El camino del voto: qué pasa con las boletas y las urnas tras el escrutinio definitivo

¿Qué se hace con los sobres después del conteo final? ¿Se reciclan o se guardan? En tanto, nos preguntamos qué pasa con la cartelería política callejera. ¿Hay multas a los partidos por no retirarla?

El camino del voto: qué pasa con las boletas y las urnas tras el escrutinio definitivo

Foto: Télam

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Ernesto Gutiérrez

Publicado el 16 DE SEPTIEMBRE DE 2021

En cada elección, luego de salir del cuarto oscuro en un sobre que se introduce en una urna, los sufragios comienzan un recorrido que terminará en el anuncio de las y los candidatos, en el caso de las PASO, o de las y los funcionarios electos, en el caso de comicios ejecutivos. Ahora bien, para saber qué ocurre luego de las elecciones con los sobres, las urnas y también la cartelería política, buscamos respuestas en la Secretaría de la Cámara Nacional Electoral (CNE).

En el camino del voto, detallamos qué pasa una vez que cierran las escuelas.

"Cuando finaliza la jornada electoral en todo el territorio argentino, lo primero que se procede a realizar es el escrutinio de mesa. El o la presidenta de mesa cuenta en el padrón cuántas personas votaron. Después abre la urna, saca los sobres y compara la cantidad de sobres con el número de votantes del padrón", indicaron desde la secretaría.

"Una vez ahí –continuaron–, de los sobres se sacan los votos y se los califica según sean válidos o nulos. A su vez, los fiscales pueden hacer observaciones sobre esta calificación: eso los convierte en votos observados, que se ponen en un sobre especial junto con el acta de integración”.

Quien preside la mesa suma los votos para cada agrupación, en cada categoría, y completa tres formularios con los resultados: el telegrama, que se usa para el escrutinio provisorio; el acta de escrutinio, que se usa en el escrutinio definitivo, y el certificado de escrutinio, que entregan los y las fiscales como constancia de los resultados consignados en el acta.

"Una vez que se controla que los tres documentos contengan los mismos datos, los firman las autoridades de mesa y fiscales. El acta y el padrón usado, y los votos impugnados y observados, si los hubiera, van en un sobre de plástico transparente, numerado e inviolable. Los sobres abiertos y votos escrutados van dentro de la urna junto con una copia del certificado de escrutinio, se cierra y luego se le coloca una faja. Por último, el o la presidente de mesa entrega la urna, el sobre numerado y el telegrama al personal del Correo Argentino para su traslado”, indicaron desde la secretaría.

Cabe mencionar que las agrupaciones políticas pueden presenciar y controlar todo el proceso, incluido el traslado del material electoral.

El escrutinio provisorio

Carece de validez legal y tiene como objetivo informar. “Este escrutinio brinda resultados preliminares que se difunden pocas horas después del cierre de la votación. Este resultado no incluye votos observados, impugnados, los de residentes en el extranjero, personas privadas de libertad o fuerzas de seguridad afectadas al comando electoral. En las ocasiones en que haya telegramas ilegibles o que no puedan transmitirse a tiempo para el escrutinio, esas mesas quedan excluidas también”, afirmaron.

El escrutinio provisorio comienza y finaliza en las escuelas, cuando los operadores del Correo Argentino escanean el telegrama de cada mesa y lo transmiten a la sede central del Correo. "En los centros de votación sin cobertura de señal de datos, sin dispositivos de captura y transmisión, los telegramas son transportados físicamente por agentes del Correo Argentino a la sucursal electoral digital más cercana y, desde allí, se transmiten a la sede central del Correo”, revelaron.

Para mantener la seguridad del voto, las imágenes de los telegramas están encriptadas, circulan por una red virtual privada y de confianza del Correo. “Una vez en la sede central, se distribuyen electrónicamente a los puestos de gestión de datos para su carga. El proceso de carga es doble: las imágenes de los telegramas se distribuyen aleatoriamente entre dos puestos que, sin comunicarse entre sí, tipean los datos. Si las dos cargas coinciden, este telegrama ingresa automáticamente en la base de datos que procesa y totaliza los votos”, dijeron desde la Cámara Electoral.

“Esta misma base alimenta al sitio web oficial donde se publican los resultados provisorios. Si ambas cargas no coinciden, ese telegrama pasa a una mesa de incidencias, que analiza la inconsistencia. En caso de que las diferencias sean insalvables, el telegrama no se carga”, agregaron.

