A un año del juicio. Tercera parte

En la última parte del informe especial sobre lo ocurrido durante 2014 en el 4.° Juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en Mendoza, el operativo realizado por fuerzas conjuntas en abril de 1977 será el foco. En 2015, el 2.° Juicio iniciado en San Rafael y el segundo año del que nos ha ocupado.

A un año del juicio. Tercera parte

Fotos: Guadalupe Pregal

Especiales

Guadalupe Pregal

Publicado el 22 DE ENERO DE 2015

En febrero de 2014 inició el cuarto y mayor juicio por delitos de lesa humanidad realizado en Mendoza. A finales de marzo concluyeron los mecanismos formales de identificación de las partes y lectura de elevación a juicio. A partir de la feria de invierno se continuó con la etapa testimonial y se realizaron visitas a algunos de los sitios que funcionaron como centros clandestinos de detención, como el Palacio Policial, la 8.ª de Comunicaciones y la Penitenciaría, entre otros.


Noviembre fue de abril

En noviembre Antonio Savone ratificó que había visto a José Vargas, abogado de San Juan, en las instalaciones del D2. Vargas fue detenido en Mendoza, donde residía junto a su esposa María Luisa Sánchez Sarmiento, sus dos hijas y el matrimonio Galamba-Morales y sus hijos, quienes también fueron detenidos y llevados al D2. Savone refirió: “Todos los que pasamos por el D2 fuimos torturados, todos los días”.

Desde Buenos aires, por videoconferencia, se escucharon los testimonios de Hugo Francisco Rosales, hermano de Osvaldo Sabino Rosales, asesinado en 1977 y cuyos restos fueron hallados por el Equipo Argentino de Antropología Forense; y de Pablo Guillermo González, hermano de Ricardo González, quien permanece desaparecido. Entre los acontecimientos que relató González mencionó la ocasión en la que su madre fue requerida para identificar el cuerpo de su hijo, pero en realidad era el de Osvaldo Sabino Rosales. Por su parte, Hugo Rosales explicó que, al refugiarse por unos días en el Arzobispado de Mendoza, pudo presenciar un encuentro entre el general Maradona y el Obispo Olimpo Maresma. En dicho encuentro, Maradona le entregó una lista al obispo y Rosales explicó que lo escuchó decir: “Este sí, este no, este sí, este no”.

En la segunda audiencia del mes declararon Daniel Ponce y Saúl Eduardo Hanono, quienes eran militantes del Partido Comunista Revolucionario y en una oportunidad en que repartían panfletos en Chacras de Coria, desde una moto, fueron detenidos por un policía. Matilde Duek, madre de Saúl Eduardo Hanono, relató todos los trámites que debió realizar para encontrar a su hijo.

Por su parte, testimonió el médico Francisco Marotta, que formaba parte del cuerpo médico forense que realizó las pericias sobre el cadáver de un joven de entre 24 y 27 años. El cuerpo había llegado en condición de NN y tenía varios disparos desde atrás. Por los datos aparecidos en el informe forense se trataría de Osvaldo Sabino Rosales, militante de JP-Montoneros. Alejandro Salomón, hijo del periodista Juan Salomón Yapur, testimonió sobre la detención de su padre por 50 días debido a una publicación que incomodó a los militares.


Aquel abril del 77

La causa “Operativo de Abril de 1977”, que se ventila en el 4.° juicio por delitos de lesa humanidad, fue una serie de operativos conjuntos entre el Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía Provincial cuyo resultado fue el asesinato o desaparición de quince personas, entre las que se encontraban Elvira Orfila Benítez,  Jorge Albino Pérez, Emiliano Pérez, Miguel Julio Pacheco, Luis López Muntaner, Gloria Fonseca, Gisela Lidia Tenenbaum,  Billy Lee Hunt, Manuel Gutiérrez, María Eva Fernández de Gutiérrez y Juan Manuel Montecino.


María Victoria Benítez en Tribunales Federales

La causa se abrió con el testimonio de María Victoria Benítez, hija de Elvira Benítez, quien relató los recuerdos sobre su madre y sobre lo que significó ser la hija de una desaparecida. Cerró su testimonio diciendo: “Estos señores se la llevaron y la mataron porque eran dueños de la vida y de la muerte”. Nora Cristina Otín relató la persecución vivida en La Plata y en Mendoza, su secuestro y la desaparición de su compañero Julio Pacheco. Rosa Antonia Pérez testimonió sobre la desaparición de Emiliano, Jorge Pérez y Gloria Fonseca, esposa de Jorge.

Isabel Güinchul relató cómo el secuestro de su esposo Emilio Pérez y de Jorge Pérez, con quien compartían su humilde vivienda en Las Heras, cambió su vida para siempre. Ella era una ama de casa hasta que el 6 de abril de 1977 inició un camino de militancia que la llevó a transformarse en una de las referentes de Familiares de Desaparecidos en Mendoza. En 1980 la búsqueda de sus familiares y de otros desaparecidos la había llevado a acercarse a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre. En ocasión de reunirse con su compañera de la Liga, Marta Agüero, fue interceptada por la policía y ambas fueron trasladadas al D2, donde Isabel permaneció dos o tres días.

