Dramaturgia en movimiento

Se verán este fin de semana las últimas cuatro obras del Primer Encuentro de Autores Mendocinos de Teatro, espacio en el que convergen propuestas enmarcadas dentro de lo que uno de los mentores del festival, Longo, conceptualiza como “dramaturgia de autor”.

Dramaturgia en movimiento

Foto: Prensa de la obra.

Cultura Unidiversidad por Emma Saccavino / Publicado el 07 DE JUNIO 2013

Estimulados por la agitación creativa que sacude desde hace apenas unos años el polvo del anquilosamiento dramatúrgico en estas latitudes, al inquieto grupo que dio nacimiento a Cortodramas, y a otros colegas sintonizados con la movida teatral, se les prendió una lámpara de considerables proporciones: ¿y si generamos un espacio en el converjan las expresiones de los nuevos dramaturgos?

Esta es la génesis del Primer Encuentro de Autores Mendocinos de Teatro, que abrió el viernes 31 y que muestra al público, este fin de semana, sus cuatro últimas propuestas en el escenario que albergó la totalidad de las obras del festival: el espacio Julio Le Parc.

Mañana se verán El Escorpión Blanco de Daniel Fermani, a las 21:30 en la Sala Azul, y Crónica de 2 poetas sin metáforas, de Sergio Bianchini, a las 22:30 en la Sala Roja.

Es una idea de Cortodramas (tal vez el formato más novedoso del mapa dramatúrgico actual) y está organizado gracias a la voluntad de todos los artistas involucrados. Además de agrupar a la dramaturgia mendocina, lo que buscamos con este encuentro es darles visibilidad a sus creadores y creadoras”, explica Longo.

Acerca del criterio de selección que ponderó el grupo a la hora de configurar la programación del festival, Longo detalló: “Se priorizó la dramaturgia de autor, como se le puede llamar, una dramaturgia generada por la presencia de una persona que cumple esencialmente con ese rol. Ya que hay una gran diversidad de dramaturgias, debe ser original. Por eso, el encuentro se concentra en quien ejerce la dramaturgia en el teatro y se perfecciona en ese rubro”.

Incentivar la dramaturgia local, generar nuevo público teatral y crear nexos con la comunidad universitaria son otros de los objetivos del Encuentro, ­que también albergó mesas de debate y talleres de formación para actores y que cuenta con el respaldo del Ministerio de Cultura de la Provincia y la Universidad Nacional de Cuyo.

Por el evento pasaron ya Febrero adentro, de Vanina Corazza, ganadora del Festival de Estrenos y de la Fiesta Provincial de Teatro en 2011; la también premiada Pet Shop, de Manuel García Migani –otro inquieto del teatro, que tiene hoy también en cartelera su último estreno, Mi humo al sol, además de brillar como actor en Reflejos, bajo la dirección de Ariel Blasco–; Liniers, el traidor, obra ganadora del Premio Vendimia 2012 en Dramaturgia, dirigida por Sonnia de Monte.

Y más: Conchudo, el paraguas y el bastón, la también galardonada propuesta escrita por   Belén Cherubini y comandada por Daniel Posada; Humor y Desamor, de Nunca Jamás Teatro, comedia que tiene al desamor como leitmotiv, y El Viaje de Rubén Scattareggi, en la que el autor aborda el complejo tema del triángulo amoroso. Anoche pasaron por el espacio de Guaymallén Historias en una lata, obra de temática noventosa creada por Alejandro Manzano Pol y Quietud, adaptación de la tragedia de Eurípides que materializó Longo a partir de una idea de Ivana Catanese, que oficia de directora.




Las cuatro ofertas para hoy y mañana

“¿En qué momento la existencia se convierte en una pesadilla? ¿Es posible seguir viviendo después de haber sido ultrajada con la máxima humillación que pueda sufrir una mujer?”, plantea Fermani en El escorpión blanco. La sinopsis de la obra habla de “una mujer que reflexiona y perpetra su venganza en el mismo instante, un instante que tal vez otra cosa no es que un tobogán hacia la locura. Pero la locura, ¿es una consecuencia o la verdadera causante del homicidio? ¿Es un crimen matar cuando la meta es restañar otro crimen? Porque el abandono es un crimen, quizás, que no puede ser perdonado. Y después de todo, ¿qué cosa son los hijos sino la frágil cadena que une a dos personas con el recuerdo de una pasión ya traicionada?".

“La mujer actúa con la furia de una diosa y la fuerza de cualquier mujer traicionada. Pero incluso su debilidad podría ser considerada la verdadera causa del crimen.
En un monólogo desgarrador y lleno de revelaciones, una mujer explica cómo se desciende al infierno”, puede leerse sobre este drama que indaga en las aristas más complejas de la existencia.





Una hora más tarde le toca el turno al elenco sanrafaelino Ditirambo Teatro que, comandado por Sergio Bianchini, pondrá sobre las tablas de nuestro más reciente espacio cultural Crónica de dos poetas sin metáforas, una propuesta agridulce en la que “un valiente y fiel revolucionario, que imagina y alucina con historias del presente, dialoga con un ahorrista (otro poeta desquiciado por su suerte) que, víctima del último corralito, deambula por esta especie de purgatorio mágico”.

En la obra, “dos personajes del imaginario colectivo se encuentran vagando en un espacio que creemos reconocer. Un espacio después de la muerte en el que ya todo es posible, en el que quizás algún día, en algún tiempo y lugar, todos y cada uno de nosotros podamos sentarnos a recordar la historia como una fantasía”.




Pero a no dormir, espectador mendocino, que la movida sigue el domingo con dos comedias que se las traen. Cuore Matto, de la sanrafaelina María José Alcaya, se pondrá en la Sala Roja a las 20:30, y a las 21:30 cierra el ciclo el estreno Helados, del siempre inquieto Sacha Barrera Oro.

“El Cuore Matto Club había desaparecido, pero vuelve esta vez con una novedad, las hermanas Norma y Dora. Esta es una idea de Antonia que arrastra a Pietro y despierta el interés de Laura y Franco. La desconfianza, los celos, la incapacidad para creer en el amor van poniendo barreras entre los protagonistas. La soledad ronda el pensamiento de todos”, resume la obra de Alcaya, que tiene al también sureño Darío Martínez en el doble rol de director y actor. El elenco lo completan Guadalupe Rodríguez Catón, Verónica Scerra y Horacio Ferrer.

De Helados, la “comedia absurda”, como eligió catalogarla su autor, Sacha Barrera Oro, y que le pone el broche al encuentro de dramaturgos, solo sabemos: “Una mujer y un joven se juntan en una heladería a ver cómo los demás toman helados. Tal vez no pasemos de ser un eslabón más dentro de una larga cadena de frío”.

Sobre este, el único estreno de la grilla del festival, Longo cuenta: “Helados salió publicada en la primera edición de de Ediciones del Carajo (sello editorial creado por el también director de Pájaro Negro, compañía de luces y sombras), en 2001”. Hoy, doce años después, asistiremos a su primera puesta en escena, y nada menos que en el marco de este encuentro que es un motor de propulsión para los dramaturgos del Oeste argentino.