En Mendoza, las aves silvestres son las que más se comercializan en el mercado ilegal de animales

Ya sea por sus colores, sus maneras de cantar y su valor económico, estas especies entran en un circuito que amenaza su existencia. Para conocer las técnicas del tráfico, los operativos de rescate y las sanciones vigentes, Unidiversidad dialogó con Fundación Cullunche y la Dirección de Recursos Naturales y Renovables de la provincia.

En Mendoza, las aves silvestres son las que más se comercializan en el mercado ilegal de animales

Las aves son las que más se comercializan ilegalmente en Mendoza. Imagen ilustrativa: pexels

Sociedad

Unidiversidad

Soledad Maturano

Publicado el 03 DE OCTUBRE DE 2022

Por sus colores, sus maneras de cantar y su alto valor económico, en Mendoza distintas especies de aves son las que más se comercializan clandestinamente en el mercado. El tráfico ilegal de fauna silvestre sigue siendo una actividad habitual, tanto en el país como en la provincia, pese a que existen regulaciones que las prohíben, ya que las consecuencias son enormes para la conservación de estos animales.

La consigna de quienes defienden a la fauna es siempre clara: los animales silvestres no son domésticos. Sin embargo, su comercialización ilegal continúa siendo una actividad cotidiana: es el cuarto negocio del mundo después de delitos relacionados con la venta de drogas, la falsificación y el tráfico de personas.

En Mendoza, las aves -siete cuchillos, cardenal amarillo, cardenal copete rojo, reina mora-son las principales afectadas, según Jénifer Ibarra, integrante de la Fundación Cullunche. También, la cacería furtiva de guanacos para la comercialización de su carne es otro delito corriente, completó a Unidiversidad. Con el objetivo de conocer por qué esos animales son los que más se comercializan y cómo funcionan los operativos de rescate, este medio dialogó también con el director de Recursos Naturales y Renovables de la provincia, Sebastián Melchor.

Mendoza se caracteriza por el ingreso ilegal de aves. Foto ilustrativa: pexels 

Las aves, principales afectadas

Mendoza se caracteriza por el ingreso de aves como resultado de un tráfico ilegal interprovincial, comentó Melchor. Por ejemplo, aves paseriformes o psitácidas son ingresadas desde el norte del país hacia nuestra región para ser comercializadas, porque están de moda o por presentar colores que no son comunes encontrar acá.

Ahora bien, una de las aves autóctona más traficada y demandada es el siete cuchillos. “Tienen un alto valor económico. Además, la logística de la captura y la comercialización no es tan difícil, eso permite un menor gasto de energía para quienes trafican”, señaló el director de Recursos Naturales. Ibarra agregó al respecto que es un “pajarito que canta muy lindo” lo que incrementa su demanda para el comercio ilegal.

Otro tráfico que funciona con éxito es el de las aves rapaces, como por ejemplo el del halcón peregrino, gavilán mixto o águila mora. Se trata de la captura y crianza de ellas para usarlas como medios de caza. “Si bien existe un grupo de gente que cría estas aves en cautiverio, muchas otras los sacan de sus medios silvestres, los venden y comercializan de forma ilegal”, explicó Ibarra.

Al mismo tiempo, comentó otra problemática: la caza furtiva de guanacos para el comercio y tráfico ilegal de su carne. Lo mismo ocurre con la carne de caballo, según Melchor, cuya venta aumenta cada vez que se disparan los precios de la carne de vaca y hay crisis económica.

Sin embargo, no toda la fauna silvestre es de comercialización ilegal porque en algunos casos se realiza una autorización oficial para hacerla circular. Por ejemplo, en Mendoza ingresa la cata verde y el loro del Amazonas con guías de tránsito y autorizaciones. “Todo lo demás está protegido y prohibido”, acentuó Ibarra.

También el tráfico de aves rapaces es cotidiano. Consiste en su captura y crianza para utilizarlas como medios de caza. Foto ilustrativa: pexels 

Circuito del tráfico y operativos de rescate

Muchas veces las aves secuestradas para ser trasladadas de una región a otra son identificadas en los controles interprovinciales, explicó Melchor. También, a través de investigaciones propias en conjunto con la Policía Rural logran dar con domicilios particulares que llevan adelante esta actividad ilegal para desinstalarlos.

Asimismo, las técnicas utilizadas por los traficantes “son muchas, empezando por llevar los animales ocultos”, dijo Ibarra. Otras son: evadir impuestos, sobornar autoridades, falsificar documentación, ya sean guías de tránsito o certificados de origen para hacer pasar esos animales como legales.

Otro actor clave para la cadena de comercialización ilegal son las redes sociales, principalmente Facebook: “Es una herramienta fundamental para el tráfico ilegal de fauna, del comercio ilícito, de la cacería furtiva”, advirtió Ibarra. Contó a que presentaron ante la Justicia Federal una denuncia a Facebook para limitar esta actividad ilegal allí. “Lo único que logramos fue que pusieran la posibilidad de denunciar esas publicaciones”, se lamentó.

Una vez que la fauna es rescatada se evalúa su estado general y se define el traslado de acuerdo a su necesidad de atención. Aquí se pone en funcionamiento una red de la que participan Ecoparque, fundaciones y centros de rescate para darle un seguimiento a la evolución de esa fauna rescatada. Cuando se trata de animales originarios de otras zonas del país “se toma contacto con las provincias de origen y se busca derivar a esa misma región para que tenga un regreso a su lugar”, completó Melchor.

En concordancia, Ibarra sostuvo que cada incautación de fauna es una historia y una evaluación aparte. Agregó que muchos de los animales tienen posibilidad de volver a sus ambientes silvestres. Sin embargo, muchos otros no, porque los porcentajes de muerte durante y después del rescate son muy elevados. La razón es el estrés al que son sometidos: “Bajan las defensas y aparecen enfermedades por las cuales luego ellos mueren”.

Mendoza pena a través de multas por el delito. Foto ilustrativa: pexels

Multas por traficar fauna ilegalmente

La fauna silvestre está protegida nacionalmente a través de la Ley 2241. Mendoza adhiere a la ley nacional y, también, tiene sus propias normativas; entre ellas, la resolución 924. Allí, se detallan las multas por llevar adelante este delito. Por ejemplo, en el caso de las aves paseriformes los montos van de $3334 a $22225, según el ave y el agravante del delito. Por su parte, traficar aves psitácidas supone multas que van de $445 a $15558.

Haciendo click en este link se tiene acceso al listado completo de multas por traficar ilegalmente fauna protegida.

Además, es posible brindar información sobre fauna silvestre herida o denunciar tenencia ilegal a través del sitio oficial de Ambiente de la provincia o telefónicamente con la Dirección de Recursos Naturales Renovables a los teléfonos 4252090 y 4257065, de 8 a 13, de lunes a viernes o al 911.

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