteagudo, ausente del panteón de los patriotas, entre otras razones, por ser considerado una suerte de “genio maldito” y llevar una vida de “vicios” y amores ocultos. Por su compromiso con la revolución, la conmemoración del Bicentenario de la Asamblea del Año XIII saca algo de su periplo a la luz y una placa en el Centro Cívico de Mendoza cumple el deber de rendirle un homenaje.