En "el año del delivery", hay derechos laborales que quedaron pendientes

Cómo creció el vínculo entre plataformas digitales y trabajadores. Un informe de Conicet analiza casos de las y los repartidores en cuanto a su nivel de ingreso, las horas trabajadas, los pedidos realizados, el perfil y la antigüedad con base en los impactos producidos por la pandemia.

En "el año del delivery", hay derechos laborales que quedaron pendientes

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Unidiversidad / Fuente: Informe Conicet - Infografía: Emilio Murgo

Publicado el 30 DE DICIEMBRE DE 2020

Las plataformas digitales son cada vez más frecuentes entre quienes realizan repartos. Este tipo de trabajo fue creciendo año a año y fue potenciado por una mayor demanda de deliveries durante el período de aislamiento, fruto de la pandemia actual. De esta manera, el informe realizado por Julieta Haidar, investigadora del Conicet, con base en 401 encuestas a trabajadores y trabajadoras de delivery, incorpora la valoración personal de los actores de este tipo de trabajo mediado por aplicaciones, con el fin de ser instrumento para futuras regulaciones sobre la actividad.

El informe fue desarrollado entre julio y agosto de 2020 con el fin de evaluar aspectos técnicos y el funcionamiento de las plataformas, pero también la subjetividad de quienes utilizan estas herramientas como opción laboral.

 

 

“[El informe] propone herramientas, líneas interpretativas e información empírica para el campo de estudio sobre el futuro de las relaciones laborales y para los actores de estas relaciones, principalmente las y los trabajadores y sus organizaciones, y los agentes gubernamentales del Estado que tienen la potestad de regularlas y garantizar los derechos del trabajo”, se detalla en el informe.

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Se propone, entonces, la interpretación del trabajo de plataformas en tres dimensiones. Por un lado, la tecnológico-organizativa, que en general es a lo que se le pone más atención desde la sociología del trabajo –por ejemplo, cómo la tecnología interviene en el control de trabajadores–. Por otro lado, la llamada dimensión institucional, que se estudia en forma predominante desde el campo del derecho laboral, en relación a la naturaleza de la relación entre trabajadores y plataformas, cómo se encuadra este tipo de trabajo y, sobre todo, la vacancia de legislación que podría existir. 

La tercera dimensión, que es la menos estudiada, es la ‘ideológica’, que tiene que ver con la constitución de la subjetividad trabajadora, es decir, cómo estas empresas interpelan a los trabajadores, y cuáles son los elementos que los trabajadores ven como positivos y valoran de este trabajo”, explica Haidar. “Es justamente lo que genera ciertas tensiones internas: por un lado, características de la baja calidad del trabajo –con plataformas que controlan mucho a los trabajadores, los evalúan permanentemente, los colocan en rankings y son muy exigentes–, y, por el otro, la valoración de los trabajadores de aspectos que a priori ofrecen las plataformas, como cierta autonomía en la organización de la jornada de trabajo y en las cantidades que pueden ganar”, agrega.

La aspiración de este conjunto de trabajadores es conservar lo que ven como positivo en este tipo de trabajo, pero cambiar o incorporar protecciones sociales.

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La configuración multidimensional del trabajo de plataformas

Para Haidar, la gestión algorítmica, la desprotección legal de las trabajadoras y los trabajadores y los discursos del emprendedurismo se combinan para fundar la desresponsabilización empresaria y la individualización de las y los trabajadores. “Esta configuración encuentra, con distintos niveles de articulación y desarrollo, resistencias individuales y colectivas de quienes trabajan. Así, el carácter histórico-contencioso de la relación entre capital y trabajo, así como los arreglos institucionales que se derivan de estas relaciones y la intervención política, otorgan a la configuración del trabajo de plataformas características específicas y posibilidades de transformación en las distintas geografías”, declara el informe.

 

Las plataformas de reparto: un análisis multidimensional

“El mapa de la población trabajadora de las plataformas de reparto sugiere que los perfiles son más heterogéneos de lo que a priori podía considerarse, sobre todo en relación con la nacionalidad, la edad y, en menor medida, el sexo”, continúa el informe. “El contexto de pandemia y ASPO generó un incremento en la participación de trabajadoras y trabajadores de reparto, aunque gran parte de quienes trabajan hoy en estas plataformas venían haciéndolo con anterioridad. Los vínculos con las plataformas se refuerzan si se considera además que una gran mayoría tiene a este trabajo como su única o principal fuente de ingresos”, prosigue.

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Impactos del ASPO en las dinámicas de trabajo

“La mayoría de la población trabajadora se desempeña en días y horarios fijos y específicos, y el promedio cumple una jornada laboral típica para recibir ingresos superiores al salario mínimo. Sin embargo, hay una porción significativa de la población que trabaja jornadas semanales mucho más prolongadas y también quienes obtienen ingresos por encima de la media, pero para ello deben no solo expandir sino también intensificar la explotación de su fuerza de trabajo”, afirma el texto elaborado por Haidar.

Finalmente, el informe destaca: “Articulados ambos grupos de respuestas sobre aspectos positivos y negativos del trabajo, surge en forma latente una demanda por mayores protecciones y seguridades en el trabajo sin subordinar salarios ni posibilidades de disponer de autonomía, aunque, como señalamos antes, esto último pueda resultar más la preservación de una construcción ficcional que de una realidad efectiva”.

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