Delivery Mendoza: viaje al mundo de los repartidores de comida

El caso de Pedidos Ya, la firma uruguaya que empezó a funcionar en agosto de este año. Alimentación y modernidad a través de una aplicación.

Delivery Mendoza: viaje al mundo de los repartidores de comida

Los hombres y mujeres de campera roja llenan de a poco las calles de la Ciudad. Foto: Ariella Pientro.

Sociedad Unidiversidad por Juan Stagnoli / Publicado el 19 DE OCTUBRE 2018

Es jueves por la noche y el viaje de vuelta desde la Ciudad empieza a tomar forma. La Plaza Chile es el espacio ideal donde chicos y grandes pasan sus momentos de ocio. Niños corriendo, gente paseando perros y alguna pareja cariñosa que expresa su afecto en algún banco solitario. A esa postal se le sumó hace poco más de un mes el ejército de deliveries de la firma uruguaya Pedidos Ya, quienes hacen guardia esperando un sonido, una alarma que los ponga en la ruta para entregar aquellos productos que los usuarios pidieron a través de una aplicación.

El espacio verde de Capital, que funciona como centro de operaciones, es ideal porque permite llegar a diferentes puntos céntricos: es la zona de logueo, es decir, donde los repartidores marcan su horario de ingreso, y abarca desde ese lugar el radio de las cuatro plazas céntricas restantes: Italia, España, Independencia y San Martín. Además, es la plaza menos transitada, hay una estación de servicio enfrente y está cerca de las calles Juan B. Justo y Arístides, que tienen la mayor cantidad de locales adheridos a la app.

Los requisitos para trabajar no son muchos: ser mayor de edad y tener al día los papeles de la motocicleta. Foto: Ariella Pientro. 

 

Son los hombres y mujeres de campera y gorra roja. La foto se completa con un canasto del mismo color con las letras blancas de la firma a un costado, colocado arriba de la moto. Todos se conectan a través de un clic. Es que en la cultura del algoritmo, todo se une con todo. La regla de oro es que nada demore más de 15 minutos y la aplicación, como un Gran Hermano, da la posibilidad de saber en tiempo real por dónde viene el pedido que uno realizó. La clave es internet, que conecta a los usuarios con su comida y a los empleados con la multinacional uruguaya.

La mayoría de los trabajadores de Pedidos Ya se enteraron de la aplicación a través de las bolsas de trabajo digital. Vieron el anuncio, fueron a la entrevista y luego de una serie de capacitaciones, empezaron a trabajar. Las jornadas son de ocho, cuatro o tres horas diarias. Todos los empleados están alcanzados por un convenio con el Centro de Empleados de Comercio (CEC), lo que les da cierta estabilidad en comparación con otras aplicaciones similares, como Glove o Rappi.

Los requisitos para trabajar no son demasiados: ser mayor de edad y tener una moto a su nombre y con los papeles al día. Desde la empresa, sin embargo, descartaron incorporar en el corto plazo los deliveries a través de bicicletas, ya que la geografía de Mendoza no lo permite.

 

La hora pico

El reloj marca las 20.15. El grupo de repartidores está reunido en una ronda a un costado de la plaza. Conversan hasta que llega el primer mensaje. Tres sonidos de una alarma indican que ingresó un pedido. “La aplicación designa todo. Tiene un algoritmo, un sistema automático que designa un pedido y el repartidor tiene que estar libre, cerca del local. Luego, el cliente puede ver el recorrido y el tiempo de espera. Es como Uber”, explicó Matías (25), uno de los primeros empleados que ingresó a trabajar. Así, un motoquero se prepara y sale hacia el local. El pedido: hamburguesa triple con queso a retirar en un sitio de comidas rápidas en 15 minutos.

La situación parece tranquila, pero luego de unos minutos, el coro de alarmas empieza a sonar. “A las 9 de la noche parece que explota Mendoza”, dejó caer Maximiliano (40), otro empleado de la firma. En ese momento, los pedidos se multiplican y las demandas son de lo más variadas. “Lo que más sale es la comida chatarra”, explicó el repartidor, quien se desempeñó anteriormente como cartero. “Una vez que entra un pedido, no frena. No parás”, afirmó otro de los empleados, Agustín, quien señaló que en los meses de verano habrá más movimiento, en especial por la incorporación de heladerías.

La mayoría de los empleados aseguraron que la propina es lo que más les cuesta pagar a los mendocinos. Foto: Ariella Pientro. 