Instancia legal y final: el escrutinio definitivo

De acuerdo con la Secretaría Nacional Electoral, cada agrupación política nombra a fiscales informáticos para que supervisen el proceso de carga, la evolución del procesamiento y la difusión. Después de 48 horas de finalizada la votación, comienza el escrutinio definitivo, instancia legal que reporta los resultados para cada candidato y candidata, y define quiénes resultaron electos.

“El escrutinio definitivo se basa en las actas de escrutinio remitidas, completas y firmadas a la Justicia Nacional Electoral, que es la responsable de esta instancia. El proceso se lleva a cabo de forma descentralizada. Las PASO están a cargo de los jueces federales con competencia electoral en las capitales de cada provincia y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), mientras que las elecciones generales están a cargo de las juntas electorales nacionales que funcionan también en las capitales de cada provincia y en la CABA”, afirmaron.

En el escrutinio definitivo se incluyen las mesas que no figuran en el recuento provisorio, las actas de las elecciones de residentes en el extranjero, de las personas privadas de libertad, de las fuerzas de seguridad afectadas al comando electoral y las que por cualquier razón no pudieron cargarse antes.

“Finalizado el escrutinio definitivo, las urnas se resguardan mientras hay plazos para plantear impugnaciones o apelaciones contra lo resuelto por los juzgados electorales. Una vez que está firme la proclamación de candidatos o de legisladores electos, el proceso eleccionario ha concluido. Así se completa el camino del voto”, expresaron desde el área de prensa de la secretaría de la Cámara Nacional Electoral.

 

¿Qué pasa realmente con los votos después del recuento definitivo?

Una vez proclamados las y los ganadores, esa enorme cantidad de urnas y boletas pasa a ser material de descarte y rezago, y corresponde su destrucción según lo que prevé el Código Electoral.

“Como es un volumen de papel muy importante, se suele llevar directamente a alguna fábrica de papel reciclado para su incorporación a ese proceso. Ese papel, a su vez, tiene un valor económico. La CNE promueve y autoriza la donación a entidades de bien público (por ejemplo, Fundación Hospital Garrahan), aunque algunos distritos han solicitado a la Corte autorización para venderlo directamente, y la Corte lo ha autorizado”, detallaron.

Operativo limpieza: retirar la cartelería política 

Con las elecciones de este domingo, finalizó la campaña política para definir las y los candidatos a competir en noviembre en las elecciones generales para concejales, diputados y senadores.

Sin embargo, toda la cartelería sigue "adornando" las calles de la ciudad y la provincia. Ante esta situación, la CNE sostuvo que no hay plazos legales ni multas en la legislación electoral. “Las regulaciones son las de uso del espacio público que tenga cada provincia o municipio”, afirmaron desde la secretaría.

En ese sentido, en el mes de julio de este año, fue presentado en la Cámara de Senadores de la Nación un proyecto de ley que propone incluir en el Código Nacional Electoral la obligatoriedad de limpiar los espacios públicos una vez terminadas las elecciones. El objetivo es cuidar el ambiente, el espacio público y la higiene general.

Se trata de una iniciativa de la legisladora tucumana Silvia Elías de Pérez, de Juntos por el Cambio (JxC). Lo que busca es modificar el artículo 64 bis de la norma al establecer: "Los partidos y alianzas políticas deben priorizar el cuidado del ambiente y la higiene de espacios públicos durante las campañas".

"Una vez finalizadas las campañas, tendrán veinte días corridos para retirar pegatinas, grafitis, carteles, afiches, folletos y todo aquello que haya servido de propaganda a los fines electorales de los espacios públicos y no fue autorizado", determina parte del expediente.

Asimismo, sanciona con "la pérdida del cinco % del monto total proporcional a la cantidad de votos que el partido hubiera obtenido en la última elección legislativa" si no cumpliera con esa norma de higiene. Es decir, contempla una sanción económica.

"Comprometer a las fuerzas políticas con el cuidado del ambiente, siendo su responsabilidad la higiene de los espacios públicos, principalmente en aquellos donde no fueron autorizados", es uno de los fundamentos centrales del proyecto. “No negamos que exista la costumbre de que los espacios de reflexión sean las calles y que el debate abarque toda la jurisdicción, pero consideramos que el respeto por las áreas urbanas es fundamental durante el proceso de campaña como cuando esta culmina", argumenta también la propuesta de JxC.

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