Problemas alimentarios: la obesidad desplazó a la desnutrición

La Facultad de Ciencias Médicas dicta, hasta noviembre, el posgrado "Obesidad infantil, desde la célula a la población”

Problemas alimentarios: la obesidad desplazó a la desnutrición

Se calcula que en 2014 había 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo (Foto: familiascondiabetes.org)

Facultad de Ciencias Médicas Suplementos por Fuente: Prensa Facultad de Ciencias Médicas UNCUYO / Publicado el 07 DE JULIO 2015

"Obesidad infantil, desde la célula a la población" es el nombre de un nuevo curso de posgrado que dicta la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCUYO. Los contenidos están a cargo del Dr. Gerardo Weisstaub con las coordinación de la Lic. Yanina Mazzaresi Epelman y las doctoras Amal Hassan y Marcela Vazquez Prieto.

El posgrado, que comenzó el 26 de junio y finalizará el 20 de noviembre y durará 260 horas, contará con importantes invitados nacionales y extranjeros, y está dirigido a todos los profesionales que tengan intervención en la población infantil (médicos pediatras, nutricionistas, psicólogos, profesores de educación física). Los interesados deben llenar un formulario para recibir más información.

Hace 30 años el paradigma de los problemas alimentarios mundiales en los niños era la desnutrición. Hoy, sin haber dejado esta última de existir, el problema es la obesidad.

Se trata de uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI. El fenómeno es mundial y está afectando progresivamente a muchos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano.

Se calcula que en 2014 había 42 millones de niños con sobrepeso en todo el mundo, de los cuales cerca de 35 millones vivían en países en desarrollo. La prevalencia (porcentaje de personas afectadas) de la obesidad infantil ha aumentado de 5 al 7 % de la población desde 1990 hasta la fecha.

Hassan, médica pediatra especialista en nutrición, habló de la magnitud del problema, sus causas y consecuencias, las forma de prevenirla.

¿Cuál es la magnitud del problema a nivel nacional y mundial?

El problema de la obesidad toma una dimensión muy notoria en el mundo. Los mapas mundiales de la enfermedad se han extendido, es decir que ha aumentado el porcentaje de población afectada y está avanzando sobre otros países. En Argentina, en la población infantil, se supone que el sobrepeso y la obesidad superan el 30 % de la población, pero no hay estadísticas actualizadas. La última disponible es de la Encuesta ENNYS hecha en 2004. 

¿En qué grupo etario prevalece la enfermedad?

La obesidad afecta y puede afectar a personas de cualquier edad pero no hay datos actuales de qué grupo etario es el más afectado. El concepto que ha mutado es que el aspecto "regordete" en un niño no es sinónimo de “saludable”. Hoy en día se considera una enfermedad porque a menor edad de comienzo, mayor posibilidad de llegar a obesos en la adolescencia y la adultez y, a mayor tiempo de evolución, mayor posibilidad de comorbilidades y de complicaciones.

¿Cuáles son los factores que favorecen la aparición de la obesidad en los niños?

La obesidad es favorecida por los cambios que han acompañado a la vida moderna, como el gran empleo de tecnología que favorece el sedentarismo como los juegos de video, la televisión, las tablets, los celulares, las computadoras, entre otros dispositivos; el menor placer por los juegos al aire libre, favorecido por la inseguridad; el mayor uso de medios de transporte, también favorecido por la inseguridad; los hábitos alimentarios, el consumo de comida chatarra, de la cual se promocionan porciones de cada vez mayor tamaño, la disminución del hábito de las familias de cocinar y comer juntos, las comidas "fuera del hogar", con más consumo de grasas y azúcares, la altísima ingesta de gaseosas y el bajo consumo de legumbres, cereales, frutas y verduras, que contienen elevados valores de micronutrientes, vitaminas y minerales.

¿Hacia dónde debe apuntar la prevención primaria y secundaria, es decir la prevención de las enfermedades y su tratamiento precoz?

La prevención primaria parte desde un adecuado seguimiento de la mujer embarazada, tratando de que haya una buena progresión de peso, controlando la aparición de diabetes gestacional y las condiciones del parto. Una vez nacido el niño es importante el adecuado control pediátrico durante su crecimiento y en la incorporación de hábitos saludables que incluyan alimentación adecuada y actividad física. De igual manera, es importante detectar los grupos de riesgo. La prevención secundaria se basa en el reconocimiento temprano del exceso de adiposidad en varones y en mujeres de cualquier edad para establecer un programa de educación que pueda modificar el estilo de vida, con la finalidad de hacerles perder el sobrepeso y mantener una relación de peso para la talla, un índice de masa corporal y un grosor de tejido adiposo subcutáneo adecuados para la edad, tanto en el futuro inmediato como en el mediato.

¿Cuáles son las consecuencias de la enfermedad?

Antes de hablar de consecuencias me gustaría decir que es evidente, y hoy se sabe con exactitud, que se ha acortado el tiempo de desarrollo de las complicaciones y las comorbilidades. Por ejemplo, antes se pensaba que la diabetes tipo 2 era patrimonio del adulto y hoy se sabe que puede comenzar tempranamente en la adolescencia debido al sobrepeso y la obesidad tempranos. Respecto a las consecuencias, se las divide en diferentes áreas. Las psicológicas, que se manifiestan en depresión y discriminación; las cardiovasculares con cuadros de hipertensión arterial, dislipidemias, o mayor riesgo de eventos cardiovasculares como infartos o ACV; las que repercuten en el sistema endócrino, como la insulino-resistencia, el síndrome metabólico y la mencionada diabetes mellitus tipo 2. También tenemos alteraciones ortopédicas asociadas al peso, como la artrosis y epifisiolisis de la cabeza femoral; las gastrointestinales como el hígado graso no alcohólico o el reflujo gastroesofágico; las genitales, como el síndrome de ovario poliquístico; o las alteraciones en el sistema respiratorio, como las apneas del sueño.