Diputados dio sanción inicial a la reforma tributaria

Tras la aprobación de la nueva fórmula jubilatoria, el oficialismo no tuvo dificultades para avanzar con el proyecto que busca rebajar la presión impositiva en un lapso de cinco años. Hubo 146 votos a favor, 77 en contra y 18 abstenciones. La discusión artículo por artículo demandó largas horas y concluyó recién a las 3.47 de la madrugada de este miércoles. El Senado arranca el debate hoy mismo.

Diputados dio sanción inicial a la reforma tributaria

La aprobación en general del proyecto de reforma tributaria llegó minutos después de la 1 de la madrugada. Foto: Cámara de Diputados de la Nación.

Nacional

Reforma impositiva

Unidiversidad

Unidiversidad / Fuente: parlamentario.com

Publicado el 20 DE DICIEMBRE DE 2017

Segunda prueba superada: tras lograr la sanción de la nueva fórmula jubilatoria, el interbloque Cambiemos consiguió aprobar en la Cámara de Diputados la reforma tributaria, con la que el Gobierno espera rebajar la presión impositiva en un lapso de cinco años. El proyecto, acordado con 23 de los 24 gobernadores, obtuvo 146 votos a favor, 77 en contra y 18 abstenciones, al cabo de un debate que continúa artículo por artículo, con la caótica sesión de este lunes 18 todavía fresca y hasta nuevos cacerolazos en contra de la reforma previsional.

El nuevo esquema tributario es otra de las patas fundamentales del paquete legislativo impulsado por el presidente Mauricio Macri y será considerado este mismo miércoles desde las 13.30 en la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado.

Tras casi siete horas de debate, Cambiemos reunió en Diputados un número más holgado que con la reforma previsional, gracias a un respaldo mayor del interbloque Argentina Federal, que en la votación de la ley jubilatoria se había dividido. El Frente Renovador se abstuvo, al igual que la sanjuanina Daniela Castro, el santacruceño Juan Vázquez –ambos del FpV-PJ–, la cordobesa Adriana Nazario –esposa del exgobernador José Manuel De la Sota–, la chubutense Rosa Rosario Muñoz y el exgobernador riojano Luis Beder Herrera. El rechazo provino, una vez más, de las bancas del Frente para la Victoria-PJ, la izquierda, el Movimiento Evita, Progresistas y los puntanos de Compromiso Federal, entre otros bloques.

“Estamos ante la reforma más ambiciosa y profunda que se ha hecho en las últimas décadas”, destacó al inicio del debate el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Luciano Laspina (PRO). El economista reconoció que “el punto de partida es delicado” por el “elevado déficit”, aunque recalcó que la presión tributaria bajó dos puntos desde la asunción de Mauricio Macri y que volverá a bajar 1,5 puntos del PBI, en un término de cinco años, con la futura ley. El macrista enumeró los objetivos de la reforma: “Incentivar la inversión”, “formalizar el mercado laboral”, “mejorar la competitividad”, “mejorar la equidad y la eficiencia del sistema tributario” y “luchar contra la evasión”.

Como contracara, el exministro de Economía, Axel Kicillof, sostuvo que la reforma en discusión “les perdona impuestos a los que más ganan e intenta trasladar la carga tributaria a los consumidores y a los pobres”. Y denunció: “Esta ley forma parte del ‘paquetazo’ de reformas neoliberales que el Gobierno tuvo escondido toda la campaña y que sacó a la luz ni bien terminaron los comicios”.

 

Puntos principales

El proyecto el Poder Ejecutivo promueve la rebaja de impuestos distorsivos, grava la renta financiera y modifica gravámenes internos, como los que alcanzan al tabaco –se fija una alícuota del 73 %– y los combustibles. La reforma es de carácter gradual y en un plazo de cinco años –es decir, hasta 2022–, se espera un alivio en la presión tributaria equivalente al 1,5 % del PBI para alentar la inversión y la creación de empleo.

Con ese horizonte, los gobernadores de 23 de los 24 distritos se comprometieron, con la firma del Consenso Fiscal, a bajar los impuestos a Ingresos Brutos y Sellos. En el caso de las bebidas azucaradas, el Gobierno dio marcha atrás y aceptó mantener el actual impuesto del 4 % para aquellas gaseosas que tienen jugo de limón y 8 % para las analcohólicas, con o sin azúcar.

Las empresas no pagarán aportes patronales hasta una remuneración bruta de $ 12 000 pesos para 2022, en una escala que comienza el año próximo con $ 2400, sigue en 2019 con $ 4800, en 2020 con $ 7200 y en 2021 con $ 9600.

Otro eje de la reforma es la exención del Impuesto a las Ganancias para los inversores no residentes, salvo en el caso de Lebacs.

Para incentivar la inversión, se fijan incentivos para la reinversión de utilidades –se reduce la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35 % al 25 %– y se establece la devolución anticipada de saldos de IVA por las inversiones que hagan las compañías a largo plazo. Al finalizar el debate en general, el jefe del interbloque Cambiemos, Mario Negri, anunció que el oficialismo daría marcha atrás con los artículos que terminaban con la excepción del pago de ese tributo para cooperativas y mutuales.

El extenso debate en particular demandó casi tres horas y concluyó a las 3.47.

política nacional reforma impositiva aprobación diputados