“China y Argentina comparten intereses similares”

Lo dijo el embajador de la República China en Argentina, Yan Wanming, quien se reunió con el rector de la UNCUYO y brindó una conferencia organizada por el Centro de Asuntos Globales.

"China y Argentina comparten intereses similares"

Sociedad Unidiversidad por Verónica Gordillo - Fotos: Axel Lloret / Publicado el 28 DE MARZO 2015

El embajador de la República Popular China en Argentina, Yang Wanming, remarcó durante su visita a la UNCUYO que su país compartía con América Latina intereses y posiciones similares en temas relevantes a escala mundial. Reconoció que para aumentar el intercambio con Argentina aún era necesario sortear el obstáculo de la falta de conocimiento entre ambas culturas, al tiempo que aclaró el alcance de algunos de los acuerdos que firmó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con el gigante asiático y que fueron criticados desde sectores industriales.

Wanming llegó a Mendoza invitado por el director del Centro de Asuntos Globales de la UNCUYO, José Octavio Bordón. Se reunió con el rector, Daniel Pizzi, con quien acordó trabajar en un programa de intercambio que permitiera a investigadores y estudiantes de ambos países conocer las riquezas culturales de las dos regiones.

Flanqueado por Bordón y Pizzi, el diplomático habló frente a un grupo nutrido de estudiantes y empresarios sobre “Presente y Futuro de la Relación de la República Popular China con la región”. En un buen castellano, aseguró que las relaciones entre China y América Latina habían ingresado en una nueva etapa y que al gobierno de su país le interesaba profundizarlas, por considerarla una región estratégica.

Respecto de la relación entre China y Argentina, aseguró que ambas naciones eran fuerzas emergentes, que compartían intereses y posiciones similares en temas internacionalmente relevantes. Recalcó, por ejemplo, que su país apoyaba el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, así como el planteo respecto de la deuda soberana.

El diplomático dijo que en los últimos años se habían incrementado los intercambios entre ambas naciones. Una muestra de eso fueron las visitas que el presidente de China, Xi Jinping, realizó a Argentina y a Brasil, así como la que la mandataria argentina concretó al gigante asiático.

El embajador hizo un repaso de los avances que en los últimos años registró la relación entre ambos países, sobre todo teniendo en cuenta el intercambio comercial, la expansión de líneas de crédito y los acuerdos para concretar inversiones para infraestructura. A esto sumó el acercamiento en el ámbito cultural, a través de la apertura de institutos donde se enseñaban el idioma de su país.

Wanming destacó que en los últimos años ambos países lograron importantes acuerdos de cooperación de beneficio mutuo, especialmente en las áreas eléctrica, nuclear, finanzas, minería y también en aspectos culturales. Justamente, algunos de estos acuerdos que firmó la mandataria argentina en su última visita a China fueron criticados desde los sectores industriales.

Se rubricaron unos 15 convenios; entre ellos, los que prevén una inversión millonaria para la construcción de las represas hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic, y para el mejoramiento de la línea ferroviaria Belgrano Cargas. Esos acuerdos fueron criticados especialmente por algunos integrantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), ya que entendieron que no eran beneficiosos para el país porque implicaban adjudicaciones directas de obras a empresas chinas, la llegada de mano de obra en detrimento de los trabajadores locales y la compra exclusiva de tecnología asiática.

Wanming respondió a algunos de esos cuestionamientos, ya que el tiempo de la exposición fue acotado porque tenía previsto un encuentro con el gobernador, Francisco Pérez. En cuanto a la construcción de las represas, recalcó que era un proyecto de cooperación y confirmó que el equipamiento se importaría desde China, aunque dijo que existía un compromiso de utilizar también máquinas locales.

El diplomático también mencionó otras de las críticas que se hicieron al acuerdo, referidas a la mano de obra extranjera. En este sentido, recalcó que las empresas chinas no trasladarían mano de obra, sino que llegarían entre 50 y 80 técnicos que dirigirían el proyecto y que serían los encargados de capacitar a los argentinos que quedaran al mando de las represas. Wanming aseguró que ni este acuerdo ni el resto perjudicaban a Argentina, al tiempo que recalcó que en las negociaciones previas, los diplomáticos del país defendieron en forma satisfactoria los intereses nacionales.

El embajador también respondió otra pregunta, básicamente apuntada a evidenciar que China era el principal destino de los productos primarios y recursos naturales del bloque latinoamericano, pero que desde el gigante asiático recibía productos con un alto valor agregado. Wanming reconoció que el sector comercial era complicado, que su análisis requería una visión histórica y de futuro, y que ambos mercados compartían muchas características parecidas, por lo que era necesario explorar nuevas posibilidades de crecimiento.

En este mismo sentido, el diplomático explicó que Argentina era el país de América Latina que más medidas de resguardo había tomado respecto de la instrucción de productos chinos y recalcó que continuaban trabajando en lograr acuerdos sanitarios beneficiosos para ambas partes. El embajador reconoció que uno de los obstáculos para lograr mayor fluidez de intercambio entre ambos países era la falta de conocimiento profundo que tanto el pueblo chino como el argentino tenían de la otra cultura. Recalcó que el mejor camino para superar esto era a través de la educación y del intercambio de estudiantes, investigadores y profesionales.
 

Mercado estratégico

El embajador también se comprometió a seguir trabajando en la puesta en marcha de políticas destinadas a fortalecer el intercambio entre China y Mendoza. La apertura de una oficina de ProMendoza hace siete años en Shangai es una muestra clara del interés mendocino por el país asiático, que es la primera potencia comercial mundial y el país más grande y más habitado del mundo (1295 millones de personas, según el censo de 2001).

Un informe que elaboró ProMendoza, como integrante de la Red de Observatorios de Cuyo, permitió visualizar los destinos de las ventas mendocinas al exterior, que para 2013 rondaron los 1700 millones de dólares y representaron el 2 por ciento de las ventas al exterior del país, según estadísticas oficiales. Estados Unidos concentró el 25 por ciento; le siguió Brasil, con el 18 por ciento; Chile, con el 10 por ciento; Canadá, con el 6 por ciento; Venezuela, con el 5 por ciento, y un cúmulo de países reúne el 36 por ciento restante, entre los que está China. 

Las exportaciones mendocinas al gigante asiático se triplicaron en los últimos cuatro años: pasaron de 7 millones de dólares en 2007 a 26 millones de dólares en 2013. Pese a esto, siguen representando un porcentaje ínfimo en el escenario de las ventas totales.