En noviembre se tomó la primera declaración testimonial domiciliaria a Helga Markstein de Tenembaum, madre de Gisela LidiaTenenbaum, quien relató los acontecimientos de la desaparición de su hija. En la audiencia siguiente, Heidi Tenenbaum narró los últimos momentos de la vida de su hermana. El mes cerró con la audiencia en la que se escucharon los testimonios de Nora Domínguez sobre el secuestro de su esposo Roberto Azcárate, y de Hilda Núñez, quien declaró sobre la desaparición de su esposo Juan Manuel Montecino, las vivencias durante su detención y la lucha por recuperar a sus tres hijos.

Gabriela Gutiérrez, hija de Manuel Alberto Gutiérrez y María Eva Fernández, ambos desaparecidos, relató el secuestro de sus padres y del asesinato de “Carlos”, nombre que utilizaba Montecino, quien vivía con ellos. Nancy Gutiérrez, hermana de Manuel, también presentó su testimonio y recordó que su madre había buscado a su nieta Gabriela, quien había quedado en lo de unos vecinos. También relató que cuando su madre quiso hacer la denuncia se negaron a recibirla porque había sido un “procedimiento contra la subversión”.

La segunda audiencia domiciliaria del megajuicio se realizó en diciembre. Pedro Estanislao Gallardo, quien era vecino de Montencino, relató lo que pudo observar desde su domicilio aquella noche en la que asesinaron en la vía pública a Juan Manuel.

Billy Lee Hunt también fue el protagonista en varios testimonios sobre su militancia, su música y su desaparición. Teresita Isabel Bátiz y Arrigo Enrique Eduardo Bonino recordaron los últimos momentos de Billy, quien desapareció en el Operativo de Abril del 77. Rafael había dado refugio en su departamento de la calle Arístides Villanueva a Billy, con quien no compartían la misma militancia pero “para un amigo siempre tengo lugar”. La hermana de Billy, Nancy María Raganato, recordó que muchas veces hablaron de que tomara ventaja de su ciudadanía norteamericana para abandonar el país, pero que Billy siempre le respondía: “¿Por qué, si yo no hice nada?”.

El testimonio de las primas Estela Alcaraz y María Alejandra Vitale evidenció el nivel de violencia con la que realizaban los operativos. Ambas se encontraban en un kiosco cuando dos personas fueron emboscadas por un operativo de fuerzas conjuntas. María del Carmen Laudani y Jorge José, oriundos de Mar del Plata, fueron perseguidos y ejecutados en plena calle Alberdi y Uruguay, de Guaymallén.

La familia López-Muntaner estuvo signada por el terrorismo de Estado. Sufrieron la desaparición de Francisco Bartolomé en lo que se conoció como “La Noche de los Lápices” y de Luis César en el operativo de abril de 1977 realizado en Mendoza. Los hermanos Miguel y Emilio construyeron el contexto de estas desapariciones y relataron el hallazgo en la morgue judicial de unas fotos del cadáver de su hermano.

Emilio López Muntaner reconociendo las fotografías de su hermano encontradas en la morgue judicial.

Pedro Ulderico Ponce fue secuestrado y desaparecido el 4 de abril de 1977 en la vereda de su trabajo, en la Biblioteca San Martín. Su hermana, Iris María Elena, fue la que realizó todas las gestiones en busca de Pedro. En la audiencia dio testimonio de la militancia de su hermano y de la lucha que llevó adelante en su búsqueda.

Ana María Montenegro declaró por el secuestro de Azcárate y afirmó: “El único acto subversivo de Azcárate fue ser mi primo”. Montenegro también relató la persecución que vivió y la desaparición de su marido Daniel Olivencia en la provincia de San Juan. También declaró Alfredo Daniel Hervida, detenido por haber participado en el Centro de Estudiantes del Colegio Pablo Nogués.

Un 2015 auspicioso

El fin de año judicial tuvo el broche de oro con el inicio del segundo juicio en el departamento sureño de San Rafael. Son 26 imputados, entre policías y militares, y se ventilarán 61 hechos delictivos contra 72 víctimas, de las cuales 14 permanecen desaparecidas. Se anticipan más de 150 testimonios que permitirán reconstruir aquellos años de terror en los departamentos de Malargüe, General Alvear y San Rafael.

El 4.° juicio que se realiza en la ciudad de Mendoza volverá a la etapa testimonial el 9 de febrero. Se esperan unos 20 testigos para finalizar con la instancia relativa al accionar de las fuerzas de represión estatal y unos 50 testimonios sobre las causas que involucran a los exmagistrados imputados.

Fuente: Edición UNCUYO

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