 

Sin propina

Los empleados trabajan con otra aplicación vinculada que indica cuántos kilómetros recorrieron por día. Horas arriba de las motocicletas que en algunos casos no son compensadas ni siquiera con propina. Los empleados recordaron que las principales quejas de los usuarios son por los tiempos de espera y por el pago extra que tienen que abonar por el envío. En su visión, la gente entiende que se trata de una “propina” para el delivery, pero en realidad ese adicional queda en manos de la empresa de comida.

“La propina es algo que no se acostumbra en Argentina. De hecho, muchos turistas se sorprenden porque acá no se da propina”, recordó uno de los empleados. Otro agregó: “He tenido buena onda con todos, trabajo hace unas semanas y solo me dieron 10 pesos de propina”. A seguir con la moto a la siguiente parada.

 

En expansión

En el contexto de recesión en el que se encuentra Argentina, diferentes empresas de distintos rubros no quieren o no pueden contratar personal. Sin embargo, el mercado de las aplicaciones, con la llegada de la posmodernidad y la popularización de la cultura del like, permite que más personas ingresen a este ámbito de comunicación. Una nota de la revista Anfibia mostró que la gran mayoría de las empresas que funcionan con el esquema de deliveries no cumple con los convenios colectivos de trabajo y en algunos casos ni siquiera les dan los elementos de trabajo.

Al respecto, Gustavo Romero, gerente regional de Pedidos Ya, explicó que la principal diferencia de la aplicación es que se cumple con los requisitos del Convenio Colectivo de Trabajo de los empleados de comercio. Según precisó, se cumplen los horarios de trabajo pactado, se pagan horas extras y también domingos y feriados. 

El ejército de deliveries hace guardia en uno de los costados de la calle Chile. Foto: Ariella Pietro. 

 

Pedidos Ya es una empresa que surgió en Uruguay, luego de un convenio con la firma alemana Delivery Hero. En Argentina cuenta con más de 5900 empleados y Mendoza no es la excepción a ese boom. En la provincia hay 35 repartidores activos y están en capacitación otros 40. La idea –señaló Romero– es que a fin de año haya 100 repartidores entre hombres y mujeres. “Hay chicos que no tienen el secundario terminado, que la empresa tiene la consideración de trabajo para que puedan estudiar”, añadió.

Antes de instalarse en Mendoza, el miedo era que el usuario no se acostumbrara a la forma de trabajo. El 15 de agosto empezó a operar en Capital y el 25 de octubre la aplicación estará disponible también en Guaymallén. “El próximo desafío es tener más del 50 % de los restaurantes del Gran Mendoza asociados a la firma”, agregó.

 

La voz de los empresarios

Las estrellas de esta aplicación son los locales que se encuentran sobre la calle Arístides y sobre Juan B. Justo. Un pequeño cartel de color rojo indica que el local se encuentra adherido al sistema de deliveries de Pedidos Ya.

En conversación con este medio, los  dueños de los locales comerciales señalaron que convocaron a la empresa porque permite mejorar la disponibilidad del servicio. Los problemas en general, explicaron, se deben a la alta demanda de productos que hace que se retrasen los pedidos. “Nos ha sumado, pero aún tenemos que recurrir a deliveries propios para compensar”, dijo el responsable del local Toritos, de Juan B. Justo.

Otro problema es que el pedido sea tomado por el call center; en ese caso, la demora de 15 minutos se transforma en una espera impensada en la modernidad: media hora. “A veces cuesta que ingrese la confirmación de la recepción del pedido”, agregó un empleado de una heladería céntrica.

Los chicos y chicas delivery explicaron que el boom será en los meses de verano. Foto Ariella Pientro. 

 

Sin embargo, el hecho de poder elegir qué comer a través de una oferta desplegada en la pantalla hace que muchos locales quieras exhibir sus productos. “Si bien recién empiezan, la aplicación es el boom porque desde ahí podés elegir”, dijo la encargada de Pizzería Vicente, quien recordó que se triplicó la cantidad de solicitudes. En concreto, destacó la comodidad de poder elegir el producto desde la casa. “Te da opciones que de otra manera no las podés conocer”, agregó.

 

Los "produsuarios"

Los usuarios consultados señalaron que la posibilidad de pedir a través de una aplicación es buena, pero que existe diferencia entre el precio en el local y el que aparece en la plataforma. En especial, la diferencia es por el gasto de envío. “En casa lo usamos con las chicas que vivimos en el departamento, y siempre llegan a tiempo. Si demoran, la aplicación te avisa”, ejemplifica Virginia (25).

Agustina, también usuaria de la aplicación también expresó sus sensaciones para pedir comida.